{"id":1746,"date":"2018-11-18T23:13:09","date_gmt":"2018-11-18T21:13:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1746"},"modified":"2018-11-18T23:13:09","modified_gmt":"2018-11-18T21:13:09","slug":"reducir-reutilizar-y-reciclar-las-palabras-o-de-por-que-existe-la-ambiguedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1746","title":{"rendered":"Reducir, reutilizar y reciclar las palabras, o de por qu\u00e9 existe la ambig\u00fcedad"},"content":{"rendered":"<p>Natalia L\u00f3pez Cort\u00e9s<br \/>\nDept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-16-cc0-aitoff.jpg\" alt=\"(cc0) aitoff.\" width=\"586\" height=\"640\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc0) aitoff.<\/p><\/div>\n<p><em>La ambig\u00fcedad l\u00e9xica se produce cuando una sola palabra lleva aparejado m\u00e1s de un significado. \u00bfPor qu\u00e9 existe la ambig\u00fcedad? Una posible respuesta sugiere que la ambig\u00fcedad permite reutilizar elementos ling\u00fc\u00edsticos sencillos, haciendo el sistema m\u00e1s eficiente. Esta idea es adem\u00e1s coherente con la teor\u00eda cl\u00e1sica de Zipf, seg\u00fan la cual en la comunicaci\u00f3n se dan tensiones entre lo que ser\u00eda m\u00e1s eficaz para el emisor y para el receptor.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-16.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Probablemente te r\u00edas si lees en Twitter: \u201c\u2014Antes de venir, tienes que saber que la casa est\u00e1 encantada; \u2014Pues a m\u00ed tambi\u00e9n me hace ilusi\u00f3n\u201d, o si escuchas la frase de Luis Piedrahita \u201cEl castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable\u201d. Si encuentras una receta titulada \u201cPatatas asadas rellenas de la abuela\u201d, quiz\u00e1 necesites leer un par de veces los ingredientes.<\/p>\n<p>Estos ejemplos tienen una cosa en com\u00fan: la ambig\u00fcedad, producida cuando una expresi\u00f3n transmite varios significados. La ambig\u00fcedad puede venir dada por factores diferentes (Ullmann, 1976), ya sean l\u00e9xicos (relativos al significado de las palabras, como en \u201cencantada\u201d), sint\u00e1cticos (relacionados con la estructura de los sintagmas u oraciones, como ocurre con \u201cde la abuela\u201d, que puede conectarse con \u201cempanadas\u201d o con \u201crellenas\u201d), o f\u00f3nicos (que tienen que ver con los sonidos, como ocurre en la cadena \/lo\u2019able\/ que puede referirse a \u201clo hable\u201d o \u201cloable\u201d).<\/p>\n<p>La ambig\u00fcedad l\u00e9xica es considerada la m\u00e1s pura, puesto que no depende de factores estructurales o pros\u00f3dicos, sino que se encuentra en la misma naturaleza de las palabras. Existen dos tipos de ambig\u00fcedad l\u00e9xica: la homonimia (que se produce cuando dos palabras con or\u00edgenes diferentes acaban coincidiendo en forma) y la polisemia (que se da cuando una palabra adquiere nuevos significados para nombrar nuevas realidades). As\u00ed, nos encontramos ante dos caras de una misma moneda: la homonimia y la polisemia son las causas y la ambig\u00fcedad l\u00e9xica, el resultado.<\/p>\n<p>El estudio de la ambig\u00fcedad l\u00e9xica se produce desde diferentes enfoques: unos se ocupan de definir te\u00f3ricamente este fen\u00f3meno y de encontrar sus causas hist\u00f3ricas; algunos, como los lexic\u00f3grafos, se plantean cu\u00e1l es la mejor manera de representar en los diccionarios estas unidades; otros se interesan por estudiar c\u00f3mo los hablantes se manejan con las palabras ambiguas, c\u00f3mo pueden seleccionar el significado adecuado o c\u00f3mo se almacenan en la memoria.<\/p>\n<p>Si bien es verdad que, en la mayor\u00eda de los casos, la ambig\u00fcedad l\u00e9xica se resuelve al estar insertada en un contexto, no hay que dejar de preguntarse por qu\u00e9 sigue produci\u00e9ndose en nuestro sistema ling\u00fc\u00edstico. No hay una respuesta clara. Algunos autores afirman que en la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de las lenguas se han dado algunos pasos que han favorecido la reducci\u00f3n de la ambig\u00fcedad, pero que, si no ha sido eliminada del todo, es porque ha de tener alguna funci\u00f3n. Muchos la consideran un h\u00e1ndicap o un obst\u00e1culo, argumentando que un sistema comunicativo ideal eliminar\u00eda todo resquicio de ambig\u00fcedad. De cualquier manera, tal y como dicen Sol\u00e9 y col. (2010, p.22), la ambig\u00fcedad parece \u201cuna propiedad importante, universal y, aun as\u00ed, aparentemente indeseable\u201d.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo, siguiendo parte de la argumentaci\u00f3n presentada por Piantadosi y col. (2012), vamos a tratar de dar respuesta al interrogante de la ambig\u00fcedad y explicar por qu\u00e9 un sistema de comunicaci\u00f3n no puede, ni debe, evitar la ambig\u00fcedad. El marco te\u00f3rico del que parten Piantadosi y col. (2012) es el de la teor\u00eda de la informaci\u00f3n, cuyo representante m\u00e1ximo es el ling\u00fcista Zipf. Una de sus ideas (Zipf, 1949) tiene que ver con la existencia de la ambig\u00fcedad en la lengua como resultado de un compromiso entre los hablantes y los oyentes.<\/p>\n<p>El emisor tiene que expresar un mensaje y para ello debe seleccionar una serie de elementos ling\u00fc\u00edsticos, almacenados en su memoria. El esfuerzo del emisor se reduce si asimismo se reducen los elementos necesarios al m\u00ednimo, de tal manera que una forma \u201cba\u201d pueda expresar muchos mensajes posibles: el emisor dir\u00eda \u201cba\u201d para expresar \u201cestoy cansado\u201d o para preguntar \u201c\u00bfa qu\u00e9 hora sale el tren?