{"id":1788,"date":"2019-02-25T12:16:48","date_gmt":"2019-02-25T10:16:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1788"},"modified":"2019-02-25T12:16:48","modified_gmt":"2019-02-25T10:16:48","slug":"el-precio-de-la-productividad-linguistica-y-el-principio-de-tolerancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1788","title":{"rendered":"El precio de la productividad ling\u00fc\u00edstica y el principio de tolerancia"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Luis Mend\u00edvil Gir\u00f3<br \/>\nDept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-29-dp-MaryCassat-MotherSaraAndTheBaby.jpg\" alt=\"(dp) Mary Cassat - Mother Sara and the baby.\" width=\"300\" height=\"381\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(dp) Mary Cassat &#8211; Mother Sara and the baby.<\/p><\/div>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo pueden los ni\u00f1os entre cero y tres a\u00f1os descubrir las reglas de la gram\u00e1tica de su lengua sobreponi\u00e9ndose a numerosas excepciones y a una exposici\u00f3n incompleta y no sistem\u00e1tica a los datos necesarios? La ecuaci\u00f3n en torno a la que se construye el libro de Charles Yang (2016) ayuda a comprender mejor este proceso.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-29.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Un asunto controvertido en la teor\u00eda de la adquisici\u00f3n del lenguaje es c\u00f3mo se las arreglan los ni\u00f1os que est\u00e1n adquiriendo su lengua materna para inducir reglas productivas a partir de muestras que (adem\u00e1s de limitadas por la corta edad) est\u00e1n llenas de excepciones.<\/p>\n<p>Aunque el problema se da tambi\u00e9n en fonolog\u00eda y en sintaxis, el caso m\u00e1s estudiado es el de la morfolog\u00eda. Sabemos que los ni\u00f1os que est\u00e1n aprendiendo espa\u00f1ol y saben que el presente de \u201ccomer\u201d es \u201ccomo\u201d y el de \u201cbeber\u201d es \u201cbebo\u201d, podr\u00e1n formar el presente de \u201cvender\u201d aunque no lo hayan o\u00eddo nunca antes: \u201cvendo\u201d. Dir\u00edamos que han inducido la regla de que (simplificadamente) en espa\u00f1ol los verbos forman el presente a\u00f1adiendo \u201c-o\u201d a la ra\u00edz verbal. El problema es que, junto a los ejemplos regulares, existen tambi\u00e9n en el entorno del ni\u00f1o (y son especialmente frecuentes) formas irregulares que necesariamente se aprenden de memoria, tales como \u201cs\u00e9\u201d (de \u201csaber\u201d), \u201cquepo\u201d (de \u201ccaber\u201d) o \u201che\u201d (de \u201chaber\u201d).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sabemos que los ni\u00f1os se toman su tiempo para inducir las reglas. En las primeras fases son conservadores y se limitan a repetir las formas que oyen, y solo a partir de un momento dado empiezan a aplicar la regla productivamente (incluso cuando no deben, produciendo formas como \u201csabo\u201d, \u201ccabo\u201d o \u201chabo\u201d para los ejemplos anteriores).<\/p>\n<p>La pregunta que pretende responder Yang (2016) con la ecuaci\u00f3n que define lo que denomina Principio de Tolerancia es cu\u00e1l es el precio de la productividad, esto es, a cu\u00e1ntas excepciones son capaces de sobreponerse los sistemas de adquisici\u00f3n del lenguaje para obtener el premio de una regla productiva que alivie la carga cognitiva que implicar\u00eda la memorizaci\u00f3n de todas las formas.<\/p>\n<p>Se sabe que el momento en el que los ni\u00f1os inducen reglas productivas var\u00eda en funci\u00f3n de la lengua y del \u00e1mbito del que se trate, de manera que en algunas lenguas la regla para producir el pasado se aprende antes que en otras, y en una misma lengua puede haber diferencia en los momentos en que los ni\u00f1os inducen reglas para formar tiempos verbales, plurales nominales o declinaciones de caso. La hip\u00f3tesis de Yang es que hay una relaci\u00f3n matem\u00e1tica que define con precisi\u00f3n en qu\u00e9 momento del desarrollo del lenguaje se producir\u00e1 la inducci\u00f3n de una regla productiva, independientemente de si se trata de una regla de formaci\u00f3n del plural, del caso acusativo, del comparativo o de si el aprendiz se enfrenta al ruso, al alem\u00e1n o al georgiano.<\/p>\n<p>La ecuaci\u00f3n de Yang (que se obtiene emp\u00edricamente y para cuyos detalles matem\u00e1ticos remito al lector a su libro) es la siguiente (Figura 1).<\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-29-f1.png\" alt=\"Figura 1.- Ecuaci\u00f3n del Principio de Tolerancia (Yang, 2016).\" width=\"729\" height=\"130\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Ecuaci\u00f3n del Principio de Tolerancia (Yang, 2016).