{"id":1658,"date":"2018-07-29T13:34:20","date_gmt":"2018-07-29T11:34:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1658"},"modified":"2018-07-29T13:36:48","modified_gmt":"2018-07-29T11:36:48","slug":"por-que-unas-tareas-mentales-nos-cuestan-mas-que-otras-el-esfuerzo-cognitivo-y-la-percepcion-subjetiva-de-la-dificultad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1658","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 unas tareas mentales nos cuestan m\u00e1s que otras? El esfuerzo cognitivo y la percepci\u00f3n subjetiva de la dificultad"},"content":{"rendered":"<p>Alberto Sobrado, Carlos Gonz\u00e1lez-Garc\u00eda y Mar\u00eda Ruz<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-23-cc0-AnthonyTyrrell.jpeg\" alt=\"(cc0) Anthony Tyrrell.\" width=\"700\" height=\"875\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc0) Anthony Tyrrell.<\/p><\/div>\n<p><em>El t\u00e9rmino \u201cesfuerzo cognitivo\u201d hace referencia a la sensaci\u00f3n percibida al enfrentarnos a tareas mentales dif\u00edciles. Los estudios en este campo se\u00f1alan una tendencia de las personas a preferir tareas sencillas, asociadas a una baja demanda de control cognitivo. Gracias a los avances aportados por teor\u00edas sobre el esfuerzo cognitivo y los datos de neuroimagen que comienzan a dilucidar los mecanismos cerebrales implicados, nuestro entendimiento de los procesos subyacentes al esfuerzo subjetivo ha aumentado de manera significativa. Aspectos como la relaci\u00f3n entre esfuerzo y control cognitivo, o la importancia de la percepci\u00f3n de la dificultad al realizar una tarea, se han caracterizado mejor gracias a estas recientes investigaciones.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-23.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Durante nuestro d\u00eda a d\u00eda realizamos gran variedad de tareas mentales, algunas de manera sencilla y autom\u00e1tica. Otras, por el contrario, nos resultan costosas, requieren esfuerzo y nos producen fatiga mental, de la misma forma que las actividades f\u00edsicas intensas nos producen sensaci\u00f3n de esfuerzo f\u00edsico. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 muchos de los complejos an\u00e1lisis que lleva a cabo nuestro cerebro, como el procesamiento de informaci\u00f3n visual, nos pasan desapercibidos mientras que otros, como resolver un acertijo, nos resultan extenuantes o fatigantes?<\/p>\n<p>El inter\u00e9s en el esfuerzo cognitivo ha aumentado en los \u00faltimos a\u00f1os (Kurzban, Duckworth, Kable y Myers, 2013) y diferentes investigadores han intentado encontrar una definici\u00f3n precisa con objeto de desentra\u00f1ar qu\u00e9 procesos explican esta sensaci\u00f3n. Shenhav y col. (2017) proponen que el esfuerzo cognitivo se relaciona tanto con las caracter\u00edsticas de la tarea como con nuestra capacidad de procesar informaci\u00f3n. El desempe\u00f1o ideal que puede conseguirse depende de la actividad a realizar y de la capacidad de procesamiento de la persona. Por otra parte, la sensaci\u00f3n de esfuerzo depende de la percepci\u00f3n subjetiva de la dificultad de la tarea, la cual surge de una comparaci\u00f3n entre la dificultad de la tarea y capacidades de la persona. Si una tarea requiere un procesamiento complejo, pero la persona tiene las habilidades necesarias, alcanzar\u00e1 un alto desempe\u00f1o y lo har\u00e1 con una baja sensaci\u00f3n de esfuerzo (Dunn, Lutes y Risko, 2016). A esto hay que a\u00f1adir un importante componente emocional: el esfuerzo es aversivo (Shenhav y cols., 2017). De ah\u00ed que en tareas cognitivas las personas tendemos a escoger la v\u00eda de acci\u00f3n menos demandante. Este efecto se ha denominado \u201cley del m\u00ednimo esfuerzo cognitivo\u201d (Kool, Shenhav y Botvinick, 2017). Se ha comprobado que el c\u00f3rtex cingulado anterior est\u00e1 implicado en esta evitaci\u00f3n del esfuerzo (Shenhav, Straccia, Cohen y Botvinick, 2014).