\u201d. As\u00ed, el sistema se compondr\u00eda de pocos elementos altamente ambiguos. La ambig\u00fcedad ayudar\u00eda a reducir el esfuerzo del emisor, pero complicar\u00eda en gran medida la tarea del receptor, que tendr\u00eda que desambiguar \u201cba\u201d. Para el oyente, lo deseable ser\u00eda un sistema en que cada expresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica se correspondiera a un \u00fanico significado, eliminando as\u00ed la ambig\u00fcedad y la necesidad de desambiguar. Esto, para el emisor, ser\u00eda muy costoso, pues el proceso de selecci\u00f3n de elementos ser\u00eda m\u00e1s complejo. Seg\u00fan Zipf, estas dos tensiones entre los deseos de los participantes en la comunicaci\u00f3n, que \u00e9l llama unificaci\u00f3n y diversificaci\u00f3n, explican la constituci\u00f3n del lenguaje como un sistema equilibrado entre la ambig\u00fcedad y la no ambig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Partiendo de esta idea, Piantadosi y col. (2012) explican que la ambig\u00fcedad es un mecanismo que ayuda a reutilizar o reciclar elementos ling\u00fc\u00edsticos simples y frecuentes, de manera que los costes de producci\u00f3n y comprensi\u00f3n de los mensajes se reducen. En un primer momento, podr\u00eda parecer que lo ideal ser\u00eda un sistema en el que cada forma ling\u00fc\u00edstica l estuviera ligada con un \u00fanico significado m (Figura 1).<\/p>\n<div style=\"width: 468px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-16-f1.jpg\" alt=\"Figura 1.- Representaci\u00f3n de un sistema no ambiguo.\" width=\"458\" height=\"165\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Representaci\u00f3n de un sistema no ambiguo.<\/p><\/div>\n<p>Imaginemos que la forma l1 es m\u00e1s sencilla de producir que l2, porque es una palabra m\u00e1s frecuente, con una estructura fonol\u00f3gica m\u00e1s simple o de una longitud menor. El sistema mejorar\u00eda si se eliminara, por tanto, la forma l2, m\u00e1s compleja y costosa. De esta manera, los dos significados m1 y m2 quedar\u00edan ligados a una forma \u00fanica, ahora ambigua (Figura 2).<\/p>\n<div style=\"width: 508px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-16-f2.jpg\" alt=\"Figura 2.- Representaci\u00f3n de un sistema ambiguo. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con una palabra como \u201cpluma\u201d, que a\u00fana varios significados posibles bajo una forma ling\u00fc\u00edstica \u00fanica.\" width=\"498\" height=\"185\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Representaci\u00f3n de un sistema ambiguo. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con una palabra como \u201cpluma\u201d, que a\u00fana varios significados posibles bajo una forma ling\u00fc\u00edstica \u00fanica.<\/p><\/div>\n<p>As\u00ed, al querer expresar el significado m1 se realiza el mismo esfuerzo en un sistema ambiguo que en uno no ambiguo, pero se est\u00e1 minimizando esfuerzo cuando se comunica m2, que est\u00e1 ahora representado por una forma m\u00e1s simple.<\/p>\n<p>Existen otras respuestas para la pregunta de por qu\u00e9 existe la ambig\u00fcedad, que van desde modelos matem\u00e1ticos como el de Shannon (1948) hasta la teor\u00eda de redes complejas (Sol\u00e9 y col., 2010). En este art\u00edculo hemos presentado el argumento de Piantadosi y col. (2012), que sostiene que la ambig\u00fcedad es un mecanismo mediante el cual el sistema comunicativo aumenta su sencillez y eficacia, siguiendo la ley del m\u00ednimo esfuerzo de Zipf (1949). Al introducir, mediante el \u201creciclaje\u201d, elementos ambiguos en la lengua, el sistema mejora.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Piantadosi, S. T., Tily, H., y Gibson, E. (2012). The communicative function of ambiguity in language. <em>Cognition<\/em>, 122, 280-291.<\/p>\n<p>Shannon, C. (1948). A mathematical theory of communication. <em>Bell System Technical Journal<\/em>, 27, 623-656.<\/p>\n<p>Sol\u00e9, R., Corominas-Murtra, B., Valverde, S., y Steels, L. (2010). Language Networks: their structure, function and evolution. <em>Complexity<\/em>, 15, 20-26.<\/p>\n<p>Ullmann, S. (1976). <em>Sem\u00e1ntica. Introducci\u00f3n a la Ciencia del Significado<\/em>. Madrid: Aguilar.<\/p>\n<p>Zipf, G. (1949). <em>Human Behavior and the Principle of Least Effort<\/em>. New York: Addison-Wesley.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 10 de julio de 2018.<br \/>\nAceptado el 8 de octubre de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Natalia L\u00f3pez Cort\u00e9s Dept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a La ambig\u00fcedad l\u00e9xica se produce cuando una <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1746\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,3],"tags":[632,59,49,22],"class_list":["post-1746","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-psicologia","tag-ambiguedad","tag-comunicacion","tag-lenguaje","tag-significado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1746"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1748,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions\/1748"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}