{"id":1874,"date":"2019-10-07T09:42:55","date_gmt":"2019-10-07T07:42:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1874"},"modified":"2019-10-07T09:42:55","modified_gmt":"2019-10-07T07:42:55","slug":"es-caracol-una-chica-o-un-chico-el-efecto-del-genero-gramatical-sobre-nuestro-sistema-cognitivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1874","title":{"rendered":"\u00bfEs caracol una chica o un chico?  El efecto del g\u00e9nero gramatical sobre nuestro sistema cognitivo"},"content":{"rendered":"<p>Anastasiia Ogneva<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda Evolutiva, Universidade da Coru\u00f1a, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-3-cc-AnastasiiaOgneva.jpg\" alt=\"(cc) Anastasiia Ogneva, adaptada de Randy Robertson (cc).\" width=\"300\" height=\"233\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Anastasiia Ogneva, adaptada de Randy Robertson (cc).<\/p><\/div>\n<p><em>El g\u00e9nero gramatical, a pesar de ser solo una categor\u00eda ling\u00fc\u00edstica que clasifica los sustantivos en grupos, influye en nuestro modo de ver el mundo. Reviso aqu\u00ed trabajos recientes que han demostrado que el g\u00e9nero gramatical afecta el modo en que pensamos sobre los referentes de las palabras y presento en detalle un estudio que muestra que su influencia es muy temprana. Este resultado es coherente con la famosa hip\u00f3tesis whorfiana, seg\u00fan la cual la lengua que hablamos influye en c\u00f3mo percibimos y conceptualizamos el mundo.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-3.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfAlguna vez te has preguntado si un caracol se parece m\u00e1s a un hombre o a una mujer? Posiblemente, si eres nativo de espa\u00f1ol y no te has especializado en malacolog\u00eda, contestar\u00edas que lo ves como un hombre. Pero si fueras un hablante de ruso, dir\u00edas que \u201culitka\u201d se parece m\u00e1s a una mujer. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de esta diferencia en percepci\u00f3n del mismo caracol? La respuesta est\u00e1 en que las dos lenguas clasifican este sustantivo de forma diferente: es masculino en espa\u00f1ol y femenino en ruso.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la definici\u00f3n de la RAE y ASALE (2010), \u201cel g\u00e9nero es una propiedad gramatical de los sustantivos y de algunos nombres que incide en la concordancia con los determinantes, los cuantificadores y los adjetivos o los participios\u201d. El g\u00e9nero gramatical siempre ha provocado mucho inter\u00e9s en los investigadores. Por un lado, llama la atenci\u00f3n su procesamiento y el papel que desempe\u00f1a en el acceso l\u00e9xico. Por otro lado, es interesante estudiar las diferencias interling\u00fc\u00edsticas: muchas lenguas carecen de g\u00e9nero (p.ej., el h\u00fangaro), mientras que en otras lenguas el g\u00e9nero es una de las categor\u00edas ling\u00fc\u00edsticas centrales que modifica todas las oraciones y exige la concordancia entre el sustantivo y otras palabras. Por ejemplo, de los 257 idiomas, incluidos en el World Atlas of Language Structures, 144 no tienen g\u00e9nero gramatical, mientras que los 113 restantes s\u00ed (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-3-f1.png\" width=\"585\" height=\"357\" \/>El estudio del g\u00e9nero se produce desde diferentes enfoques: la ling\u00fc\u00edstica hist\u00f3rica se ocupa de buscar el origen del g\u00e9nero, la psicoling\u00fc\u00edstica se centra en su procesamiento y adquisici\u00f3n, los estudios sociales y la antropolog\u00eda investigan el efecto del g\u00e9nero gramatical en el lenguaje (no) sexista. En el marco de la ling\u00fc\u00edstica cognitiva, se han llevado a cabo varios estudios que demuestran que el g\u00e9nero gramatical, a pesar de ser a veces arbitrario, influye en nuestro modo de percibir y clasificar los objetos del mundo.