<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los mecanismos subyacentes del esfuerzo? Un punto de vista que hoy en d\u00eda genera mucha investigaci\u00f3n es el que asocia esfuerzo y control. Es sabido que enfrentarse a una tarea conflictiva (aquella que genera un choque entre la respuesta que damos de manera autom\u00e1tica y la correcta) produce una sensaci\u00f3n negativa, ya que requiere aumentar el grado de control cognitivo (la inhibici\u00f3n de respuestas autom\u00e1ticas y la generaci\u00f3n de otras respuestas en su lugar; Inzlicht, Shenhav y Olivola, 2018). Las tareas m\u00e1s conflictivas nos hacen sentir m\u00e1s esfuerzo (y aversi\u00f3n), debido al mayor control requerido para realizarlas. Algunos datos sugieren que la \u00ednsula anterior est\u00e1 relacionada con la respuesta a est\u00edmulos que se\u00f1alan la necesidad de ejercer m\u00e1s control cognitivo, tales como aquellos asociados a errores y recompensas (Menon y Uddin, 2010).<\/p>\n<p>Algunas teor\u00edas proponen que el coste asociado a ejercer control es de tipo intr\u00ednseco, debido a limitaciones del sistema de control. Existen diferentes teor\u00edas sobre cu\u00e1les son estas limitaciones: limitaciones metab\u00f3licas cerebrales (Christie y Schrater, 2015), limitaciones de capacidad para mantener activa informaci\u00f3n relevante para la tarea (Oberauer, Farrell, Jarrold y Lewandowsky, 2016) y, por \u00faltimo, interferencias producidas cuando diferentes tareas utilizan las mismas v\u00edas de procesamiento de informaci\u00f3n (Feng, Schwemmer, Gershman y Cohen, 2014). Actualmente, las dos \u00faltimas explicaciones parecen m\u00e1s plausibles a la luz de los datos experimentales (Kurzban y col., 2013)<\/p>\n<p>Por otra parte, la sensaci\u00f3n de esfuerzo podr\u00eda explicarse en t\u00e9rminos de coste de oportunidad: habr\u00e1 ocasiones en que realizar una tarea A sea incompatible con realizar una tarea B. El esfuerzo cognitivo reflejar\u00eda el coste de realizar una actividad en vez de otras y, por tanto, ser\u00eda el resultado de comparaciones entre el coste-beneficio de tales actividades. Aquellas que tengan un coste de ejecuci\u00f3n menor y un mayor beneficio ser\u00e1n las llevadas a cabo (Kurzban y col., 2013). Esto explicar\u00eda hechos como, por ejemplo, que cuanto m\u00e1s tiempo permanecemos realizando una tarea, mayor es la sensaci\u00f3n de esfuerzo, ya que nuestra valoraci\u00f3n del coste-beneficio puede cambiar desde que iniciamos la tarea. Estas valoraciones y la percepci\u00f3n de esfuerzo parecen estar relacionadas con el c\u00f3rtex prefrontal lateral, que se activa junto con los ya mencionados \u00ednsula y cingulado, y puede ejercer un papel en se\u00f1alar a la persona su nivel de esfuerzo y fatiga cognitiva (Tanaka, Ishii y Watanabe, 2014). La Figura 1 muestra estas \u00e1reas cerebrales.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-23-f1.jpg\" alt=\"Figura 1.- \u00c1reas cerebrales involucradas en el esfuerzo cognitivo. La \u00ednsula anterior (en verde) puede facilitar el procesamiento de est\u00edmulos salientes asociados a recompensa o p\u00e9rdida. El c\u00f3rtex cingulado anterior (en azul) ejerce su papel comparando el valor de dos v\u00edas de actuaci\u00f3n posibles, as\u00ed como se\u00f1alando el conflicto aparejado a cada una de ellas. El c\u00f3rtex prefrontal lateral (en rojo) aumenta su activaci\u00f3n a medida que transcurre la realizaci\u00f3n de tareas de vigilancia, lo que indicar\u00eda su papel en la se\u00f1alizaci\u00f3n del esfuerzo creciente que surge al realizar una actividad de manera sostenida. \" width=\"600\" height=\"338\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- \u00c1reas cerebrales involucradas en el esfuerzo cognitivo. La \u00ednsula anterior (en verde) puede facilitar el procesamiento de est\u00edmulos salientes asociados a recompensa o p\u00e9rdida. El c\u00f3rtex cingulado anterior (en azul) ejerce su papel comparando el valor de dos v\u00edas de actuaci\u00f3n posibles, as\u00ed como se\u00f1alando el conflicto aparejado a cada una de ellas. El c\u00f3rtex prefrontal lateral (en rojo) aumenta su activaci\u00f3n a medida que transcurre la realizaci\u00f3n de tareas de vigilancia, lo que indicar\u00eda su papel en la se\u00f1alizaci\u00f3n del esfuerzo creciente que surge al realizar una actividad de manera sostenida.