{"id":1593,"date":"2018-03-25T20:34:22","date_gmt":"2018-03-25T18:34:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1593"},"modified":"2018-03-25T20:37:28","modified_gmt":"2018-03-25T18:37:28","slug":"es-eficaz-el-entrenamiento-de-sesgos-atencionales-en-depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1593","title":{"rendered":"\u00bfEs eficaz el entrenamiento de sesgos atencionales en depresi\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p>Pablo Naval\u00f3n, Pilar Benavent, Alberto Dom\u00ednguez, Pilar Sierra y Ana Garc\u00eda-Blanco<br \/>\nHospital Universitario y Polit\u00e9cnico \u201cLa Fe\u201d, Valencia, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) MIroslav Hristoff.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-14-cc-MiroslavHristoff.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) MIroslav Hristoff.<\/p><\/div>\n<p><em>Numerosos estudios han demostrado la tendencia a prestar atenci\u00f3n a la informaci\u00f3n negativa en pacientes con sintomatolog\u00eda depresiva. Esta tendencia a percibir la realidad negativamente en esta poblaci\u00f3n es consistente con la idea de la presencia de sesgos atencionales congruentes con el estado de \u00e1nimo. Investigaciones recientes han demostrado que estos sesgos pueden modificarse mediante tareas informatizadas, lo que se conoce como \u201centrenamiento atencional\u201d, permitiendo atenuar la sintomatolog\u00eda depresiva leve y moderada. De esta forma, el entrenamiento atencional mediante tareas informatizadas se presenta como una intervenci\u00f3n prometedora en esta poblaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-14.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan los modelos cognitivos, las alteraciones en el procesamiento de la informaci\u00f3n son clave en la etiolog\u00eda y mantenimiento de la depresi\u00f3n (Beck, 1976). De toda la informaci\u00f3n disponible en nuestro entorno, aquella a la que prestamos atenci\u00f3n es de gran relevancia, ya que la informaci\u00f3n que hemos seleccionado va a determinar qu\u00e9 recordamos y c\u00f3mo lo interpretamos (Garc\u00eda-Blanco, Salmer\u00f3n, Perea y Livianos, 2014). En la depresi\u00f3n se suele prestar atenci\u00f3n a aquello que es congruente con el estado de \u00e1nimo (Garc\u00eda-Blanco, Perea y Livianos, 2013; v\u00e9ase tambi\u00e9n <a title=\"Gago, Perea y Garc\u00eda-Blanco (2017)\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1411\" target=\"_blank\">Gago, Perea y Garc\u00eda-Blanco, 2017<\/a>). Es decir, los pacientes deprimidos prestan mayor atenci\u00f3n a est\u00edmulos con una valencia emocional negativa.<\/p>\n<p>Los sesgos atencionales pueden ser evaluados mediante una serie de tareas informatizadas. El paradigma m\u00e1s usado es la tarea de doble se\u00f1alamiento (\u00abEmotional Dot-Probe Task\u00bb), donde mediante una serie de est\u00edmulos emocionales se estudia la atenci\u00f3n selectiva. En esta prueba, los participantes se colocan frente al monitor y se les solicita que fijen la atenci\u00f3n en su centro. Tras ello, aparece el est\u00edmulo se\u00f1al (p. ej., palabras con valencia positiva o negativa o expresiones faciales emocionales) a uno de los dos lados de la pantalla. Tras un tiempo variable, habitualmente medio segundo, desaparece el est\u00edmulo se\u00f1al y aparece la prueba (un punto) en uno de los dos lados de la pantalla. El participante ha de indicar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible en qu\u00e9 lado de la pantalla ha aparecido ese punto, registr\u00e1ndose el tiempo de respuesta y analizando la interacci\u00f3n entre la emoci\u00f3n y la atenci\u00f3n. Otros ejemplos son las tareas basadas en el seguimiento de los movimientos oculares, que permiten registrar a d\u00f3nde se est\u00e1 atendiendo en cada instante de una manera muy precisa. Mediante estas pruebas se ha demostrado que: 1) los pacientes deprimidos tienden a atender a la informaci\u00f3n negativa; 2) tienen dificultades para retirar su atenci\u00f3n de est\u00edmulos negativos; y 3) tienen un \u201csesgo anhed\u00f3nico\u201d, es decir, tienden a evitar la informaci\u00f3n positiva (Garc\u00eda-Blanco y col., 2014). Se ha observado tambi\u00e9n que no solo los pacientes deprimidos presentan estos sesgos, sino que tambi\u00e9n los presentan individuos en riesgo de desarrollar depresi\u00f3n (Joorman, Talbot y Gotlib, 2007). Por lo tanto, la modificaci\u00f3n de los sesgos atencionales podr\u00eda tener utilidad en la prevenci\u00f3n y tratamiento de la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os se est\u00e1n desarrollando programas inform\u00e1ticos para modificar estos sesgos, lo que es conocido como \u201centrenamiento atencional\u201d. Mediante la modificaci\u00f3n de sesgos atencionales se entrena a los participantes para alejar su atenci\u00f3n de est\u00edmulos negativos y atender a est\u00edmulos neutros o positivos. Los procedimientos m\u00e1s populares para este fin est\u00e1n basados en las tareas de se\u00f1alamiento, como la explicada anteriormente (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<div style=\"width: 713px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1.- Procedimiento de una tarea de doble se\u00f1alamiento est\u00e1ndar.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-14-f1.png\" width=\"703\" height=\"585\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Procedimiento de una tarea de doble se\u00f1alamiento est\u00e1ndar.<\/p><\/div>\n<p>En estas tareas adaptadas para modificar los sesgos atencionales aparecen sendos est\u00edmulos emocionales a ambos lados de la pantalla. Para reducir el sesgo atencional negativo, el est\u00edmulo objetivo aparece en el lugar del est\u00edmulo con valencia emocional positiva con una frecuencia superior que en el lugar del est\u00edmulo negativo. De esta manera, se induce al participante a atender a los est\u00edmulos positivos y a ignorar los negativos. Actualmente, tambi\u00e9n se est\u00e1n desarrollando aplicaciones para tel\u00e9fonos inteligentes y tabletas basados en atender a los est\u00edmulos positivos e ignorar los negativos a modo de juego interactivo, otorgando puntos a medida que se pulsan estos est\u00edmulos positivos. En la Figura 2 se observa un fotograma de una aplicaci\u00f3n de este tipo creada por nuestro grupo.<\/p>\n<div style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2.- Fotograma de una aplicaci\u00f3n de entrenamiento atencional creada por nuestro grupo. Sobre el fondo van apareciendo personas con caras alegres, neutras o tristes. La tarea del paciente es detectar las caras alegres e ignorar las dem\u00e1s.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-14-f2.jpg\" width=\"700\" height=\"394\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Fotograma de una aplicaci\u00f3n de entrenamiento atencional creada por nuestro grupo. Sobre el fondo van apareciendo personas con caras alegres, neutras o tristes. La tarea del paciente es detectar las caras alegres e ignorar las dem\u00e1s.<\/p><\/div>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, un numero creciente de estudios ha encontrado evidencia de la utilidad de estas tareas informatizadas tanto para la modificaci\u00f3n de los sesgos como en la mejora de los s\u00edntomas depresivos, aunque su eficacia es dependiente de la gravedad del trastorno. En poblaci\u00f3n cl\u00ednica, Beevers, Clasen y Enock (2015) encontraron que el entrenamiento en sesgos atencionales durante un mes reduc\u00eda el sesgo atencional negativo y mejoraba la cl\u00ednica depresiva en pacientes con depresi\u00f3n mayor. Por otro lado, Yang, Zhang, Ding y Xao (2016) encontaron resultados positivos en un entrenamiento de nueve semanas \u00fanicamente en depresiones leves y moderadas. Por su parte, los estudios realizados en poblaci\u00f3n no cl\u00ednica, es decir, aquellos que presentan s\u00edntomas depresivos pero no cumplen criterios diagn\u00f3sticos para depresi\u00f3n mayor, muestran resultados consistentes en cuanto a la mejor\u00eda de s\u00edntomas depresivos (Baert, De Raedt y Schach, 2010; Wells, Beevers y Robinson, 2010; Yang, 2014). Por \u00faltimo, existen estudios que indican que el entrenamiento atencional previene los s\u00edntomas depresivos y disminuye el riesgo de recurrencia en las personas en remisi\u00f3n (es decir, que sufrieron depresi\u00f3n mayor, pero que actualmente est\u00e1n libres de s\u00edntomas; Browning, Holmes, Charles, Cowen y Harmer, 2012; Li, Wei y Browning, 2015; Yang et al., 2016).