{"id":1769,"date":"2019-01-11T14:21:09","date_gmt":"2019-01-11T12:21:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1769"},"modified":"2019-01-12T16:55:42","modified_gmt":"2019-01-12T14:55:42","slug":"animalizando-a-los-pobres-mecanizando-a-los-ricos-la-relacion-entre-la-clase-social-y-la-deshumanizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1769","title":{"rendered":"Animalizando a los pobres, mecanizando a los ricos: la relaci\u00f3n entre la clase social y la deshumanizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Mario Sainz (a,b) y Roc\u00edo Mart\u00ednez (a)<\/p>\n<p>(a) Dept. de Psicolog\u00eda Social y Metodolog\u00eda de las Ciencias del Comportamiento, Facultad de Psicolog\u00eda, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<p>(b) Dept. de Psicolog\u00eda, Universidad de Monterrey, M\u00e9xico<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-18-cc-Emiliano.jpg\" alt=\"(cc) Emiliano.\" width=\"640\" height=\"505\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Emiliano.<\/p><\/div>\n<p><em>El incremento de la desigualdad econ\u00f3mica tiene graves consecuencias en las relaciones intergrupales e interpersonales. Diferentes estudios han mostrado que la brecha econ\u00f3mica entre personas de clase baja y alta favorece la deshumanizaci\u00f3n de los grupos que se encuentran en los extremos de la jerarqu\u00eda social. En el presente art\u00edculo se revisan los trabajos recientes que han permitido identificar la animalizaci\u00f3n de los grupos de clase baja, as\u00ed como la mecanizaci\u00f3n de la clase alta.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-18.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>El incremento de la desigualdad socioecon\u00f3mica favorece que las diferencias de clase social sean m\u00e1s prominentes durante las interacciones interpersonales e intergrupales. El trabajo de Durante, Tablante y Fiske (2017) ha mostrado que este incremento de la desigualdad se asocia con una tendencia a desarrollar una visi\u00f3n estereotipada de los grupos que ocupan los extremos de la jerarqu\u00eda social, es decir, los grupos de clase baja (pobres) y los de clase alta (ricos\/as). Adem\u00e1s, de forma preocupante, estudios recientes muestran que dichos grupos tambi\u00e9n son deshumanizados (Loughnan, Haslam, Sutton y Spencer, 2014; Sainz, Mart\u00ednez, Moya y Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, 2018).<\/p>\n<p>La deshumanizaci\u00f3n consiste en negar la humanidad a otras personas o grupos (Haslam, 2006). Seg\u00fan el modelo de las dos dimensiones de humanidad (Haslam, 2006) existen dos formas de deshumanizar: la animalizaci\u00f3n y la mecanizaci\u00f3n. La primera consiste en considerar que los miembros del grupo deshumanizado son personas incultas, poco c\u00edvicas y carentes de racionalidad y autocontrol. Por ejemplo, las minor\u00edas \u00e9tnicas o las personas migrantes son a menudo percibidos de forma animalizada. La segunda, esto es, la mecanizaci\u00f3n, surge cuando se percibe a los dem\u00e1s como si fuesen m\u00e1quinas fr\u00edas, superficiales, carentes de emociones e incapaces de interactuar con el mundo que les rodea. Esta forma de deshumanizaci\u00f3n se ha observado en diferentes contextos. Por ejemplo, en los estudios realizados por Mart\u00ednez, Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n y Moya (2012) con muestra espa\u00f1ola pusieron de manifiesto c\u00f3mo se mecanizaba al exogrupo alem\u00e1n. Esta forma de deshumanizaci\u00f3n tambi\u00e9n se ha observado en el contexto sanitario donde algunos autores se\u00f1alan que el personal m\u00e9dico deshumaniza a sus pacientes al considerarlos objetos que deben reparar (Haque y Waytz, 2012).<\/p>\n<p>Desde la Psicolog\u00eda Social, estudios recientes han analizado la deshumanizaci\u00f3n de los grupos de pobres y ricos en diferentes sociedades (p.ej., Loughnan y col., 2014; Sainz y col., 2018). El trabajo de Loughnan y colaboradores examina la animalizaci\u00f3n de grupos de clase baja, tales como los \u201cWhite Trash\u201d estadounidenses o los \u201cChavs\u201d en Reino Unido. Los autores presentaron un listado de rasgos a los participantes (por ejemplo, civilizados, impacientes) y se les pidi\u00f3 que evaluasen en qu\u00e9 medida dichos rasgos eran caracter\u00edsticos de los grupos mencionados (todos ellos de clase baja) y hasta qu\u00e9 punto eran rasgos que se podr\u00edan aplicar a los animales, como las ratas o los perros. Los resultados mostraron que existe una correlaci\u00f3n entre los rasgos que se asocian a las personas pobres y los rasgos que se atribuyen a los animales. Posteriormente, Sainz y col. (2018) replicaron estos resultados mediante una metodolog\u00eda impl\u00edcita en el laboratorio (Test de Asociaci\u00f3n Impl\u00edcita). Los hallazgos de este estudio mostraron que la asociaci\u00f3n entre las palabras relacionadas con los grupos pobres (p. ej., inferior, subordinado) y las palabras asociadas con rasgos de animales (p. ej., salvaje, instintivo) se genera de forma m\u00e1s r\u00e1pida (tiempo de reacci\u00f3n) que la asociaci\u00f3n que se basa en la relaci\u00f3n opuesta (p. ej., clase baja\/m\u00e1quina o clase alta\/animal). As\u00ed, los estudios descritos anteriormente muestran que existe una tendencia tanto expl\u00edcita como impl\u00edcita a percibir a las personas de clase baja como seres animalizados.