{"id":1777,"date":"2019-01-25T12:07:42","date_gmt":"2019-01-25T10:07:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1777"},"modified":"2019-01-25T12:07:42","modified_gmt":"2019-01-25T10:07:42","slug":"sorprendido-y-asustado-resultas-mas-adaptativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1777","title":{"rendered":"Sorprendido y asustado resultas m\u00e1s adaptativo"},"content":{"rendered":"<p>Fernando Gordillo (a), Jos\u00e9 M. Arana (b), Lilia Mestas (c) y Miguel \u00c1ngel P\u00e9rez (a)<br \/>\n(a) Dept. de Ciencias de la Salud, Universidad Camilo Jos\u00e9 Cela, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Dept. de Psicolog\u00eda B\u00e1sica, Psicobiolog\u00eda y Metodolog\u00eda, Universidad de Salamanca, Espa\u00f1a<br \/>\n(c) Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, M\u00e9xico<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25-dp-LeClerc.jpg\" alt=\"(dp) S\u00e9bastien Le Clerc.\" width=\"300\" height=\"158\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(dp) S\u00e9bastien Le Clerc.<\/p><\/div>\n<p><em>La expresi\u00f3n de miedo a trav\u00e9s del rostro tiene un importante papel adaptativo, advirtiendo al observador de un potencial peligro. Adem\u00e1s, cuando la situaci\u00f3n es inesperada, la sorpresa suele preceder al miedo. En los \u00faltimos a\u00f1os, diferentes trabajos han indagado sobre la relaci\u00f3n y funcionalidad conjunta de estas emociones, llegando a la conclusi\u00f3n de que la sorpresa permitir\u00eda al emisor un cambio eficaz del estado de reposo al estado de alerta, al tiempo que facilitar\u00eda el reconocimiento de la consecuente expresi\u00f3n de miedo. Ser\u00eda, por lo tanto, un eficaz sistema de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n orientado a la supervivencia del grupo.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Las emociones primarias (miedo, ira, tristeza, alegr\u00eda, sorpresa, asco) son experiencias afectivas que se manifiestan a trav\u00e9s de tres sistemas de respuesta: el cognitivo-subjetivo (lo que pienso), el conductual-expresivo (lo que transmito), y el fisiol\u00f3gico-adaptativo (la reacci\u00f3n de mi cuerpo). Se han propuesto una serie de requisitos espec\u00edficos para caracterizar las emociones b\u00e1sicas, que estar\u00edan relacionados con el sustrato neuronal, la configuraci\u00f3n de la musculatura facial y los sentimientos que generan (Izard, 1972). Respecto a la sorpresa, si bien se la considera una emoci\u00f3n b\u00e1sica y universal, al mismo nivel que las otras, algunos autores consideran que es una emoci\u00f3n que comparte funciones y caracter\u00edsticas expresivas con otros procesos y emociones, como la respuesta de orientaci\u00f3n y la expresi\u00f3n de miedo, y por lo tanto cabr\u00eda preguntarse si hay que incluirla dentro de las emociones primarias.<\/p>\n<p>En este sentido, algunos autores han ido un poco m\u00e1s all\u00e1 y han propuesto reducir a cuatro las categor\u00edas emocionales que estar\u00edan determinando las emociones primarias: alegr\u00eda, tristeza, sorpresa\/miedo y asco\/ira (Jack, Garrod y Schyns, 2014; Jack, Sun, Delis, Garrod y Schyns, 2016). Estos autores consideran que sorpresa y miedo, as\u00ed como asco e ira, comparten movimientos musculares de la cara en los primeros instantes de su ejecuci\u00f3n, como son la apertura de los ojos y la nariz arrugada. En lo que respecta a la expresi\u00f3n de sorpresa, parece claro que cumple el objetivo de preactivar a la persona ante situaciones ambiguas y\/o inesperadas. Muchas de estas situaciones terminan siendo un peligro real, y se genera la consecuente expresi\u00f3n de miedo. Bajo estas circunstancias, sorpresa y miedo se solapan en un continuo donde comparten rasgos faciales en el emisor (Jack y col., 2014, 2016), y activan regiones cerebrales similares en el perceptor, como el sistema l\u00edmbico (Zhao y col., 2017).