{"id":183,"date":"2011-01-19T00:29:22","date_gmt":"2011-01-18T22:29:22","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=183"},"modified":"2011-01-19T00:40:41","modified_gmt":"2011-01-18T22:40:41","slug":"dime-que-numero-ves-y-te-dire-donde-miras-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=183","title":{"rendered":"Dime qu\u00e9 n\u00famero ves y te dir\u00e9 d\u00f3nde miras despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p>Juan Jos\u00e9 Rahona (a), Gonzalo Herv\u00e1s (a), Susana Ruiz Fern\u00e1ndez (b) y Carmelo V\u00e1zquez (a)<br \/>\n(a) Dept. de Personalidad, Evaluaci\u00f3n y Tratamientos Psicol\u00f3gicos (Psicolog\u00eda Cl\u00ednica), Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Dept. de Psicolog\u00eda Cognitiva y Biol\u00f3gica, Universidad de T\u00fcbingen, Alemania<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2010-25-cc-rbbaird.jpg\" alt=\"(cc) rbbaird\" width=\"300\" height=\"200\" \/>Un reciente estudio de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de T\u00fcbingen (Ruiz Fern\u00e1ndez, Rahona, Herv\u00e1s, V\u00e1zquez y Ulrich, en prensa) ha encontrado que la magnitud de un n\u00famero puede influir en la direcci\u00f3n de la mirada hacia las im\u00e1genes que siguen a ese n\u00famero. El procedimiento (tarea de libre elecci\u00f3n) y el material usado (rostros humanos) sugieren que, en circunstancias m\u00e1s cercanas a la realidad, la magnitud de un n\u00famero al que se ha atendido puede tener una influencia observable en los patrones de exploraci\u00f3n visual del individuo.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2010-25.pdf\" target=\"_self\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Numerosos estudios en el \u00e1mbito de la psicolog\u00eda cognitiva y de la cognici\u00f3n matem\u00e1tica se han interesado por fen\u00f3menos que relacionan el procesamiento num\u00e9rico con la ejecuci\u00f3n de tareas espaciales (p.ej., Zorzi, Priftis y Umilt\u00e0, 2002). En concreto existe bastante evidencia en la literatura cient\u00edfica de que los n\u00fameros tienen una \u201cposici\u00f3n\u201d en nuestra mente (v\u00e9ase <a title=\"Gonz\u00e1lez-Hern\u00e1ndez, 2007\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=13\" target=\"_blank\">Gonz\u00e1lez-Hern\u00e1ndez, 2007<\/a>). De hecho, parecen estar representados espacialmente en una l\u00ednea num\u00e9rica mental que discurre de izquierda a derecha, con los n\u00fameros peque\u00f1os representados en el extremo izquierdo y los n\u00fameros grandes representados en el extremo derecho.<\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os se ha comprobado que esta representaci\u00f3n de los n\u00fameros no es una mera an\u00e9cdota, sino que afecta a la ejecuci\u00f3n de las personas en determinadas tareas. Por ejemplo, en un experimento pionero en este campo, Stanislas Dehaene y sus colaboradores (Dehaene, Bossini y Giraux, 1993) presentaron n\u00fameros del 1 al 9 en el centro de la pantalla y pidieron a los participantes que los identificaran como pares o impares pulsando una tecla a su izquierda o a su derecha. Encontraron que los participantes reaccionaban m\u00e1s r\u00e1pido con la mano derecha si el n\u00famero presentado era grande y, al contrario, eran m\u00e1s r\u00e1pidos respondiendo con la mano izquierda si el n\u00famero presentado era peque\u00f1o. A este efecto de asociaci\u00f3n entre la magnitud del n\u00famero y la respuesta se le conoce como efecto SNARC (por sus siglas en ingl\u00e9s: Spatial-Numerical Association of Response Codes).<\/p>\n<p>Efectos de asociaci\u00f3n entre n\u00fameros y espacio han sido encontrados en numerosas ocasiones en tareas de laboratorio utilizando distintos materiales, formas de presentaci\u00f3n y tipo de respuesta. La asociaci\u00f3n de los n\u00fameros peque\u00f1os con el lado izquierdo y los grandes con el lado derecho es un efecto robusto, replicado en diversas condiciones por distintos grupos de investigaci\u00f3n. Fischer, Castel, Dodd y Pratt (2003) encontraron que la magnitud de los n\u00fameros estaba tambi\u00e9n relacionada con una mejor detecci\u00f3n de se\u00f1ales en la periferia del campo visual. En concreto, estos investigadores presentaban d\u00edgitos en el centro de la pantalla (1, 2, 8 \u00f3 9) seguidos de un cuadrado blanco que aparec\u00eda a la derecha o a la izquierda del campo visual del participante. La tarea consist\u00eda en, manteniendo la mirada fija en el centro de la pantalla, pulsar una tecla tan pronto como se detectase el cuadrado. Los resultados indicaban que las personas tend\u00edan a detectar m\u00e1s r\u00e1pidamente los cuadrados que aparec\u00edan en la parte izquierda de la pantalla tras un n\u00famero peque\u00f1o, y los que aparec\u00edan en la parte derecha tras un n\u00famero grande.<\/p>\n<p>En otro estudio reciente, Knops, Thirion, Hubbard, Michel y Dehaene (2009) observaron que la activaci\u00f3n de determinadas \u00e1reas cerebrales implicadas en los movimientos oculares estaba asociada con la magnitud del n\u00famero resultado de una operaci\u00f3n aritm\u00e9tica que acababa de presentarse al participante.