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea se ha propuesto que los hablantes de una lengua como el espa\u00f1ol suelen asociar los objetos inanimados con los estereotipos de \u201chombre\u201d y \u201cmujer\u201d en funci\u00f3n del g\u00e9nero gramatical del nombre que designa el objeto en cuesti\u00f3n. Por ejemplo, se ha observado que en una tarea de asignaci\u00f3n de voz de hombre o mujer a objetos inanimados los nativos de espa\u00f1ol se dejan influir m\u00e1s por el g\u00e9nero del nombre del objeto que por la voz asignada al mismo (Sera, Berge y del Castillo, 1994). Por otra parte, analizando la base de datos de arte cl\u00e1sico ARTstor, Segel y Boroditsky (2011) concluyeron que el g\u00e9nero gramatical permea incluso el arte. As\u00ed, se demostr\u00f3 que en el 78% de los casos, conceptos asexuales como amor, tiempo, justicia o pecado, se personificaban en el arte seg\u00fan el g\u00e9nero gramatical del nombre de estos conceptos en la lengua del autor. Por ejemplo, la muerte se representa como un hombre en las obras de alemanes (\u201cder Tod\u201d es masculino), mientras que los franceses dibujan mujeres para representarla (\u201cla mort\u201d es femenino).<\/p>\n<p>En un estudio reciente llevado a cabo por Incera y col. (2018) se compararon las asociaciones sexuales de instrumentos musicales por parte de hablantes de ingl\u00e9s y espa\u00f1ol. Por primera vez en este tipo de estudios, se utiliz\u00f3 la t\u00e9cnica de seguimiento del rat\u00f3n (\u201cmouse-tracking\u201d), que consiste en analizar la trayectoria del movimiento del rat\u00f3n por la pantalla del ordenador. Los \u00edtems de prueba se mostraban en el centro de la pantalla con la instrucci\u00f3n \u201cpor favor, piense en el sexo de cada instrumento y responda haciendo clic en alg\u00fan lugar entre Var\u00f3n y Hembra en la barra de respuesta\u201d (v\u00e9ase la Figura 2).<\/p>\n<div style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-3-f2.png\" alt=\"Figura 2.- Ejemplo de ensayo en el estudio de Incera y col. (2018). Los participantes ten\u00edan que hacer click en la barra de respuesta (arriba) para indicar qu\u00e9 sexo representa mejor este instrumento.\" width=\"710\" height=\"447\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Ejemplo de ensayo en el estudio de Incera y col. (2018). Los participantes ten\u00edan que hacer click en la barra de respuesta (arriba) para indicar qu\u00e9 sexo representa mejor este instrumento.<\/p><\/div>\n<p>Estudios previos indican que los instrumentos musicales tienen asociaciones con la masculinidad y la feminidad por razones que no tienen nada que ver con el g\u00e9nero gramatical (Abeles, 2009). En general, instrumentos peque\u00f1os, con sonidos agudos y suaves, se asocian con lo biol\u00f3gicamente femenino, posiblemente porque las mujeres son de menor tama\u00f1o que los hombres y tienen una voz m\u00e1s aguda. Al contrario sucede con instrumentos grandes con sonidos graves y bruscos. Dado que el ingl\u00e9s es un idioma que no tiene g\u00e9nero gramatical para los objetos inanimados (todos los nombres de instrumentos musicales son de g\u00e9nero neutro en ingl\u00e9s), los autores usaron las asociaciones que hacen los angl\u00f3fonos como condici\u00f3n de control. Para ver el efecto del g\u00e9nero gramatical sobre esas asociaciones, Incera y col. (2018) las midieron en hablantes de espa\u00f1ol, donde algunos de los instrumentos son de g\u00e9nero femenino y otros masculino. De forma clave, en ocasiones el g\u00e9nero gramatical del nombre del instrumento coincide con la \u201cmasculinidad\u201d o \u201cfeminidad\u201d del objeto (p.ej., \u201cflauta\u201d), pero en otros casos no hay coincidencia: la