<\/p>\n<p>Para demostrar la estrecha relaci\u00f3n entre las expresiones de sorpresa y miedo habr\u00eda que establecer un contexto de incertidumbre donde comprobar que la expresi\u00f3n de sorpresa solo facilita la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo, y no la del resto de las emociones b\u00e1sicas. Este fue el objetivo de las investigaciones que realizamos mediante el paradigma de facilitaci\u00f3n (\u00abpriming\u00bb en ingl\u00e9s; Gordillo, Mestas, P\u00e9rez, Escotto y Arana, 2017; Gordillo, Mestas, P\u00e9rez, Arana, y Escotto, 2018). En ellas utilizamos como est\u00edmulo facilitador (\u00abprime\u00bb) una cara con expresi\u00f3n de sorpresa o bien una neutra, y usamos las expresiones de alegr\u00eda, miedo e ira como est\u00edmulos objetivo (\u00abtarget\u00bb). Los participantes deb\u00edan discriminar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible si la expresi\u00f3n objetivo era de alegr\u00eda, miedo o ira. Para este fin se formaron tres condiciones en las que se comparaba miedo versus ira (condici\u00f3n A), miedo versus alegr\u00eda (condici\u00f3n B) e ira versus alegr\u00eda (condici\u00f3n C; v\u00e9ase procedimiento en la Figura 1). Se esperaba que la expresi\u00f3n de sorpresa solo facilitar\u00eda la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25-f1.jpg\" alt=\"Figura 1.- Procedimiento de Gordillo y col. (2018), condici\u00f3n A. Se presentaba primero el est\u00edmulo prime (expresi\u00f3n neutra o de sorpresa), durante 50, 150 o 250 milisegundos. Posteriormente se presentaba el est\u00edmulo target, que pod\u00eda ser de miedo o ira (condici\u00f3n A), miedo o alegr\u00eda (condici\u00f3n B), o ira o alegr\u00eda (condici\u00f3n C). \" width=\"600\" height=\"460\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Procedimiento de Gordillo y col. (2018), condici\u00f3n A. Se presentaba primero el est\u00edmulo prime (expresi\u00f3n neutra o de sorpresa), durante 50, 150 o 250 milisegundos. Posteriormente se presentaba el est\u00edmulo target, que pod\u00eda ser de miedo o ira (condici\u00f3n A), miedo o alegr\u00eda (condici\u00f3n B), o ira o alegr\u00eda (condici\u00f3n C).<\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s, en un segundo experimento se incluyeron im\u00e1genes positivas, negativas o neutras antes de la presentaci\u00f3n de las expresiones (Figura 2), para comprobar si el contexto visual modula el efecto encontrado en el experimento anterior.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25-f2.jpg\" alt=\"Figura 2.- Procedimiento de Gordillo y col. (2017). Se mantuvo el mismo procedimiento con la condici\u00f3n miedo vs. neutra, manteniendo el tiempo de exposici\u00f3n del prime en 50 ms. Adem\u00e1s, se incluy\u00f3 un contexto visual durante 1.000 ms (imagen positiva, negativa o neutra). En los experimentos se utilizaron expresiones faciales e im\u00e1genes reales, obtenidas de las bases de datos International Affective Picture System, y NimStim Face Stimulus Set.\" width=\"600\" height=\"409\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Procedimiento de Gordillo y col. (2017). Se mantuvo el mismo procedimiento con la condici\u00f3n miedo vs. neutra, manteniendo el tiempo de exposici\u00f3n del prime en 50 ms. Adem\u00e1s, se incluy\u00f3 un contexto visual durante 1.000 ms (imagen positiva, negativa o neutra). En los experimentos se utilizaron expresiones faciales e im\u00e1genes reales, obtenidas de las bases de datos International Affective Picture System, y NimStim Face Stimulus Set.<\/p><\/div>\n<p>Los resultados encontrados muestran que la expresi\u00f3n de sorpresa facilita la discriminaci\u00f3n del miedo con tiempos de exposici\u00f3n breves (50 y 150 ms; Figura 3), pero no facilita el resto de las expresiones faciales (no mostrado en la figura).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25-f3.jpg\" alt=\"Figura 3.- Diferencias en la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo atendiendo al tipo de prime (expresi\u00f3n facial neutra o de sorpresa), y al tiempo de exposici\u00f3n del prime (50 ms, 150 ms y 250 ms). *p &lt; .05, ** p &lt; .01, ***p &lt; .0001. Las barras de error representan el error t\u00edpico.\" width=\"600\" height=\"341\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 3.- Diferencias en la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo atendiendo al tipo de prime (expresi\u00f3n facial neutra o de sorpresa), y al tiempo de exposici\u00f3n del prime (50 ms, 150 ms y 250 ms). *p &lt; .05, ** p &lt; .01, ***p &lt; .0001. Las barras de error representan el error t\u00edpico.<\/p><\/div>\n<p>Esto puede estar reflejando el solapamiento en los movimientos musculares de dichas expresiones faciales en los primeros instantes de su ejecuci\u00f3n (v\u00e9ase Jack y col., 2016), favoreciendo as\u00ed su integraci\u00f3n perceptiva y dando lugar a una respuesta m\u00e1s r\u00e1pida, precisa y adaptativa. Sin embargo, con un tiempo de 250 ms se observ\u00f3 un efecto contrario, perjudicando en este caso la expresi\u00f3n de sorpresa la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo (un efecto similar, aunque de menor magnitud se observ\u00f3 con la discriminaci\u00f3n de las expresiones de alegr\u00eda e ira). Creemos que, con presentaciones m\u00e1s amplias (250 ms), la sorpresa se percibe como una expresi\u00f3n diferente al miedo, diluy\u00e9ndose el efecto de priming encontrado con tiempos m\u00e1s breves (50 ms, 150 ms).