<\/p>\n<p>Nuestro grupo de investigaci\u00f3n est\u00e1 interesado en el an\u00e1lisis de los factores que pueden hacer que las personas muestren determinados sesgos atencionales. Nos planteamos si la magnitud de un n\u00famero afecta la direcci\u00f3n de nuestra mirada ante est\u00edmulos m\u00e1s v\u00e1lidos ecol\u00f3gicamente (esto es, m\u00e1s frecuentes y relevantes en el entorno habitual de los participantes). Para responder a esta cuesti\u00f3n se llev\u00f3 a cabo un experimento en el que se presentaba un n\u00famero del 1 al 9 en el centro de la pantalla. Un segundo despu\u00e9s, el n\u00famero desaparec\u00eda, apareciendo simult\u00e1neamente dos fotograf\u00edas de rostros humanos a ambos lados de la pantalla. La \u00fanica tarea de los participantes era mirar libremente la pantalla, que mostraba ambos rostros, durante 3&#8217;5 segundos, mientras registr\u00e1bamos sus movimientos oculares.<\/p>\n<p>Los resultados de nuestro estudio indican que la magnitud del n\u00famero presentado afect\u00f3 a la direcci\u00f3n de la mirada de los participantes, de manera que, tras un n\u00famero peque\u00f1o, los participantes tendieron a mirar m\u00e1s hacia la izquierda que tras un n\u00famero grande.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se pueden explicar estos resultados? En primer lugar, parece que la representaci\u00f3n de los n\u00fameros peque\u00f1os a la izquierda y los grandes a la derecha est\u00e1 influida por los patrones de lecto-escritura de la cultura del individuo, ya que en culturas con escritura de derecha a izquierda los efectos antes mencionados se invierten (Dehaene y cols., 1993). En cuanto a por qu\u00e9 ver un n\u00famero puede tener influencia en la atenci\u00f3n viso-espacial, puede ser porque los circuitos neurales relacionados con la representaci\u00f3n mental de los n\u00fameros se solapen parcialmente con los circuitos encargados de los movimientos oculares. Evolutivamente parece dif\u00edcil que hayamos desarrollado circuitos cerebrales espec\u00edficos para realizar operaciones que son frecuentes en nuestros d\u00edas, pero que son relativamente recientes en nuestra evoluci\u00f3n (p.ej., las operaciones aritm\u00e9ticas). Es m\u00e1s probable que hayamos adaptado circuitos cerebrales con otras funciones para ejecutar \u00e9stas nuevas. En esa adaptaci\u00f3n, parece que las bases neurales implicadas en la orientaci\u00f3n espacial est\u00e1n siendo utilizadas para procesos cognitivos m\u00e1s abstractos, como la computaci\u00f3n de n\u00fameros. El procesamiento de n\u00fameros activar\u00eda circuitos relacionados con la orientaci\u00f3n espacial y, por lo tanto, n\u00fameros representados a la derecha (los de magnitud superior) facilitar\u00edan respuestas de orientaci\u00f3n hacia la derecha y n\u00fameros representados a la izquierda (los de magnitud inferior) facilitar\u00edan respuestas de orientaci\u00f3n hacia la izquierda.<\/p>\n<p>Por tanto, no le deber\u00eda extra\u00f1ar al lector de estas l\u00edneas si la pr\u00f3xima vez que recibiera en un restaurante una cuenta desorbitada, buscara de forma autom\u00e1tica una mirada c\u00f3mplice en el comensal sentado a su derecha.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Dehaene, S., Bossini, S., y Giraux, P. (1993). The mental representation of parity and number magnitude. <em>Journal of Experimental Psychology: General<\/em>, 122, 371-396.<\/p>\n<p>Fischer, M. H., Castel, A. D., Dodd, M. D., y Pratt, J. (2003). Perceiving numbers causes spatial shifts of attention. <em>Nature Neuroscience<\/em>, 6, 555\u2013556.<\/p>\n<p>Knops, A., Thirion, B., Hubbard, E. M., Michel, V., y Dehaene, S. (2009). Recruitment of an area involved in eye movements during mental arithmetic. <em>Science<\/em>, 324, 1583-1585.<\/p>\n<p>Ruiz Fern\u00e1ndez, S., Rahona, J. J., Herv\u00e1s, G., V\u00e1zquez, C., y Ulrich, R. (en prensa). Number magnitude determines gaze direction: Spatial-numerical associations in a free-choice task. <em>Cortex<\/em>, DOI: 10.1016\/j.cortex.2010.10.006.<\/p>\n<p>Zorzi, M., Priftis, K., y Umilt\u00e0, C. (2002). Neglect disrupts the mental number line. <em>Nature<\/em>, 417, 138D-139.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 7 de diciembre de 2010.<br \/>\nAceptado el 25 de diciembre de 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Jos\u00e9 Rahona (a), Gonzalo Herv\u00e1s (a), Susana Ruiz Fern\u00e1ndez (b) y Carmelo V\u00e1zquez (a) (a) Dept. de Personalidad, Evaluaci\u00f3n <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=183\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[146,38,30,41,39,112],"class_list":["post-183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-atencion","tag-efecto-snarc","tag-espacio","tag-linea-mental","tag-numeros","tag-percepcion-visual"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=183"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":189,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions\/189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}