{"id":15,"date":"2007-12-13T16:37:12","date_gmt":"2007-12-13T14:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=15"},"modified":"2010-02-04T11:51:33","modified_gmt":"2010-02-04T09:51:33","slug":"relativismo-linguistico-%c2%bfque-tal-suena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=15","title":{"rendered":"Relativismo ling\u00fc\u00edstico: \u00bfQu\u00e9 tal suena?"},"content":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela<br \/>\nDept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2007-6.jpg\" alt=\"Sol\" height=\"199\" hspace=\"10\" width=\"200\" align=\"left\" \/><em>\u00bfPuede afectar el lenguaje que hablamos al modo en que procesamos la m\u00fasica? En este art\u00edculo se revisa un experimento reciente que parece respaldar esta idea, y que se\u00f1ala la alta correlaci\u00f3n existente entre la capacidad conocida como \u00abo\u00eddo absoluto\u00bb (i.e., la capacidad de identificar una nota musical sin ninguna otra referencia) y el ser hablante de lenguas tonales (i.e., aqu\u00e9llas en las que el significado l\u00e9xico var\u00eda seg\u00fan la entonaci\u00f3n).<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/Valenzuela-CC-13diciembre2007.pdf\" title=\"Versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>El relativismo ling\u00fc\u00edstico, tambi\u00e9n conocido como \u00abHip\u00f3tesis de Sapir y Whorf\u00bb, sostiene que hablar una lengua determinada nos hace pensar de una manera determinada. Quiz\u00e1s sea esta formulaci\u00f3n tan generalista la que nos hace fruncir el ce\u00f1o y descartarla de antemano como algo esot\u00e9rico o dificil de creer. Pero si sustitu\u00edmos el ampl\u00edsimo t\u00e9rmino \u00abpensar\u00bb por el m\u00e1s espec\u00edfico \u00abrealizar determinadas tareas cognitivas\u00bb, puede que nuestra valoraci\u00f3n inicial cambie. Los significados de las palabras (por ejemplo, el significado de la palabra espa\u00f1ola \u00abmesa\u00bb) nos remiten a categor\u00edas conceptuales, es decir, a conjuntos de cosas. El que dos lenguas tengan dos sistemas categoriales distintos indica que sus hablantes van a agrupar los elementos del mundo de maneras distintas. La existencia de una categor\u00eda hace que tendamos a considerar los miembros de la categor\u00eda como m\u00e1s similares entre s\u00ed, y m\u00e1s distintos de otros elementos no incluidos en la categor\u00eda. Desde esta perspectiva, parece evidente que hablar una lengua determinada, con su sistema categorial particular, nos va a conducir a encontrar una determinada serie de similaridades y diferencias entre elementos del mundo. Y si expresarse con las categor\u00edas conceptuales de una lengua dada dirige nuestra atenci\u00f3n de manera espec\u00edfica hacia unos aspectos particulares del mundo, no es tan impensable que esto pueda tener consecuencias para determinadas tareas cognitivas, como por ejemplo, para recordar algo. Aunque esta hip\u00f3tesis fue inicialmente rechazada por falta de pruebas fiables, en los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un resugir de esta cuesti\u00f3n y se est\u00e1n reuniendo una serie de resultados experimentales que sugieren que tal vez no est\u00e9 tan descaminada.<\/p>\n<p>De todos estos estudios, nos vamos a centrar aqu\u00ed en una serie de ellos que relacionan el tipo de lengua que hablamos con nuestra capacidad para discriminar sonidos de manera absoluta, sin referencia. Es lo que se conoce como \u00abo\u00eddo absoluto\u00bb (en ingl\u00e9s perfect pitch).<\/p>\n<p>El o\u00eddo absoluto es la capacidad de identificar o producir una nota de la escala musical sin la presencia de ninguna otra nota de referencia. Mientras que identificar notas seg\u00fan las relaciones existentes entre ellas es mucho m\u00e1s frecuente (todos sabemos reconocer o incluso tararear \u00abCumplea\u00f1os Feliz\u00bb, aunque cada uno lo haga a una altura tonal distinta), identificar una nota aislada (saber si un tono es un \u00abdo\u00bb o un \u00absol sostenido\u00bb), sin ning\u00fan contexto, es una capacidad extremadamente rara incluso entre los m\u00fasicos. S\u00f3lo la poseen menos de una de cada 10.000 personas.<\/p>\n<p>Por otro lado, las lenguas tonales son un grupo de lenguas en las que el \u00abtono\u00bb o entonaci\u00f3n que se utilice al decir una palabra cambia de manera radical y arbitraria su significado. As\u00ed, por ejemplo, en mandar\u00edn, la palabra \u00abma\u00bb significa cuatro cosas completamente distintas seg\u00fan el tono con que se diga: \u00abcaballo\u00bb (tono alto y sostenido, sin variaci\u00f3n), \u00abmadre\u00bb (tono ascendente), \u00abc\u00e1\u00f1amo\u00bb (tono medio que baja y vuelve a subir, terminando alto) o \u00abrega\u00f1ar\u00bb (tono neutro y corto). Otros ejemplos de lenguas tonales son el canton\u00e9s, el tailand\u00e9s o el vietnamita.