<\/p>\n<p>En consonancia con la teorizaci\u00f3n de Jack y col. (2014, 2016), estos resultados podr\u00edan estar reflejando diferencias entre un procesamiento autom\u00e1tico que no es consciente (exposici\u00f3n breve que acent\u00faa las similitudes) y otro controlado o consciente (exposici\u00f3n m\u00e1s amplia que acent\u00faa las diferencias), donde estar\u00edan implicadas regiones como la am\u00edgdala y la corteza respectivamente (Ledoux, 1993). Es decir, resulta muy adaptativo que la expresi\u00f3n de sorpresa facilite la discriminaci\u00f3n del miedo fuera del control consciente de la persona (de forma autom\u00e1tica), con lo que se asegura la rapidez de la respuesta ante un potencial peligro.<\/p>\n<p>Por otro lado, el contexto visual facilita la interacci\u00f3n entre sorpresa y miedo: cuando la imagen ten\u00eda un contenido emocional (ya fuera positivo o negativo), la sorpresa no tuvo un efecto significativo sobre la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo. Sin embargo, cuando se presentaba una imagen neutra, simulando un estado de relajaci\u00f3n donde no prevemos un cambio inminente en las condiciones del contexto, la expresi\u00f3n de sorpresa s\u00ed favoreci\u00f3 la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo (Figura 4).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-25-f4.jpg\" alt=\"Figura 4.- Diferencias en la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo atendiendo al tipo de prime (expresi\u00f3n facial neutra o de sorpresa) y al tipo de imagen (negativa, neutral o positiva). *p &lt; .05, ** p &lt; .01, ***p &lt; .0001. Las barras de error representan el error t\u00edpico.\" width=\"600\" height=\"347\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 4.- Diferencias en la discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo atendiendo al tipo de prime (expresi\u00f3n facial neutra o de sorpresa) y al tipo de imagen (negativa, neutral o positiva). *p &lt; .05, ** p &lt; .01, ***p &lt; .0001. Las barras de error representan el error t\u00edpico.<\/p><\/div>\n<p>Por lo tanto, expresar sorpresa puede tener un importante papel adaptativo, facilitando la posterior discriminaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de miedo, y una r\u00e1pida y eficiente respuesta ante las exigencias del contexto. Se puede decir que la sorpresa nos permite un cambio r\u00e1pido en la predisposici\u00f3n hacia el entorno, incrementando los niveles de activaci\u00f3n previos a la respuesta, tanto si la experimentamos como si la percibimos en el rostro de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Gordillo, F., Mestas, L., P\u00e9rez, M. A., Arana, J. M., y Escotto, E. A. (2018). Role of surprise in the discrimination of the facial expression of fear. <em>The Spanish Journal of Psychology<\/em>, 21, E3.<\/p>\n<p>Gordillo, F., Mestas, L., P\u00e9rez, M. A., Escotto, A. E. y Arana, J. M. (2017). The priming effect of a facial expression of surprise on the discrimination of a facial expression of fear. <em>Current Psychology<\/em>. First Online: 18 October 2017.<\/p>\n<p>Izard, C. E. (1972). <em>Patterns of emotions: A new analysis of anxiety and depression<\/em>. San Diego, CA: Academic Press.<\/p>\n<p>Jack R. E., Garrod O. G. B., y Schyns P. G. (2014). Dynamic facial expressions of emotion transmit an evolving hierarchy of signals over time. <em>Current Biology<\/em>, 24, 187\u2013192.<\/p>\n<p>Jack R. E., Sun W., Delis I., Garrod O. G. B., y Schyns P. G. (2016). Four not six: Revealing culturally common facial expressions of emotion. <em>Journal of Experimental Psychology: General<\/em>, 145(6), 708\u2013730.<\/p>\n<p>LeDoux J. E. (1993). Emotional networks in the brain. En M. Lewis, J. M. Haviland-Jones, &amp; L. Feldman (Eds.), <em>Handbook of emotions<\/em>. New York, NY: Guilford Press.<\/p>\n<p>Zhao, K., Zhao, J., Zhang, M., Cui, Q., y Fu, X. (2017). Neural responses to rapid facial expressions of fear and surprise. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 8, 761.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 19 de septiembre de 2018.<br \/>\nAceptado el 19 de noviembre de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Gordillo (a), Jos\u00e9 M. 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