palabra \u201ctuba\u201d es gramaticalmente femenina en espa\u00f1ol, pero se trata de un instrumento muy varonil. Los autores, por lo tanto, predec\u00edan que, a la hora de clasificar los objetos como var\u00f3n o hembra, los ingleses solo utilizar\u00edan sus asociaciones sem\u00e1nticas, mientras que los hispanohablantes se dejar\u00edan llevar por los dos tipos de informaci\u00f3n (tanto asociaciones sem\u00e1nticas como el g\u00e9nero gramatical del nombre del instrumento). La gran cuesti\u00f3n de este estudio era si el g\u00e9nero gramatical afectar\u00eda la trayectoria de movimiento del rat\u00f3n antes o despu\u00e9s del efecto de las asociaciones sem\u00e1nticas.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron que los hispanohablantes usan las dos fuentes de informaci\u00f3n disponibles. Esto se observa claramente en la Figura 3, que representa las trayectorias medias del rat\u00f3n de los espa\u00f1oles para las asociaciones sem\u00e1nticas femeninas (l\u00ednea roja) y masculinas (l\u00ednea azul). En esta figura la posici\u00f3n del rat\u00f3n se representa en el eje-y (las respuestas masculinas se miden de -100 a 0 y las femeninas de 0 a 100), mientras que el eje-x representa el tiempo.<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-3-f3.png\" alt=\"Figura 3.\u2013 Trayectorias normalizadas medias del rat\u00f3n para asociaciones sem\u00e1nticas masculinas (l\u00ednea azul) y femeninas (l\u00ednea roja) en espa\u00f1oles. Panel A: g\u00e9nero gramatical femenino en espa\u00f1ol. Panel B: g\u00e9nero gramatical masculino en espa\u00f1ol. (Figura adaptada de Incera y col., 2018). El eje y representa el punto donde se hizo click en la barra de respuesta. El eje x representa la duraci\u00f3n normalizada del movimiento del rat\u00f3n dividido en 100 periodos temporales iguales.\" width=\"800\" height=\"318\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 3.\u2013 Trayectorias normalizadas medias del rat\u00f3n para asociaciones sem\u00e1nticas masculinas (l\u00ednea azul) y femeninas (l\u00ednea roja) en espa\u00f1oles. Panel A: g\u00e9nero gramatical femenino en espa\u00f1ol. Panel B: g\u00e9nero gramatical masculino en espa\u00f1ol. (Figura adaptada de Incera y col., 2018). El eje y representa el punto donde se hizo click en la barra de respuesta. El eje x representa la duraci\u00f3n normalizada del movimiento del rat\u00f3n dividido en 100 periodos temporales iguales.<\/p><\/div>\n<p>As\u00ed, se puede apreciar que en los \u00edtems congruentes, aquellos en los que el g\u00e9nero gramatical coincide con la asociaci\u00f3n sem\u00e1ntica (p.ej., flauta y contrabajo), los participantes espa\u00f1oles mov\u00edan claramente el rat\u00f3n hacia \u201cHembra\u201d (l\u00ednea roja, panel A) o hacia \u201cVar\u00f3n\u201d (l\u00ednea azul, panel B) respectivamente. No obstante, si nos fijamos en la trayectoria del rat\u00f3n en los \u00edtems incongruentes (p.ej., tuba y coro), podemos observar que este apenas se ha desviado del centro de la pantalla, dando lugar a dos l\u00edneas pr\u00e1cticamente horizontales (la azul en el panel A y la roja en el panel B). Esta clasificaci\u00f3n neutra de los instrumentos evidencia el conflicto existente entre el g\u00e9nero sem\u00e1ntico y el gramatical.