<\/p>\n<p>Pues bien, la profesora Diana Deutsch de la Universidad de San Diego en California y sus colaboradores (Deutsch, Henthorn, Marvin, &amp; Xu, 2006) realizaron un estudio con hablantes de una lengua tonal (el chino Mandar\u00edn) y descubrieron que ten\u00edan una probabilidad mucho mayor de tener o\u00eddo absoluto que los hablantes del ingl\u00e9s. En su estudio, analizaron a 88 estudiantes de primer a\u00f1o del Conservatorio de M\u00fasica de Pek\u00edn (todos hablantes de Mandar\u00edn) y a 111 estudiantes de primer a\u00f1o del Eastman School of Music de Rochester, Nueva York (todos hablantes nativos de ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>En ambos grupos encontraron una fuerte relaci\u00f3n entre la edad a la que los estudiantes hab\u00edan empezado a recibir educaci\u00f3n musical y la probabilidad de que hubieran desarrollado o\u00eddo absoluto: a inicios m\u00e1s tempranos, mayor probabilidad de tenerlo. Sin embargo, hab\u00eda una gran diferencia entre los hablantes de ambas lenguas. De los estudiantes que hab\u00edan empezado a estudiar m\u00fasica entre los 4 y los 5 a\u00f1os de edad, ten\u00edan o\u00eddo absoluto el 60% de los estudiantes chinos, frente a un 14 % de los estadounidenses. De los estudiantes que hab\u00edan empezado a estudiar m\u00fasica entre los 6 y los 7 a\u00f1os de edad, el 55% de los estudiantes chinos hab\u00edan alcanzado o\u00eddo absoluto, frente a tan s\u00f3lo un 6% de los estadounidenses. Finalmente, de los estudiantes que hab\u00edan empezado a estudiar m\u00fasica entre los 8 y los 9 a\u00f1os de edad, hab\u00edan desarrollado o\u00eddo absoluto un 42% de los estudiantes chinos, frente a un 0% de los estadounidenses.<\/p>\n<p>En principio, esto parece un ejemplo evidente de c\u00f3mo hablar una lengua u otra nos lleva a percibir el mundo (es decir, desarrollar una tarea cognitiva) de una manera determinada. Sin embargo, tambi\u00e9n podemos preguntarnos sobre las posibles explicaciones de este fen\u00f3meno que relaciona lengua y percepci\u00f3n musical. Una serie de psic\u00f3logos del desarrollo (p.ej, Saffran, 2003) han sugerido que el o\u00eddo absoluto es una facultad innata presente en todos los ni\u00f1os, que les ayuda a adquirir sus sistemas fonol\u00f3gicos. Una vez realizada esta tarea, esta capacidad se pierde, aunque de manera diferente seg\u00fan la lengua que se hable. Saffran estudi\u00f3 qu\u00e9 tipo de procesamiento aplicaban tanto adultos como beb\u00e9s a secuencias musicales, y encontr\u00f3 que mientras que los adultos pasaban sin problemas todos los tests de \u00abtono relativo\u00bb, ten\u00edan muchos problemas con los tests de \u00abtono absoluto\u00bb. Los beb\u00e9s mostraron justo el patr\u00f3n contrario: en general, ten\u00edan menos problemas con los tests que exig\u00edan un tipo de procesamiento de \u00abtono absoluto\u00bb que con los de \u00abtono relativo\u00bb. \u00c9ste es un buen ejemplo de c\u00f3mo los fen\u00f3menos \u00abwhorfianos\u00bb, es decir, aqu\u00e9llos en los que una tarea cognitiva se ve afectada por la lengua que hablamos, son especialmente interesantes para estudiar las relaciones entre herencia y ambiente (la famosa dicotom\u00eda \u00abnature-nurture\u00bb).<\/p>\n<p>Todav\u00eda queda mucho camino por recorrer para desentra\u00f1ar las, sin duda, complejas relaciones existentes entre lengua y cognici\u00f3n. Sin embargo, aunque es todav\u00eda una cuesti\u00f3n emp\u00edrica, la posibilidad de que nuestra lengua materna pueda ejercer una influencia significativa en nuestra cognici\u00f3n es algo que cada vez suena mejor y con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Deutsch, D., Henthorn, T., Marvin, E., &amp; Xu H-S. (2006). Absolute pitch among American and Chinese conservatory students: Prevalence differences, and evidence for a speech-related critical period. Journal of the Acoustical Society of America, 119, 719-722.<\/p>\n<p>Saffran, J. (2003). Absolute pitch in infancy and adulthood: the role of tonal structure. Developmental Science 6, 37-49.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela Dept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia, Espa\u00f1a \u00bfPuede afectar el lenguaje que hablamos al modo en que <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=15\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,6,7,3],"tags":[48,49,46,47,45],"class_list":["post-15","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-filosofia","category-linguistica","category-psicologia","tag-cognicion-musical","tag-lenguaje","tag-lenguas-tonales","tag-oido-absoluto","tag-relativismo-linguistico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}