<\/p><\/div>\n<p>Lo que el principio de tolerancia establece es que para que se induzca una regla productiva se tiene que dar la siguiente condici\u00f3n: el n\u00famero de excepciones (e) tiene que ser menor (o igual) que el umbral de tolerancia (\u03b8N), un n\u00famero expresado por la funci\u00f3n N\/Ln(N), donde N es el n\u00famero total de ejemplos del input (incluyendo las excepciones) y Ln es el logaritmo natural. En otras palabras, que para que un ni\u00f1o induzca una regla productiva, el n\u00famero de excepciones que conoce tiene que ser menor (o igual) que el resultado de dividir el n\u00famero total de ejemplos que conoce (p.ej., 100) por 4.6 (que es el Ln de 100), esto es, 22. Si hay m\u00e1s de 22 excepciones en esa muestra, el ni\u00f1o no crear\u00e1 una regla productiva. Si hay 22 o menos, entonces s\u00ed.<\/p>\n<p>Como muestra Yang (2016), la cobertura emp\u00edrica del principio de tolerancia es impresionante y se aplica con precisi\u00f3n a casos como la formaci\u00f3n del pasado en ingl\u00e9s, los plurales en alem\u00e1n, la flexi\u00f3n defectiva en ruso, la alternancia de ra\u00edces en espa\u00f1ol o la construcci\u00f3n de doble objeto en ingl\u00e9s, as\u00ed como en experimentos de aprendizaje de lenguas artificiales.<\/p>\n<p>La intuici\u00f3n b\u00e1sica sobre la que se asienta el principio de tolerancia es que el sistema de adquisici\u00f3n est\u00e1 dise\u00f1ado para optimizar el tiempo de procesamiento, de manera que solo se induce una regla productiva si el tiempo de procesamiento es menor que memorizando cada ejemplo. Aunque una regla productiva parece siempre m\u00e1s eficiente que la memorizaci\u00f3n de cada forma, la inducci\u00f3n de reglas tambi\u00e9n tiene un coste y, por tanto, la regla solo se formular\u00e1 si as\u00ed se hace la gram\u00e1tica m\u00e1s eficiente. N\u00f3tese que una vez formulada la regla, tendr\u00e1 que aplicarse a las formas nuevas, pero para saber si una nueva forma es o no irregular, el ni\u00f1o deber\u00e1 chequear todos las formas irregulares memorizadas. Si la lista de formas irregulares (e) es \u201cmuy larga\u201d, entonces ya no tendr\u00eda ventaja computacional formular la regla productiva. Lo que la f\u00f3rmula de Yang determina es, pues, cu\u00e1l es esa \u201clongitud\u201d cr\u00edtica de la lista a partir de la cual los ni\u00f1os formulan las reglas productivas.<\/p>\n<p>Yang no ofrece una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 rige el principio de tolerancia ni de su posible sustrato neurobiol\u00f3gico, pero si aplicamos la f\u00f3rmula de Yang a varias muestras podremos captar otra propiedad notable (e intrigante) del mismo que nos permitir\u00e1 concebir una posible motivaci\u00f3n (Tabla 1).<\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-29-t1.png\" alt=\"Tabla 1.- Relaci\u00f3n entre los par\u00e1metros de la f\u00f3rmula del Principio de Tolerancia (Yang, 2016).\" width=\"1038\" height=\"1088\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Tabla 1.- Relaci\u00f3n entre los par\u00e1metros de la f\u00f3rmula del Principio de Tolerancia (Yang, 2016).<\/p><\/div>\n<p>La primera columna muestra el n\u00famero total de casos y la segunda el umbral de tolerancia. La tercera columna expresa el porcentaje de excepciones que tolera cada caso. Lo relevante es que esa proporci\u00f3n depende del tama\u00f1o de N: cuanto menor es N, mayor porcentaje de excepciones se tolera. As\u00ed, para N=10 se toleran hasta un 40% de casos irregulares, mientras que para N=5000 solo un 11.7%. Este hecho cobra sentido si especulamos que el principio de tolerancia fue seleccionado para que los cerebros en maduraci\u00f3n (que es cuando pueden adquirir de manera plena la lengua materna) puedan sobreponerse a la desventaja inherente de tener un acceso al input parcial e incompleto. Como dice Yang, menos es m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Yang, C. (2016). <em>The Price of Linguistic Productivity. How Children Learn to Break the Rules of Language<\/em>. MIT Press: Cambridge MA.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 14 de octubre de 2018.<br \/>\nAceptado el 19 de enero de 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Luis Mend\u00edvil Gir\u00f3 Dept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a \u00bfC\u00f3mo pueden los ni\u00f1os entre cero <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1788\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,3],"tags":[592,109,639,408],"class_list":["post-1788","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-psicologia","tag-adquisicion-del-lenguaje","tag-aprendizaje","tag-gramatica","tag-morfologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1788"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1790,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1788\/revisions\/1790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}