{"id":142,"date":"2010-11-11T15:16:21","date_gmt":"2010-11-11T13:16:21","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=142"},"modified":"2010-11-11T15:16:21","modified_gmt":"2010-11-11T13:16:21","slug":"el-parpadeo-de-la-atencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=142","title":{"rendered":"El parpadeo de la atenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>David Beltr\u00e1n<br \/>\nLaboratorio de Potenciales Evocados, Universidad de La Laguna, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2010-19-cc-Vernhart.jpg\" alt=\"(cc) Vernhart\" width=\"300\" height=\"300\" \/>La mayor\u00eda de nosotros sabe que los ojos parpadean espont\u00e1neamente. Muchos tenemos tambi\u00e9n la certeza de que este movimiento se produce varias veces por segundo. Pero lo que pocos conocen es que nuestro sistema atencional tambi\u00e9n parpadea. Pero as\u00ed es. Aunque sea en un sentido metaf\u00f3rico, nuestra capacidad para mantener la atenci\u00f3n sobre series de est\u00edmulos visuales sufre de apagones espont\u00e1neos que bloquean la identificaci\u00f3n de algunos est\u00edmulos. Seg\u00fan recientes estudios, tanto el entrenamiento en t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n como la presencia de est\u00edmulos afectivos pueden modular la ocurrencia de estos apagones a los que los investigadores llaman parpadeos de la atenci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2010-19.pdf\" target=\"_blank\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>El parpadeo de la atenci\u00f3n (AB, del ingl\u00e9s \u201cattentional blink\u201d) es un fen\u00f3meno experimental fascinante que consiste en la dificultad para detectar un est\u00edmulo que es presentado tras un breve intervalo de tiempo desde la aparici\u00f3n de otro est\u00edmulo similar (Raymond, Shapiro y Arnell, 1992). Este fen\u00f3meno se observa en el contexto de lo que los investigadores denominan paradigma RSVP (del ingl\u00e9s, \u201crapid serial visual presentation\u201d), donde se presentan secuencias de est\u00edmulos en tasas que suelen rondar los 10 est\u00edmulos por segundo. En dicho contexto, AB ocurre si, por ejemplo, tuvi\u00e9ramos que identificar los n\u00fameros que aparecen en una secuencia de est\u00edmulos como la siguiente: S-T-U-P-L-4-I-T-2-J-K-R-W-C-Q. En este caso, la mayor\u00eda de nosotros no tendr\u00eda ning\u00fan problema en detectar el n\u00famero 4, pero s\u00ed que lo tendr\u00eda para detectar el n\u00famero 2, llegando a parecer como si realmente no se hubiera visto dicho n\u00famero. Por suerte, AB tiene una duraci\u00f3n algo restringida, de forma que s\u00f3lo con situar el n\u00famero 2 en la posici\u00f3n de la letra R bastar\u00eda para que el porcentaje de detecciones fuese similar al obtenido para el primer n\u00famero. De hecho, se estima que la duraci\u00f3n de AB es de aproximadamente 100 a 500 milisegundos desde la aparici\u00f3n del primer est\u00edmulo (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2010-19-f1.jpg\" alt=\"Figura 1\" width=\"500\" height=\"315\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Figura 1.- Patr\u00f3n t\u00edpico de detecciones del primer (T1) y segundo est\u00edmulo (T2) en un experimento de AB (datos ficticios). En esta simulaci\u00f3n, la tasa de presentaci\u00f3n de est\u00edmulos es de 10 por segundo, de forma que cada 100 milisegundos se presenta un est\u00edmulo distinto. En la gr\u00e1fica se puede observar c\u00f3mo el porcentaje medio de detecciones de T2 se ve reducido cuando su distancia con respecto a T1 es de entre 2 y 5 intervalos de 100 milisegundos, per\u00edodo en el que se asume tiene lugar el parpadeo de la atenci\u00f3n. El ejemplo dado en el texto corresponder\u00eda a una secuencia con intervalo 3 entre T1 y T2.<\/em><\/p>\n<p>El paralelismo que se establece con el parpadeo de los ojos quiz\u00e1s nos lleva a pensar que AB provoca una \u201cceguera\u201d real para el segundo est\u00edmulo (T2). Sin embargo, esto no es as\u00ed. Aunque no seamos conscientes de ello, T2 es realmente visto y procesado por nuestro cerebro. Parte de los resultados m\u00e1s concluyentes en este sentido han sido obtenidos usando la t\u00e9cnica de potenciales evocados. Con esta t\u00e9cnica se ha observado que tanto el componente P100, indicativo de procesamiento visual temprano, como el componente N400, representativo del procesamiento del significado de los est\u00edmulos, muestran un patr\u00f3n de actividad similar para T1 y T2. La principal diferencia encontrada entre ambos est\u00edmulos se sit\u00faa en el componente P300, asociado generalmente a una funci\u00f3n de actualizaci\u00f3n de informaci\u00f3n en la memoria de trabajo. La conclusi\u00f3n, por tanto, parece clara. Seg\u00fan lo descubierto con la t\u00e9cnica de potenciales evocados, no es que el parpadeo de la atenci\u00f3n impida que un est\u00edmulo alcance nuestro sistema cognitivo, m\u00e1s bien afecta a procesos relacionados con el acceso a la conciencia o con el mantenimiento en \u00e9sta del est\u00edmulo presentado durante el parpadeo. Como bien indica su nombre, AB se ubica en nuestro sistema atencional, o quiz\u00e1s en la interacci\u00f3n de \u00e9ste con la memoria de trabajo, lo que en cualquiera de los dos casos se relaciona con nuestra actividad mental consciente (Awh, Vogel y Oh, 2006).