{"id":1509,"date":"2017-09-25T22:41:40","date_gmt":"2017-09-25T20:41:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1509"},"modified":"2017-09-25T22:51:42","modified_gmt":"2017-09-25T20:51:42","slug":"el-cerebro-en-busca-de-sentido-sincronia-cerebral-en-parejas-comunicativas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1509","title":{"rendered":"El cerebro en busca de sentido: Sincron\u00eda cerebral en parejas comunicativas"},"content":{"rendered":"<p>Alba Mar\u00eda Laredo Delgado y Dar\u00edo M\u00e9ndez Salcedo<br \/>\nFacultad de Psicolog\u00eda, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Mark Shahaf.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-10-cc-MarkShahaf.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Mark Shahaf.<\/p><\/div>\n<p><em>La comunicaci\u00f3n entre dos personas se basa tanto en el procesamiento de cada se\u00f1al comunicativa aislada como en la construcci\u00f3n mutua del significado de estas se\u00f1ales, es decir, los significados compartidos que los interlocutores establecen conforme ganan experiencia comunic\u00e1ndose. Un reciente experimento muestra que, durante una tarea que requiere desarrollar nuevos significados compartidos por parejas, una zona cerebral muestra un espectro de onda que, en cierto rango de ondas, est\u00e1 sincronizado entre los dos miembros de la pareja. El ritmo lento de la onda y el hecho de que esto solo ocurre en parejas que previamente hab\u00edan practicado la tarea sugiere que esta sincron\u00eda cerebral depende de la construcci\u00f3n mutua del significado.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-10.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf] <\/a><\/p>\n<p>\u00abEl hombre es un animal social\u00bb. Nadie ha expresado la naturaleza comunicativa del ser humano con tanta precisi\u00f3n como esta sentencia del estagirita. Vivimos en un mundo social, donde la comunicaci\u00f3n y el intercambio de informaci\u00f3n son realidades tan imprescindibles como ubicuas. Pero a\u00fan sabemos muy poco sobre cu\u00e1les son las bases cerebrales de este proceso. La comunicaci\u00f3n requiere, por un lado, el intercambio y procesamiento de se\u00f1ales comunicativas aisladas y, por otro, la construcci\u00f3n compartida del significado de esas se\u00f1ales. A medida que se comunican, los interlocutores van generando abstracciones compartidas de una se\u00f1al, lo que les permite saber lo que el otro quiere decir con ella. Recientemente, un grupo de investigadores (Stolk, Noordzij, Verhagen, Volman y Schoffelen, 2014) se preguntaron si los cerebros de dos personas que se comunican podr\u00edan estar sincronizados, y si tal sincronizaci\u00f3n corresponder\u00eda al nivel de procesamiento de se\u00f1ales aisladas o al nivel de creaci\u00f3n de \u201cpactos conceptuales\u201d entre ellos.<\/p>\n<p>Para dar respuesta a estos interrogantes, los investigadores dise\u00f1aron una tarea de ordenador por parejas. Un miembro de cada pareja asum\u00eda el rol de emisor y otro el de receptor. La tarea consist\u00eda en conseguir crear una configuraci\u00f3n final en un tablero de fichas, en la posici\u00f3n y lugar apropiado. Esta configuraci\u00f3n final era presentada \u00fanicamente al emisor, quien deb\u00eda mover su ficha por el tablero para hacer entender al receptor c\u00f3mo \u00e9ste deb\u00eda mover la suya. El receptor deb\u00eda comprender el mensaje y mover su ficha de acuerdo a las instrucciones proporcionadas por el emisor. De esta forma, el receptor ten\u00eda que establecer una relaci\u00f3n entre los movimientos de ficha del emisor y su significado, para ejecutar correctamente sus instrucciones (v\u00e9ase la Figura 1 o el video explicativo disponible en <a title=\"video explicativo\" href=\"https:\/\/movie-usa.glencoesoftware.com\/video\/10.1073\/ pnas.1414886111\/video-1\">https:\/\/movie-usa.glencoesoftware.com\/video\/10.1073\/ pnas.1414886111\/video-1<\/a>).