{"id":1850,"date":"2019-07-30T19:43:18","date_gmt":"2019-07-30T17:43:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1850"},"modified":"2019-07-30T19:43:55","modified_gmt":"2019-07-30T17:43:55","slug":"categorizarias-a-una-persona-con-quien-te-juegas-dinero-un-protocolo-experimental-para-investigar-la-categorizacion-social-e-individualizacion-en-la-toma-de-decisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1850","title":{"rendered":"\u00bfCategorizar\u00edas a una persona con quien te juegas dinero? Un protocolo experimental para investigar la categorizaci\u00f3n social e individualizaci\u00f3n en la toma de decisiones"},"content":{"rendered":"<p>Ma\u00efka Telga y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-28-cc0-MichaelJarmolouk.jpg\" alt=\"(cc0) Michael Jarmolouk.\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc0) Michael Jarmolouk.<\/p><\/div>\n<p><em>Ser socialmente inteligente requiere usar la estrategia adecuada para hacer inferencias correctas sobre personas desconocidas. Aunque categorizar (es decir, basar nuestro juicio en el grupo social de pertenencia de las personas) es r\u00e1pido y poco costoso, implica cierto riesgo de error. En cambio, individualizar (tomar decisiones en base a las caracter\u00edsticas individuales de las personas) es siempre m\u00e1s preciso, pero tambi\u00e9n es m\u00e1s costoso y a veces imposible. En este art\u00edculo revisamos un protocolo experimental que permite investigar el uso diferenciado de estas estrategias y comprobamos si el uso de incentivos motiva a la individualizaci\u00f3n, cumpli\u00e9ndose el refr\u00e1n \u201ca dinero en mano, el monte se hace llano\u201d.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-28.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>En situaciones que requieren intuir c\u00f3mo es una persona desconocida, sus gustos, sus creencias o incluso sus rasgos de personalidad, usamos una estrategia de categorizaci\u00f3n social. Esto es, emitimos un juicio sobre un individuo particular a partir de nuestro conocimiento sobre los grupos sociales a los que pertenece (p.ej., hombre, joven, asi\u00e1tico; Fiske y Neuberg, 1990). Esta estrategia tiene la ventaja de ser poco costosa, pues basta con identificar los rasgos diagn\u00f3sticos de una categor\u00eda social para sacar conclusiones y tomar decisiones de forma r\u00e1pida. As\u00ed, bas\u00e1ndonos \u00fanicamente en el g\u00e9nero y la edad, el regalo que podemos hacer a una mujer mayor puede ser muy distinto al que har\u00edamos a un hombre joven.<\/p>\n<p>Sin embargo, tomar decisiones de acuerdo al grupo social conlleva siempre un riesgo de error, puesto que no implica un an\u00e1lisis profundo de los rasgos individuales de la persona, que pueden ser contradictorios con la informaci\u00f3n del grupo. Conseguir informaci\u00f3n m\u00e1s precisa requiere fijarnos en estos atributos individuales para hacer inferencias sobre las personas, es decir, usar una estrategia de individualizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Comprender los factores que favorecen la elecci\u00f3n de la estrategia de categorizaci\u00f3n social o de la de individualizaci\u00f3n es clave para entender y mejorar las relaciones sociales. Con este objetivo, Ca\u00f1adas, Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, Milliken y Lupi\u00e1\u00f1ez (2013) desarrollaron un protocolo experimental adaptable a distintos paradigmas, permitiendo analizar el uso de cada estrategia seg\u00fan el contexto.<\/p>\n<p>Antes de describir el primer estudio en el que se emple\u00f3 este protocolo es necesario explicar en qu\u00e9 consiste el \u201cefecto de interferencia\u201d en una tarea de flancos (Eriksen y Eriksen, 1974). Normalmente es m\u00e1s dif\u00edcil identificar un est\u00edmulo objetivo (p.ej., una flecha) cuando est\u00e1 rodeado de distractores (p.ej., otras flechas situadas a los lados del est\u00edmulo objetivo) en una situaci\u00f3n incongruente (es decir, cuando est\u00edmulo objetivo y distractores apuntan en direcciones opuestas), en comparaci\u00f3n con una situaci\u00f3n congruente (es decir, cuando est\u00edmulo objetivo y distractores apuntan hacia la misma direcci\u00f3n). Esto sugiere que resolver un ensayo incongruente requiere m\u00e1s recursos atencionales que resolver un ensayo congruente.<\/p>\n<p>Partiendo de esta premisa, Ca\u00f1adas y col. (2013) adaptaron la tarea de flancos usando dos categor\u00edas sociales (hombres vs. mujeres) y asociando cada una a un tipo de ensayos, presentando cada ensayo de flancos junto con la fotograf\u00eda de un hombre o de una mujer. Por ejemplo, asociaron tres hombres a ensayos congruentes y tres mujeres a ensayos incongruentes, un cuarto hombre a ensayos incongruentes y una cuarta mujer a ensayos congruentes (Figura 1). De este modo, las categor\u00edas sociales creaban un contexto para realizar la tarea de flancos: cuando aparec\u00eda el grupo \u201chombres\u201d, eran necesarios pocos recursos atencionales para realizar el ensayo de flancos; cuando aparec\u00eda el grupo \u201cmujeres\u201d, eran necesarios m\u00e1s recursos.<\/p>\n<div style=\"width: 816px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-28-f1.jpg\" alt=\"Figura 1.- Esquema del procedimiento de Ca\u00f1adas y col. (2013).\" width=\"806\" height=\"351\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Esquema del procedimiento de Ca\u00f1adas y col. (2013).