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el entrenamiento atencional permite la modificaci\u00f3n de sesgos y la reducci\u00f3n de caracter\u00edsticas cl\u00ednicas como s\u00edntomas depresivos subsindr\u00f3micos o sintomatolog\u00eda leve y moderada. Sin embargo, todav\u00eda quedan inc\u00f3gnitas por resolver, como cu\u00e1l es el tipo de paciente que se podr\u00eda beneficiar de esta intervenci\u00f3n o el marco de tratamiento (atenci\u00f3n primaria, centros salud mental, terapia online\u2026). En cualquier caso, pensamos que el entrenamiento atencional mediante tareas informatizadas podr\u00eda ser considerado un tratamiento prometedor para la sintomatolog\u00eda depresiva leve-moderada.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Baert, S., De Raedt , R.C., y Schacht, R. (2010). Attentional bias training in depression: Therapeutic effects depend on depression severity. <em>Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry<\/em>, 41, 265-274.<\/p>\n<p>Beevers, C. G., Clasen, P. C., y Enock, P. M. (2015). Attention bias modification for major depressive disorder: Effects on attention bias, resting state connectivity, and symptom change. <em>Journal of Abnormal Psychology<\/em>, 124, 463-475.<\/p>\n<p>Browning, M. J., Holmes, E. A., y Charles, M., Cowen, P. J., y Harmer, C. J. (2012). Using attentional bias modification as a cognitive vaccine against depression. <em>Biological Psychiatry<\/em>, 72, 572-579.<\/p>\n<p>Garc\u00eda-Blanco, A. C., Perea, M., y Livianos, L. (2013). Mood-congruent bias and attention shifts in the different episodes of bipolar disorder. <em>Cognition &amp; Emotion<\/em>, 27, 1114-1121.<\/p>\n<p>Garc\u00eda-Blanco, A. C., Salmer\u00f3n, L., Perea, M., y Livianos, L. (2014). Attentional biases toward emotional images in the different episodes of bipolar disorder: An eye-tracking study. <em>Psychiatry Research<\/em>, 215, 628-633.<\/p>\n<p>Joormann, J., Talbot, L., y Gotlib, I. H. (2007). Biased processing of emotional information in girls at risk for depression. <em>Journal of Abnormal Psychology<\/em>, 116, 135-143.<\/p>\n<p>Li, H., Wei, D., y Browning, M. (2015). Attentional bias modification (ABM) training induces spontaneous brain activity changes in young women with subthreshold depression: A randomized controlled trial. <em>Psychological Medicine<\/em>, 46, 909-920.<\/p>\n<p>Wells, T. T., Beevers, C. G., y Robison, A. E. (2010). Gaze behavior predicts memory bias for angry facial expressions in stable dysphoria. <em>Emotion<\/em>, 10, 894-902.<\/p>\n<p>Yang, W. (2014). Attention bias modification training in individuals with depressive symptoms: A randomized controlled trial. <em>Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry<\/em>, 49, 101-111.<\/p>\n<p>Yang, W., Zhang, J. X., Ding, Z y Xao, L. (2016). Attention bias modification treatment for adolescents with major depression: A randomized controlled trial. <em>Journal of the American Academy of Child &amp; Adolescent Psychiatry<\/em>, 55, 208-218.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 25 de mayo de 2017.<br \/>\nAceptado el 10 de enero de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Naval\u00f3n, Pilar Benavent, Alberto Dom\u00ednguez, Pilar Sierra y Ana Garc\u00eda-Blanco Hospital Universitario y Polit\u00e9cnico \u201cLa Fe\u201d, Valencia, Espa\u00f1a Numerosos <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1593\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3,210],"tags":[146,433,18,599,600],"class_list":["post-1593","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","category-psiquiatria","tag-atencion","tag-depresion","tag-emocion","tag-prevencion","tag-terapia-cognitiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1593"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1599,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1593\/revisions\/1599"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}