{"id":1374,"date":"2016-12-05T09:50:04","date_gmt":"2016-12-05T07:50:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1374"},"modified":"2016-12-05T09:50:43","modified_gmt":"2016-12-05T07:50:43","slug":"o-exploro-o-exploto-factores-que-modulan-la-atencion-a-estimulos-asociados-a-refuerzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1374","title":{"rendered":"\u00a1O exploro o exploto!: Factores que modulan la atenci\u00f3n a est\u00edmulos asociados a refuerzo"},"content":{"rendered":"<p>David Luque<br \/>\nSchool of Psychology, University of New South Wales, Australia<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(FreeImages) Angela Granger.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-24-FreeImages-AngelaGranger.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(FreeImages) Angela Granger.<\/p><\/div>\n<p><em>Orientar la atenci\u00f3n, al igual que pasa con otras conductas, puede perseguir el objetivo de explorar el entorno en busca de nuevas fuentes de refuerzo o, por el contrario, explotar otras fuentes ya conocidas. Investigaciones recientes han descrito los factores que facilitan que se ponga en marcha una u otra estrategia. En entornos bien conocidos y estables se ha encontrado que la atenci\u00f3n se centra en aquellos est\u00edmulos predictores de refuerzo (explotaci\u00f3n). En entornos inciertos la atenci\u00f3n es m\u00e1s difusa y los est\u00edmulos se procesan durante m\u00e1s tiempo (exploraci\u00f3n). De forma muy interesante, estos efectos son producidos por mecanismos muy r\u00e1pidos, probablemente de naturaleza autom\u00e1tica.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-24.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Tanto para los humanos como para el resto de animales, la b\u00fasqueda de refuerzo (p.ej., comida o que te digan que has hecho algo bien) y la evitaci\u00f3n del castigo (evitar un predador o, simplemente, evitar una charla por parte de tu jefe) son la motivaci\u00f3n principal que impulsa y orienta la mayor\u00eda de nuestras acciones cotidianas.<\/p>\n<p>Ahora bien, no siempre sabemos qu\u00e9 tenemos que hacer para conseguir refuerzos y evitar castigos. Para maximizar la cantidad de refuerzo conseguido es necesario realizar conductas orientadas no a obtener directamente esos refuerzos, sino a obtener informaci\u00f3n acerca de si est\u00e1n disponibles en el entorno otras fuentes de refuerzo alternativas (potencialmente mejores). A las conductas destinadas a obtener refuerzo de fuentes ya conocidas las llamamos explotadoras, mientras que las conductas realizadas para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n las llamamos exploradoras.<\/p>\n<p>Mantener un balance correcto entre explotaci\u00f3n y exploraci\u00f3n es importante para la operaci\u00f3n de nuestros mecanismos atencionales. Nuestro sistema atencional tiene que \u201cdecidir\u201d si es necesario gastar tiempo y recursos explorando nuevos est\u00edmulos. Un ejemplo puede ayudar a entender este punto. Imagina que te mudas a, digamos, Indonesia. De repente, pasas a estar rodeado de restaurantes que sirven un tipo de comida hasta ahora desconocida para ti. Dada esta situaci\u00f3n, las primeras veces que vayas a un restaurante te ver\u00e1s obligado a explorar la carta, en busca de algo que suene apetitoso (exploraci\u00f3n). Despu\u00e9s de probar algunos platos, tu tiempo de exploraci\u00f3n se ir\u00e1 reduciendo a medida que descubras qu\u00e9 cosas son m\u00e1s de tu gusto. Con el suficiente entrenamiento, tus tiempos de exploraci\u00f3n se reducir\u00e1n dr\u00e1sticamente y tu atenci\u00f3n se centrar\u00e1 en la r\u00e1pida localizaci\u00f3n de tus platos favoritos (explotaci\u00f3n).