{"id":1652,"date":"2018-07-17T13:22:08","date_gmt":"2018-07-17T11:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1652"},"modified":"2018-07-17T13:23:24","modified_gmt":"2018-07-17T11:23:24","slug":"que-es-lo-que-mejor-recuerdas-nuestra-lengua-afecta-a-la-memorizacion-de-las-causas-de-los-eventos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1652","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es lo que mejor recuerdas? Nuestra lengua afecta a la memorizaci\u00f3n de las causas de los eventos"},"content":{"rendered":"<p>Andrea Ari\u00f1o Bizarro<br \/>\nDept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc0) 3dman_eu.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-3-cc0-3dman_eu.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc0) 3dman_eu.<\/p><\/div>\n<p><em>La causalidad se ha considerado un concepto sem\u00e1ntico universal al ser una experiencia general y un constructo b\u00e1sico fundamental en todas las lenguas. Sin embargo, en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha mostrado que los hablantes de diferentes lenguas no prestan la misma atenci\u00f3n a unos elementos causales que a otros. Por ejemplo, en espa\u00f1ol se describen de forma diferente acciones intencionales y no intencionales, por lo que el hablante debe prestar atenci\u00f3n a la intencionalidad del agente. Investigaciones recientes prueban que estos patrones atencionales afectan no s\u00f3lo a c\u00f3mo los hablantes expresan lo sucedido, sino tambi\u00e9n a c\u00f3mo recuerdan lo que ha ocurrido.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-3.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>La causalidad es una noci\u00f3n sem\u00e1ntica b\u00e1sica empleada para explicar la relaci\u00f3n que se produce entre dos eventos: la causa, iniciadora de la acci\u00f3n, y lo causado (efecto), aquello que sufre el cambio de estado (Comrie, 1985). Establecer relaciones causales entre eventos es uno de los medios fundamentales que utilizamos para organizar los datos que recibimos del mundo y dotarlos de sentido.<\/p>\n<p>Al ser la causalidad una experiencia general, algunos autores la han propuesto como un concepto sem\u00e1ntico universal (Talmy, 2000; Wierzbicka, 1996), caracterizado por unos elementos conceptuales comunes a todas las lenguas y codificado a trav\u00e9s de los diferentes mecanismos ling\u00fc\u00edsticos que proporciona cada lengua a sus hablantes (Kopecka y Narasimhan, 2012). Por ello, la causalidad es interesante desde el punto de vista de la tipolog\u00eda sem\u00e1ntica, disciplina encargada de investigar los aspectos universales y divergentes que existen en las expresiones ling\u00fc\u00edsticas que las lenguas establecen para comunicarse.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, la causalidad recibe un extenso tratamiento en el que se plantea no solo en qu\u00e9 contextos y por qu\u00e9 los hablantes eligen ciertas formulaciones para la expresi\u00f3n de la causalidad, sino por qu\u00e9 raz\u00f3n tienden a fijarse m\u00e1s en unos aspectos de la causalidad que en otros en sus verbalizaciones (Shibatani y Pardeshi, 2002). En relaci\u00f3n con esta consideraci\u00f3n, \u00bfes posible que la lengua que uno habla no solo afecte a los elementos ling\u00fc\u00edsticos utilizados, sino tambi\u00e9n a procesos cognitivos como la categorizaci\u00f3n y la memorizaci\u00f3n? (Fausey y Boroditsky, 2010).<\/p>\n<p>El trabajo de Filipovi\u0107 (2013) responde positivamente a esta pregunta en relaci\u00f3n con dos lenguas: el ingl\u00e9s y el espa\u00f1ol. La novedad de su estudio radica en el hecho de que no se centra en la agentividad (capacidad que poseen algunas entidades de tener cierto grado de control sobre las acciones que producen), ya estudiada por Gibbons (2003), sino en la intencionalidad, componente sem\u00e1ntico que se refiere al grado de involucraci\u00f3n activa del agente en el evento causal (Ibarretxe-Antu\u00f1ano 2012). En esta l\u00ednea, tanto el ingl\u00e9s como el espa\u00f1ol distinguen entre eventos causales intencionales y no intencionales. La diferencia entre ambas lenguas estriba en c\u00f3mo expresan ling\u00fc\u00edsticamente esa intencionalidad de la acci\u00f3n causal. Mientras el espa\u00f1ol presenta expresiones ling\u00fc\u00edsticas propias para describir un evento causal no intencional, ya sea a trav\u00e9s de verbos no intencionales (\u00abdejar caer\u00bb) como a trav\u00e9s de construcciones sint\u00e1cticas espec\u00edficas (p.ej., \u00abromper\u00bb vs. \u00abromperse\u00bb), el ingl\u00e9s no posee estructuras equivalentes, por lo que la mayor\u00eda de ocasiones no espec\u00edfica este matiz. Por ejemplo, la expresi\u00f3n \u00abI broke the glass\u00bb puede referirse a un evento causal intencionado o no intencionado.