<\/p><\/div>\n<p>Aunque cada d\u00eda se conoce m\u00e1s sobre el esfuerzo cognitivo, a\u00fan queda mucho por descubrir. Por ejemplo, algunos estudios han mostrado que actividades que generan esfuerzo pueden ser m\u00e1s gratificantes que otras en las que se experimenta menos esfuerzo (v\u00e9ase Inzlicht, y cols., 2018). Las diferentes sensaciones de esfuerzo que percibimos probablemente sean explicables a partir del control que es necesario aplicar, la valoraci\u00f3n sobre nuestra propia capacidad y los costes y beneficios que conlleva aplicar este control. Todos estos elementos reflejan distintos aspectos del esfuerzo cognitivo. Por todo ello, es necesario integrar y explicar los fen\u00f3menos encontrados cuando se var\u00edan las caracter\u00edsticas de las tareas, incentivos y motivaci\u00f3n en una teor\u00eda unificada sobre el esfuerzo cognitivo.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Christie, S. T. y Schrater, P. (2015). Cognitive cost as dynamic allocation of energetic resources. <em>Frontiers in Neuroscience<\/em>, 9 (289), doi: 10.3389\/fnins.2015.00289<\/p>\n<p>Dunn, T. L., Lutes, D. J., y Risko, E. F. (2016). Metacognitive evaluation in the avoidance of demand. <em>Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance<\/em>, 42, 1372 -1387.<\/p>\n<p>Feng, S. F., Schwemmer, M., Gershman, S. J., y Cohen, J. D. (2014). Multitasking versus multiplexing: toward a normative account of limitations in the simultaneous execution of control-demanding behaviors. <em>Cognitive, Affective, &amp; Behavioral Neuroscience<\/em>, 14, 129-146.<\/p>\n<p>Inzlicht, M, Shenhav, A. y Olivola, C. (2018). The effort paradox: effort is both costly and valued. <em>Trends in Cognitive Sciences<\/em>, 22, 1-13.<\/p>\n<p>Kool, W., Shenhav, A., y Botvinick, M. M. (2017). Cognitive control as cost\u2010benefit decision making. En: Egner, T. (Ed.) <em>The Wiley Handbook of Cognitive Control<\/em> (pp. 167\u2013189), Wiley-Blackwell.<\/p>\n<p>Kurzban, R., Duckworth, A., Kable, J. W., y Myers, J. (2013). An opportunity cost model of subjective effort and task performance. <em>Behavioral and Brain Sciences<\/em>, 36, 661\u2013679.<\/p>\n<p>Menon, V. y Uddin, L. Q. (2010). Saliency, switching, attention and control: a network model of insula function. <em>Brain Structure and Function<\/em>, 214, 655-667.<\/p>\n<p>Oberauer, K., Farrell, S., Jarrold, C., y Lewandowsky, S. (2016). What limits working memory capacity? Psychological Bulletin, 142, 758.<\/p>\n<p>Shenhav, A., Musslick, S., Lieder, F., Kool, W., Griffiths, T. L., Cohen, J. D., y Botvinick, M. M. (2017). Toward a rational and mechanistic account of mental effort. <em>Annual Review of Neuroscience<\/em>, 40, 99\u2013124.<\/p>\n<p>Shenhav, A., Straccia, M. A., Cohen, J. D., y Botvinick, M. M. (2014). Anterior cingulate engagement in a foraging context reflects choice difficulty, not foraging value. <em>Nature Neuroscience<\/em>, 17, 1249\u20131254.<\/p>\n<p>Tanaka, M., Ishii, A. y Watanabe, Y. (2014). Neural effects of mental fatigue caused by continuous attention load: a magnetoencephalography study. <em>Brain Research<\/em>, 1561, 60-66.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 24 de noviembre de 2017.<br \/>\nAceptado el 14 de junio de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Sobrado, Carlos Gonz\u00e1lez-Garc\u00eda y Mar\u00eda Ruz Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a El t\u00e9rmino <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1658\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[31,133,617,616,191],"class_list":["post-1658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-control","tag-costes","tag-esfuerzo-cognitivo","tag-toma-de-decisiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1658"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1667,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1658\/revisions\/1667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}