<\/p>\n<p>De forma complementaria, los estudios realizados por Sainz y col. (2018) pusieron de manifiesto que los grupos de clase alta tambi\u00e9n pueden ser deshumanizados. Sin embargo, en este caso se observ\u00f3 que fueron percibidos de forma mecanizada, esto es, como individuos fr\u00edos, carentes de emociones y sin capacidad para preocuparse por los dem\u00e1s. As\u00ed, a trav\u00e9s de tres experimentos utilizando procedimientos tanto expl\u00edcitos como impl\u00edcitos se mostr\u00f3 c\u00f3mo se tiende a asociar a las personas de clase alta con rasgos relacionados con la mecanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sobre deshumanizaci\u00f3n muestra c\u00f3mo los grupos de clase baja y alta son animalizados y mecanizados, respectivamente. Esto puede podr\u00eda favorecer la justificaci\u00f3n de la desigualdad socio-econ\u00f3mica que existe entre los diferentes colectivos de nuestra sociedad. En este sentido, los autores de estos trabajos (Loughnan y col., 2014; Sainz y col., 2018) consideran que la deshumanizaci\u00f3n de los grupos de clase baja y alta puede influir en el apoyo a ciertas pol\u00edticas p\u00fablicas destinadas a reducir dicha brecha social. As\u00ed, es posible que las personas que tiendan a deshumanizar a los grupos de clase social baja sean quienes rechacen en mayor medida las ayudas sociales dirigidas a estos grupos, mientras que las personas que deshumanizan a los grupos de clase alta apoyen en mayor medida las pol\u00edticas de impuestos progresivos. Teniendo presente las consecuencias negativas de la deshumanizaci\u00f3n de las personas que difieren en clase social, parece crucial que la investigaci\u00f3n en Psicolog\u00eda Social siga profundizando en el an\u00e1lisis de los mecanismos que permitan reducir la deshumanizaci\u00f3n de dichos grupos.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Durante, F., Tablante, C. B., y Fiske, S. T. (2017). Poor but warm, rich but cold (and competent): Social classes in the Stereotype Content Model. <em>Journal of Social Issues<\/em>, 73, 138\u2013157.<\/p>\n<p>Haque, O. S., y Waytz, A. (2012). Dehumanization in Medicine: Causes, solutions, and functions. <em>Perspectives on Psychological Science<\/em>, 7, 176\u2013186.<\/p>\n<p>Haslam, N. (2006). Dehumanization: An integrative review. <em>Personality and Social Psychology Review<\/em>, 10, 252-254.<\/p>\n<p>Loughnan, S., Haslam, N., Sutton, R. M., y Spencer, B. (2014). Dehumanization and social class: Animality in the stereotypes of \u00abWhite trash,\u00bb \u00abChavs,\u00bb and \u00abBogans\u00bb. <em>Social Psychology<\/em>, 45, 54\u201361.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez, R., Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, R., y Moya, M. (2012). Are they animals or machines? Measuring dehumanization. <em>The Spanish Journal of Psychology<\/em>, 15, 1110-1122.<\/p>\n<p>Sainz, M., Mart\u00ednez, R., Moya, M., y Rodr\u00edguez-Bail\u00f3n, R. (2018). Animalizing the disadvantaged, mechanizing the wealthy: The convergence of socioeconomic status and humanity attributions. <em>International Journal of Psychology<\/em>. doi:10.1002\/ijop.12485<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 26 de julio de 2018.<br \/>\nAceptado el 19 de noviembre de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mario Sainz (a,b) y Roc\u00edo Mart\u00ednez (a) (a) Dept. de Psicolog\u00eda Social y Metodolog\u00eda de las Ciencias del Comportamiento, Facultad <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1769\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[508,637,507],"class_list":["post-1769","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-clase-social","tag-deshumanizacion","tag-desigualdad-economica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1769"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1769\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1775,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1769\/revisions\/1775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}