<\/p>\n<p>Volviendo a la gran cuesti\u00f3n de este estudio, \u00bfcu\u00e1ndo interviene el g\u00e9nero gramatical en el proceso de clasificaci\u00f3n de los instrumentos musicales, antes o despu\u00e9s de las asociaciones sem\u00e1nticas? Para responderla, los autores localizaron el momento en que se separan las l\u00edneas para los objetos varoniles y femeninos en la Figura 3, promediando los dos paneles (lo cual nos indica en qu\u00e9 momento comienza a notarse el efecto de las asociaciones sem\u00e1nticas) y lo compararon con el momento en que se separan las l\u00edneas para los objetos de nombre gramaticalmente masculino y femenino, ahora promediando dentro de cada panel. Para los espa\u00f1oles, las asociaciones sem\u00e1nticas afectan a la trayectoria del rat\u00f3n 1040 ms despu\u00e9s de ver la palabra-est\u00edmulo, mientras que el g\u00e9nero gramatical afecta a la trayectoria 980 ms despu\u00e9s del inicio de la prueba, es decir, 60 ms antes que las asociaciones sem\u00e1nticas. Por tanto, los espa\u00f1oles empiezan a clasificar los instrumentos musicales utilizando el g\u00e9nero gramatical de la palabra y despu\u00e9s se dejan llevar por las asociaciones sem\u00e1nticas. Como era de esperar, los participantes ingleses no se vieron afectados por el g\u00e9nero gramatical espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>En definitiva, los estudios aqu\u00ed mencionados y muchos otros demuestran que hay un efecto del g\u00e9nero gramatical sobre nuestra percepci\u00f3n y clasificaci\u00f3n de los objetos del mundo. Sin embargo, a\u00fan quedan cuestiones por resolver. Por ejemplo, la mayor\u00eda de las investigaciones se han llevado a cabo con lenguas indoeuropeas, por lo cual ser\u00eda interesante explorar este aspecto en lenguas menos estudiadas (p.ej., lenguas bant\u00faes, pap\u00faes y ugrofinesas, entre otras).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Abeles, H. (2009). Are musical instrument gender associations changing? <em>Journal of Research in Music Education<\/em>, 57, 127\u2013139.<\/p>\n<p>Boroditsky, L., y Schmidt, L. A. (2000). Sex, syntax, and semantics. <em>Proceedings of the Annual Meeting of the Cognitive Science Society<\/em>, 22 (Disponible online at https:\/\/escholarship.org\/uc\/item\/0jt9w8zf).<\/p>\n<p>Corbett, G. G. (2013). Number of genders. En: Dryer, M. S., y Haspelmath, M. (Eds.), <em>The World Atlas of Language Structures Online<\/em>. Leipzig: Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology (Available online at https:\/\/wals.info\/chapter\/30).<\/p>\n<p>Incera, S., McLennan, C. T., Stronsick, L. M., y Zetzer, E. E. (2018). Is tuba masculine or feminine? The timing of grammatical gender. <em>Mind and Language<\/em>. https:\/\/doi.org\/10.1111\/mila.12223<\/p>\n<p>Real Academia Espa\u00f1ola &amp; Asociaci\u00f3n de Academias de la Lengua Espa\u00f1ola (2010). <em>Nueva Gram\u00e1tica de la Lengua: Manual<\/em>. Madrid: Espasa.<\/p>\n<p>Segel, E. &amp; Boroditsky, L. (2011). Grammar in art. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 1. https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2010.00244<\/p>\n<p>Sera, M. D., Berge, C. A. H., &amp; del Castillo Pintado, J. (1994). Grammatical and conceptual forces in the attribution of gender by English and Spanish speakers. <em>Cognitive Development<\/em>, 9, 261-292.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 21 de febrero de 2019.<br \/>\nAceptado el 4 de octubre de 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anastasiia Ogneva Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva, Universidade da Coru\u00f1a, Espa\u00f1a El g\u00e9nero gramatical, a pesar de ser solo una categor\u00eda <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1874\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,3],"tags":[431,658,49,89,45],"class_list":["post-1874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-psicologia","tag-cognicion","tag-genero-gramatical","tag-lenguaje","tag-percepcion","tag-relativismo-linguistico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1874"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1874\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1876,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1874\/revisions\/1876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}