<\/p>\n<p>Vistas estas diferencias, Filipovi\u0107 (2013) se plante\u00f3 que la falta de expresiones ling\u00fc\u00edsticas destinadas a expresar la intencionalidad de los eventos causales en los hablantes de ingl\u00e9s podr\u00eda interferir negativamente en la memorizaci\u00f3n de la intencionalidad, mientras que la consistente tendencia a diferenciar ling\u00fc\u00edsticamente eventos causales intencionales de no intencionales en espa\u00f1ol pod\u00eda resultar una ventaja para su memorizaci\u00f3n. En su estudio, 40 hablantes monoling\u00fces de espa\u00f1ol y de ingl\u00e9s vieron diez v\u00eddeos en los que alternaban eventos causales intencionales y no intencionales (p.ej., una ni\u00f1a explotando un globo a prop\u00f3sito vs. otra ni\u00f1a jugando con un globo que accidentalmente explota). A continuaci\u00f3n, se les presentaban una serie de preguntas de memorizaci\u00f3n sobre aspectos del evento irrelevantes para el estudio (p. ej., \u00ab\u00bfVio explotar un globo azul?\u00bb). Finalmente, los participantes ten\u00edan que marcar con un tic si el evento que acababan de ver hab\u00eda sido intencional o no intencional.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron que los hablantes espa\u00f1oles son mejores que los ingleses cuando se trata de recordar que un evento ha sucedido de forma no intencional (v\u00e9ase la Figura 1). En este caso, mientras que los espa\u00f1oles acertaban casi en el 100% de los casos, los ingleses superaron la pregunta s\u00f3lo en el 65% de los casos. En cambio, cuando el evento sucedi\u00f3 de forma intencional, ambos grupos de hablantes mostraron la misma alta precisi\u00f3n.<\/p>\n<div style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1.- Resultados del estudio de Filipovi\u0107 (2013).\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2018-3-f1.jpg\" width=\"700\" height=\"409\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Resultados del estudio de Filipovi\u0107 (2013).<\/p><\/div>\n<p>En conclusi\u00f3n, el estudio de Filipovi\u0107 (2013) revela que el lenguaje influye en c\u00f3mo los hablantes recuerdan la intencionalidad de las acciones. La lengua que hablamos puede afectar tanto a la calidad y cantidad de informaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica como a su recuerdo. Con ello, las aplicaciones pr\u00e1cticas se multiplican, no solo desde un punto de vista ling\u00fc\u00edstico, sino tambi\u00e9n en el \u00e1mbito legal, educativo y laboral. Al demostrar que existen ciertas diferencias entre dos lenguas y que esto puede favorecer la presencia o ausencia de informaci\u00f3n en las descripciones de eventos y en su recuerdo, esta distinci\u00f3n cognitiva puede ser tenida en cuenta en los testimonios de testigos o en la labor de traducci\u00f3n, disciplinas imprescindibles en una sociedad jurisdiccional y multicultural como la nuestra.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Comrie, B. (1985). Causative verb formation and other verb-deriving morphology. En T. Shopen (Ed.), <em>Language typology and syntactic description. Vol. III<\/em>. (pp. 309-347). Cambridge: CUP.<\/p>\n<p>Fausey, C.M. y Boroditsky, L. (2010). Subtle linguistic cues influence perceived blame and financial liability. <em>Psychonomic Bulletin &amp; Review<\/em>, 17, 644\u2013650.<\/p>\n<p>Filipovi\u0107, L. (2013). The role of language in legal contexts: A forensic cross-linguistic viewpoint. <em>Law and Language: Current Legal Issues<\/em>, 15, 328-343.<\/p>\n<p>Gibbons, J. (2003). <em>Forensic Linguistics<\/em>. Oxford: Blackwell.<\/p>\n<p>Ibarretxe-Antu\u00f1ano, I. (2012). Placement and removal events in Basque and Spanish. En Kopecka y Narasimghan (Eds.), <em>Events of putting and taking: A crosslinguistic perspective<\/em>. (pp. 123-143 ). Amsterdam: John Benjamins.<\/p>\n<p>Kopecka, A. y Narasimhan, B. (2012). <em>Events of putting and taking: A crosslinguistic perspective<\/em>. Amsterdam: JBenjamins.<\/p>\n<p>Shibatani, M. y Pardeshi, P. (2002). The causative continuum. En M. Shibatani (Ed.), <em>The grammar of causation and interpersonal manipulation<\/em>. (pp. 85-126). Amsterdam: John Benjamins.<\/p>\n<p>Talmy, L. (2000). <em>Toward a cognitive semantics<\/em>. Cambridge: MIT Press.<\/p>\n<p>Wierzbicka, A. (1996). <em>Semantics: Primes and Universals<\/em>. Oxford: OUP.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 12 de febrero de 2018.<br \/>\nAceptado el 22 de junio de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andrea Ari\u00f1o Bizarro Dept. de Ling\u00fc\u00edstica General e Hisp\u00e1nica, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a La causalidad se ha considerado un concepto <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1652\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,7,3],"tags":[582,431,49,42,45,613],"class_list":["post-1652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-linguistica","category-psicologia","tag-causalidad","tag-cognicion","tag-lenguaje","tag-memoria","tag-relativismo-linguistico","tag-tipologia-semantica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1652"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1655,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1652\/revisions\/1655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}