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1.- Fases de la tarea. (cc) Stolk y cols. (2014).\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2017-10-f1.jpg\" width=\"600\" height=\"800\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Fases de la tarea. (cc) Stolk y cols. (2014).<\/p><\/div>\n<p>En otras palabras, ambos interlocutores se ve\u00edan obligados a realizar pactos conceptuales. Por ejemplo: pongamos el caso de que la ficha del emisor es un c\u00edrculo. \u00bfC\u00f3mo har\u00eda el emisor entender al receptor que \u00e9ste debe girar su figura? Por mucho que el emisor girara su c\u00edrculo, el receptor no se dar\u00eda cuenta (el giro es un movimiento imperceptible en un c\u00edrculo perfecto). El emisor debe buscar una estrategia alternativa para comunicar al receptor la idea de giro. Es en estas situaciones ambiguas cuando se establecen los pactos conceptuales entre los miembros de cada pareja. As\u00ed, para un mismo mensaje, cabe realizar diferentes pactos, es decir, cada pareja puede llegar a diferentes soluciones. Al terminar la tarea se informaba a los participantes sobre si hab\u00edan conseguido o no la configuraci\u00f3n de fichas correcta, es decir, si el receptor hab\u00eda comprendido el mensaje del emisor y hab\u00eda colocado sus fichas tal y como se esperaba. Para garantizar que el problema comunicativo fuera nuevo y no se usaran se\u00f1ales aprendidas previamente, se suprimi\u00f3 toda posible interacci\u00f3n ajena a la propia tarea. Los miembros de la pareja no llegaban a conocerse personalmente y se limitaban a realizar la tarea cada uno en su pantalla de ordenador.<\/p>\n<p>La tarea constaba de tres partes. La primera sesi\u00f3n consist\u00eda en un entrenamiento individual, en el cual los participantes se familiarizaban con la tarea. En la segunda se practicaba la comunicaci\u00f3n en pareja en el marco de la tarea. Esta parte del entrenamiento finalizaba cuando los miembros de la pareja eran capaces de realizar la tarea de forma satisfactoria. La \u00faltima sesi\u00f3n estaba integrada por 84 interacciones comunicativas: una mitad con configuraciones de tablero que ya hab\u00edan resuelto en las primeras sesiones de entrenamiento, y otra mitad con configuraciones totalmente nuevas. Adem\u00e1s, sin que ellos lo supieran, en la tercera sesi\u00f3n algunos participantes fueron emparejados con compa\u00f1eros aleatorios, con los que no hab\u00edan compartido anteriores sesiones de entrenamiento, mientras que otros participantes realizaron la tarea con los mismos compa\u00f1eros que en la segunda sesi\u00f3n. Finalmente, durante esta tercera sesi\u00f3n se tomaron im\u00e1genes del cerebro de los participantes utilizando resonancia magn\u00e9tica funcional.<\/p>\n<p>Los investigadores hallaron que los miembros de las parejas reales (esto es, con experiencia previa comunic\u00e1ndose para realizar la tarea) que se enfrentaban a configuraciones nuevas presentaban un espectro de onda lenta sincronizado en una localizaci\u00f3n denominada giro temporal superior derecho. La sincron\u00eda entre ambos cerebros mostraba una diferencia de fase cero, esto es, los dos presentaban pr\u00e1cticamente el mismo espectro de onda lenta simult\u00e1neamente en el tiempo. El hecho de que esta sincron\u00eda s\u00f3lo existiera para las ondas lentas (por debajo de 0.04 Hz) y que la tarea fuera realizada por turnos ponen de manifiesto que esta sincron\u00eda no pod\u00eda deberse al procesamiento de se\u00f1ales comunicativas individuales. Si as\u00ed fuera, en primer lugar, los espectros de onda deber\u00edan ser de mayor frecuencia, al ser elicitados por est\u00edmulos concretos que se suceden