<\/p>\n<p>Que la atenci\u00f3n parpadee puede ser interpretado como el reflejo de un sistema cognitivo que necesita limitar el flujo de informaci\u00f3n que llega a ser procesada de manera consciente. El objetivo de tal filtro es impedir que el sistema se colapse. Sin embargo, un buen n\u00famero de investigaciones indican que el parpadeo de la atenci\u00f3n, aunque necesario y autom\u00e1tico, no es inevitable. Por ejemplo, en un reciente estudio, personas que recibieron un intenso entrenamiento en la t\u00e9cnica de meditaci\u00f3n Vipasanna mostraron un aumento significativo en el porcentaje de detecciones de T2, lo que ocurri\u00f3 tanto con respecto a su propia ejecuci\u00f3n en una sesi\u00f3n previa al entrenamiento como con respecto a un grupo de participantes que no recibi\u00f3 dicho entrenamiento (Slagter y cols., 2007). Seg\u00fan los autores, una menor asignaci\u00f3n de recursos atencionales a T1 estar\u00eda probablemente detr\u00e1s de la mejora observada para el procesamiento de T2. Esta conclusi\u00f3n encaja bastante bien con la idea de que las t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n se caracterizan por tener entre sus objetivos el control de la influencia que sobre nuestra conciencia tienen ciertos est\u00edmulos, y que adem\u00e1s confirma que el parpadeo de la atenci\u00f3n puede variar entre personas.<\/p>\n<p>Una forma distinta de sortear AB se obtiene al manipular la carga afectiva de los est\u00edmulos que hacen de T2. Por ejemplo, si en la serie de est\u00edmulos presentados m\u00e1s arriba sustituimos las letras por pseudo-palabras, el n\u00famero 4 por una palabra neutra (T1) y el n\u00famero 2 por una palabra con carga afectiva como \u201cmatar\u201d (T2), el porcentaje de detecciones de esta \u00faltima palabra resultar\u00e1 ser pr\u00e1cticamente igual al de la palabra neutra que hace de T1 (Keil e Ihseen, 2004). Esto es, la atenci\u00f3n no parpadear\u00eda para la palabra con carga afectiva, aunque s\u00ed lo har\u00eda si en su lugar presentamos una palabra neutra como \u201csoplar\u201d. Un resultado similar tambi\u00e9n se producir\u00eda si en lugar de palabras con carga afectiva aparecieran caras mostrando emociones, o incluso nuestro propio nombre. De hecho, la evidencia parece ser bastante consistente en este punto: los est\u00edmulos afectivos que hacen de T2 son m\u00e1s f\u00e1cilmente detectados en este tipo de paradigmas que los est\u00edmulos neutros; un efecto que nos habla de lo inevitable que puede llegar a ser el procesamiento de lo emocional, y que adem\u00e1s nos muestra que el parpadeo de la atenci\u00f3n no es independiente de a qu\u00e9 se tiene que atender, como tampoco lo es con respecto a qui\u00e9n est\u00e1 atendiendo.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Awh, E., Vogel, E. K., y Oh, S. H. (2006). Interactions between attention and working memory. <em>Neuroscience<\/em>, 139, 201-208.<\/p>\n<p>Keil, A., e Ihseen, N. (2004). Identification facilitation for emotionally arousing verbs during the attentional blink. <em>Emotion<\/em>, 4, 23-35.<\/p>\n<p>Raymond, J. E., Shapiro, K. L., y Arnell, K. M. (1992). Temporary suppression of visual processing in a RVSP task: An attentional blink? <em>Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance<\/em>, 18, 849-860.<\/p>\n<p>Slagter, H. A., Lutz, A., Greischar, L. L., Francis, A. D., Nieuwenhuis, S., Davis, J. y otros (2007). Mental training affects distribution of limited brain resources. <em>PloS Biology<\/em>, 5, e138.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 19 de julio de 2010.<br \/>\nAceptado el 9 de septiembre de 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Beltr\u00e1n Laboratorio de Potenciales Evocados, Universidad de La Laguna, Espa\u00f1a La mayor\u00eda de nosotros sabe que los ojos parpadean <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=142\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[146,70,18,296],"class_list":["post-142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-atencion","tag-conciencia","tag-emocion","tag-meditacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=142"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":144,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions\/144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}