<\/p>\n<p>En una serie de experimentos hemos venido estudiando qu\u00e9 factores modulan el compromiso entre explotaci\u00f3n y exploraci\u00f3n en nuestra atenci\u00f3n. Como resulta evidente en nuestro ejemplo, la atenci\u00f3n exploratoria dominar\u00e1 cuando nos encontremos en ambientes completamente novedosos. Otro factor crucial que hemos descubierto es la incertidumbre del entorno, o en otras palabras, c\u00f3mo de estables son las fuentes de refuerzo.<\/p>\n<p>Por ejemplo, los participantes en los experimentos de Luque, Vadillo, Le Pelley y Beesley (2016) aprend\u00edan sobre varios est\u00edmulos visuales presentados en una pantalla de ordenador. Uno de esos est\u00edmulos indicaba siempre qu\u00e9 respuesta era la correcta en ese ensayo en concreto (el est\u00edmulo \u201cpredictivo\u201d o P), mientras que otro est\u00edmulo no ofrec\u00eda ninguna informaci\u00f3n \u00fatil (el est\u00edmulo \u201cno predictivo\u201d o NP; v\u00e9ase la Figura 1). Se midi\u00f3 la atenci\u00f3n prestada a cada uno de estos est\u00edmulos usando una tarea de \u00abdetecci\u00f3n del punto\u00bb (\u201cdot-probe\u201d en ingl\u00e9s), en la cual los participantes tienen que localizar lo antes posible un peque\u00f1o puntito que aparece encima de uno de los est\u00edmulos en la pantalla. Si tardas muy poco en localizar este peque\u00f1o puntito quiere decir que estabas ya prestando atenci\u00f3n a ese est\u00edmulo. Los resultados en esta tarea mostraron que los participantes prestaban m\u00e1s atenci\u00f3n a los est\u00edmulos P que a los NP, resultado que hemos replicado en varias ocasiones (p.ej., Le Pelley, Vadillo y Luque, 2013).<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-24-f1.jpg\" width=\"500\" height=\"1354\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Procedimiento usado en Luque y col. (2016). A) En los ensayos de aprendizaje los participantes ten\u00edan que aprender a responder \u2018A\u2019 o \u2018Z\u2019 dada una pareja de est\u00edmulos presentada en la pantalla. B) Una vez aprend\u00edan qu\u00e9 respuesta era correcta para cada par de est\u00edmulos, la atenci\u00f3n prestada a cada uno de los est\u00edmulos se midi\u00f3 usando una prueba de detecci\u00f3n del punto (\u00abdot-probe\u00bb). En cada ensayo de detecci\u00f3n del punto se presentaba una de las parejas de est\u00edmulos. Despu\u00e9s de cierta cantidad de tiempo, un peque\u00f1o punto aparec\u00eda encima de uno de los est\u00edmulos. El tiempo que tardaba en aparecer el punto fue diferente para dos grupos de participantes, 250 o 1000 ms. Todos los participantes ten\u00edan que responder lo antes posible a la posici\u00f3n de este puntito usando las flechas \u2018izquierda\u2019 o \u2018derecha\u2019 del teclado. C) De cada par de est\u00edmulos, solo uno de ellos resultaba \u00fatil a la hora de predecir qu\u00e9 respuesta era la correcta en los ensayos de aprendizaje (los est\u00edmulos predictivos). Los colores y respuestas fueron contrabalanceados. En el panel C se presenta una posible combinaci\u00f3n de los mismos.<\/p><\/div>\n<p>En una segunda fase de los experimentos publicados en Luque y col. (2016) hicimos que uno de los est\u00edmulos P perdiese parte de su eficacia. En un 33% de los ensayos, aunque se emitiera la respuesta correcta, se le informaba a los participantes que la respuesta hab\u00eda sido incorrecta. En otras palabras, aumentamos la incertidumbre asociada a las relaciones est\u00edmulo-respuesta: ya no pod\u00edan estar completamente seguros de evitar retroalimentaci\u00f3n negativa. A esta condici\u00f3n la llamamos de alta incertidumbre. Al mismo tiempo, algunos de los est\u00edmulos P mantuvieron su eficacia intacta. A esta otra condici\u00f3n la llamamos de baja incertidumbre. De vuelta a Indonesia, ser\u00eda como si algunos restaurantes siempre sirvieran tus platos favoritos exactamente igual (baja incertidumbre), mientras que en otros la calidad de esos platos no siempre cumpliera tus expectativas (alta incertidumbre).