<\/p><\/div>\n<p>Siendo el cuarto hombre y la cuarta mujer individuos inconsistentes con la categor\u00eda, el desempe\u00f1o en la tarea de flancos en el contexto de estos individuos es clave para determinar la estrategia empleada. Distribuir los recursos atencionales igualmente con todas las personas de un mismo grupo, incluyendo a la inconsistente, supone usar la categor\u00eda social y no el individuo como contexto para realizar la tarea de flancos. En cambio, desempe\u00f1ar la tarea de forma distinta seg\u00fan que el individuo sea consistente o inconsistente es elegir el individuo y no la categor\u00eda (hombre o mujer) para distribuir los recursos atencionales.<\/p>\n<p>Ca\u00f1adas y col. observaron que los participantes usaron la categor\u00eda en vez del individuo como contexto para la tarea de flancos de forma autom\u00e1tica y probablemente no consciente. Este resultado es muy robusto y est\u00e1 respaldado por numerosos estudios en el campo de la psicolog\u00eda social que muestran que, al ser menos costosa, la estrategia de categorizaci\u00f3n social se suele priorizar para obtener informaci\u00f3n sobre varias personas en un periodo breve de tiempo (Kawakami y col., 2017; Macrae y Bodenhausen, 2000).<\/p>\n<p>Una ventaja de este protocolo experimental es que se puede adaptar con facilidad a distintos paradigmas de investigaci\u00f3n. Por ejemplo, Telga, de Lemus, Ca\u00f1adas, Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n y Lupi\u00e1\u00f1ez (2018) lo emplearon en una tarea muy distinta: un juego econ\u00f3mico conocido como el Juego de Confianza. En este estudio, motivaron al grupo de participantes con una recompensa econ\u00f3mica. De esta manera se pudo averiguar si mediante incentivos se pod\u00eda conseguir que ante la misma cantidad de informaci\u00f3n se eligiera individualizar en lugar de categorizar. Para maximizar las ganancias en este experimento, era necesario averiguar las tendencias de cooperaci\u00f3n de parejas de juego desconocidas para decidir si cooperar o no con ellas.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica fue la misma que la de Ca\u00f1adas y col. (2013). El juego se realizaba con dos grupos sociales (hombres vs. mujeres) asociando cada uno a un tipo de conducta. Por ejemplo, en una de las condiciones experimentales, tres hombres eran altamente cooperativos, ayudando a sumar dinero, mientras tres mujeres eran poco cooperativas, haciendo perder dinero. Dentro de cada categor\u00eda, el cuarto individuo, inconsistente, se asociaba a la tendencia de cooperaci\u00f3n opuesta a la de su grupo.<\/p>\n<p>De nuevo, en esta tarea, aprender sobre dos categor\u00edas era objetivamente m\u00e1s f\u00e1cil que aprender sobre cada individuo. Sin embargo, el grupo de participantes demostr\u00f3 un perfecto patr\u00f3n de individualizaci\u00f3n, identificando con precisi\u00f3n los individuos inconsistentes y tomando su decisi\u00f3n de cooperar o no con sus parejas de juego de acuerdo con su tendencia de cooperaci\u00f3n individual, y no la de su grupo. As\u00ed pues, con la motivaci\u00f3n adecuada, era posible individualizar a las ocho personas.<\/p>\n<p>Aunque la categorizaci\u00f3n social cumple una funci\u00f3n de ahorro cognitivo, permitiendo sacar informaci\u00f3n de forma r\u00e1pida y con el menor coste, tambi\u00e9n se emplea en contextos en los cuales la individualizaci\u00f3n es objetivamente posible y m\u00e1s adecuada. Entender las condiciones que favorecen una estrategia sobre otra es clave para desarrollar herramientas cognitivas que nos permitan ser socialmente inteligentes.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Ca\u00f1adas, E., Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, R., Milliken, B., y Lupi\u00e1\u00f1ez, J. (2013). Social categories as a context for the allocation of attentional control. <em>Journal of Experimental Psychology: General<\/em>, 142, 934-943.<\/p>\n<p>Eriksen, B. A., y Eriksen, C. W. (1974). Effects of noise letters upon the identification of a target letter in a non-search task. <em>Perception &amp; Psychophysics<\/em>, 16, 143-149.<\/p>\n<p>Fiske, S. T., y Neuberg, S. L. (1990). A continuum of impression formation, from category-based to individuating processes: Influences of information and motivation on attention and interpretation. En P. Z. Mark (Ed.), <em>Advances in Experimental Social Psychology<\/em> (Vol. 23, pp. 1-74): Academic Press.<\/p>\n<p>Kawakami, K., Amodio, D. M., y Hugenberg, K. (2017). Intergroup perception and cognition: An integrative framework for understanding the causes and consequences of social categorization. En M. O. James (Ed.), <em>Advances in Experimental Social Psychology<\/em> (Vol. Volume 55, pp. 1-80): Academic Press.<\/p>\n<p>Macrae, C. N., y Bodenhausen, G. V. (2000). Social cognition: Thinking categorically about others. <em>Annual Review of Psychology<\/em>, 51, 93-120.<\/p>\n<p>Telga, M., de Lemus, S., Ca\u00f1adas, E., Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, R., y Lupi\u00e1\u00f1ez, J. (2018). Category-Based Learning About Deviant Outgroup Members Hinders Performance in Trust Decision Making. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 9(1008). doi:10.3389\/fpsyg.2018.01008<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 13 de octubre de 2018.<br \/>\nAceptado el 1 de julio de 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma\u00efka Telga y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Ser socialmente inteligente requiere <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1850\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[109,146,61,191],"class_list":["post-1850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-aprendizaje","tag-atencion","tag-psicologia-social","tag-toma-de-decisiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1850"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1850\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1853,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1850\/revisions\/1853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}