m\u00e1s r\u00e1pidamente. De esta forma, parece que la sincron\u00eda cerebral est\u00e1 relacionada con esos significados compartidos m\u00e1s abstractos y globales que las propias se\u00f1ales individuales. En segundo lugar, aunque el procesamiento de se\u00f1ales individuales no excluye la posibilidad de sincron\u00eda entre ambos cerebros, \u00e9sta deber\u00eda presentar cierta diferencia de fase; por lo menos, la correspondiente al tiempo que tardan emisor y receptor en alternar su actividad, es decir, su uso de se\u00f1ales comunicativas, durante la tarea. As\u00ed, estos resultados apoyan que los cerebros de los interlocutores se sincronizan a medida que se van construyendo pactos conceptuales durante la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de que hace falta investigaci\u00f3n con mayor validez ecol\u00f3gica, esto es, en situaciones m\u00e1s similares a la comunicaci\u00f3n cara a cara, este trabajo pionero abre la puerta al estudio de las bases cerebrales de la construcci\u00f3n mutua del significado. Cuando nos comunicamos con otra persona, somos caminantes que damos pasos al mismo ritmo&#8230; y nuestros cerebros tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Stolk, A., Noordzij, M. L., Verhagen, L., Volman, I., y Schoffelen, J. (2014). Cerebral coherence between communicators marks the emergence of meaning. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences<\/em>, 111, 18183\u201318188.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 25 de abril de 2017.<br \/>\nAceptado el 18 de julio de 2017.<\/p>\n<p><span style=\"border-radius: 2px; text-indent: 20px; width: auto; padding: 0px 4px 0px 0px; text-align: center; font: bold 11px\/20px 'Helvetica Neue',Helvetica,sans-serif; color: #ffffff; background: #bd081c url('data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIGhlaWdodD0iMzBweCIgd2lkdGg9IjMwcHgiIHZpZXdCb3g9Ii0xIC0xIDMxIDMxIj48Zz48cGF0aCBkPSJNMjkuNDQ5LDE0LjY2MiBDMjkuNDQ5LDIyLjcyMiAyMi44NjgsMjkuMjU2IDE0Ljc1LDI5LjI1NiBDNi42MzIsMjkuMjU2IDAuMDUxLDIyLjcyMiAwLjA1MSwxNC42NjIgQzAuMDUxLDYuNjAxIDYuNjMyLDAuMDY3IDE0Ljc1LDAuMDY3IEMyMi44NjgsMC4wNjcgMjkuNDQ5LDYuNjAxIDI5LjQ0OSwxNC42NjIiIGZpbGw9IiNmZmYiIHN0cm9rZT0iI2ZmZiIgc3Ryb2tlLXdpZHRoPSIxIj48L3BhdGg+PHBhdGggZD0iTTE0LjczMywxLjY4NiBDNy41MTYsMS42ODYgMS42NjUsNy40OTUgMS42NjUsMTQuNjYyIEMxLjY2NSwyMC4xNTkgNS4xMDksMjQuODU0IDkuOTcsMjYuNzQ0IEM5Ljg1NiwyNS43MTggOS43NTMsMjQuMTQzIDEwLjAxNiwyMy4wMjIgQzEwLjI1MywyMi4wMSAxMS41NDgsMTYuNTcyIDExLjU0OCwxNi41NzIgQzExLjU0OCwxNi41NzIgMTEuMTU3LDE1Ljc5NSAxMS4xNTcsMTQuNjQ2IEMxMS4xNTcsMTIuODQyIDEyLjIxMSwxMS40OTUgMTMuNTIyLDExLjQ5NSBDMTQuNjM3LDExLjQ5NSAxNS4xNzUsMTIuMzI2IDE1LjE3NSwxMy4zMjMgQzE1LjE3NSwxNC40MzYgMTQuNDYyLDE2LjEgMTQuMDkzLDE3LjY0MyBDMTMuNzg1LDE4LjkzNSAxNC43NDUsMTkuOTg4IDE2LjAyOCwxOS45ODggQzE4LjM1MSwxOS45ODggMjAuMTM2LDE3LjU1NiAyMC4xMzYsMTQuMDQ2IEMyMC4xMzYsMTAuOTM5IDE3Ljg4OCw4Ljc2NyAxNC42NzgsOC43NjcgQzEwLjk1OSw4Ljc2NyA4Ljc3NywxMS41MzYgOC43NzcsMTQuMzk4IEM4Ljc3NywxNS41MTMgOS4yMSwxNi43MDkgOS43NDksMTcuMzU5IEM5Ljg1NiwxNy40ODggOS44NzIsMTcuNiA5Ljg0LDE3LjczMSBDOS43NDEsMTguMTQxIDkuNTIsMTkuMDIzIDkuNDc3LDE5LjIwMyBDOS40MiwxOS40NCA5LjI4OCwxOS40OTEgOS4wNCwxOS4zNzYgQzcuNDA4LDE4LjYyMiA2LjM4NywxNi4yNTIgNi4zODcsMTQuMzQ5IEM2LjM4NywxMC4yNTYgOS4zODMsNi40OTcgMTUuMDIyLDYuNDk3IEMxOS41NTUsNi40OTcgMjMuMDc4LDkuNzA1IDIzLjA3OCwxMy45OTEgQzIzLjA3OCwxOC40NjMgMjAuMjM5LDIyLjA2MiAxNi4yOTcsMjIuMDYyIEMxNC45NzMsMjIuMDYyIDEzLjcyOCwyMS4zNzkgMTMuMzAyLDIwLjU3MiBDMTMuMzAyLDIwLjU3MiAxMi42NDcsMjMuMDUgMTIuNDg4LDIzLjY1NyBDMTIuMTkzLDI0Ljc4NCAxMS4zOTYsMjYuMTk2IDEwLjg2MywyNy4wNTggQzEyLjA4NiwyNy40MzQgMTMuMzg2LDI3LjYzNyAxNC43MzMsMjcuNjM3IEMyMS45NSwyNy42MzcgMjcuODAxLDIxLjgyOCAyNy44MDEsMTQuNjYyIEMyNy44MDEsNy40OTUgMjEuOTUsMS42ODYgMTQuNzMzLDEuNjg2IiBmaWxsPSIjYmQwODFjIj48L3BhdGg+PC9nPjwvc3ZnPg==') no-repeat scroll 3px 50% \/ 14px 14px; 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