<\/p>\n<p>Pues bien, en nuestros experimentos observamos que, para la condici\u00f3n de alta incertidumbre, la atenci\u00f3n se hizo m\u00e1s dispersa de un modo general, mostrando los participantes dificultad a la hora de localizar el punto, independientemente de si se presentaba sobre un est\u00edmulo P o NP (v\u00e9ase la Figura 2). Estos resultados apoyan la hip\u00f3tesis de que la exploraci\u00f3n atencional es m\u00e1s probable en entornos poco estables o inciertos.<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-24-f2.jpg\" width=\"500\" height=\"658\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Tiempos de respuesta (TR) promedio en la tarea de detecci\u00f3n del punto (dot-probe). En el grupo en el que la atenci\u00f3n se midi\u00f3 a los 250 ms se obtuvieron respuestas m\u00e1s r\u00e1pidas para los est\u00edmulos predictivos (P) comparados con los no predictivos (NP) en la primera fase del experimento en la que no hab\u00eda incertidumbre (explotaci\u00f3n). En la segunda fase, en la que se introdujo la incertidumbre, la diferencia entre P y NP desapareci\u00f3 (exploraci\u00f3n). En el grupo en el que la atenci\u00f3n se midi\u00f3 a los 1000 ms no se encontr\u00f3 ning\u00fan efecto. Las barras de error representan el error t\u00edpico de la media.<\/p><\/div>\n<p>Un aspecto importante en Luque y col. (2016) es que se estudi\u00f3 el curso temporal de esta exploraci\u00f3n atencional. Nuestros experimentos se realizaron en dos grupos de participantes. En el primer grupo, la atenci\u00f3n se midi\u00f3 en los primeros momentos del procesamiento visual de los est\u00edmulos (250 milisegundos despu\u00e9s de presentar los est\u00edmulos en la pantalla). En el segundo grupo, la atenci\u00f3n se midi\u00f3 un poco m\u00e1s tarde, pasados 1000 milisegundos desde la presentaci\u00f3n de los est\u00edmulos en la pantalla. El an\u00e1lisis de las respuestas en la detecci\u00f3n del punto en estos dos grupos mostr\u00f3 que el efecto de atenci\u00f3n exploratoria fue m\u00e1s fuerte a los 250 que a los 1000 milisegundos. Este resultado no fue lo que esper\u00e1bamos encontrar, ya que se supone que las conductas exploratorias son el resultado de procesos de toma de decisiones relativamente lentos. Sin embargo, los resultados en Luque y col. (2016) nos llevan a pensar que la atenci\u00f3n exploratoria se pone en marcha muy r\u00e1pidamente y, hasta cierto punto, de un modo autom\u00e1tico e involuntario. Futuras investigaciones estudiar\u00e1n hasta qu\u00e9 punto esta r\u00e1pida exploraci\u00f3n motivada por la incertidumbre tiene un peso real en nuestra conducta, por ejemplo, mejorando el aprendizaje sobre nuevas fuentes de refuerzo.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Le Pelley, M. E., Vadillo, M., y Luque, D. (2013). Learned predictiveness influences rapid attentional capture: Evidence from the dot probe task. <em>Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition<\/em>, 39, 1888-1900.<\/p>\n<p>Luque, D., Vadillo, M. A., Le Pelley, M. E., y Beesley, T. (2016). Prediction and uncertainty in associative learning: Examining controlled and automatic components of learned attentional biases. <em>The Quarterly Journal of Experimental Psychology<\/em>. DOI: 10.1080\/17470218.2016.1188407<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 12 de septiembre de 2016.<br \/>\nAceptado el 15 de noviembre de 2016.<\/p>\n<p><span style=\"border-radius: 2px; text-indent: 20px; width: auto; padding: 0px 4px 0px 0px; text-align: center; font: bold 11px\/20px 'Helvetica Neue',Helvetica,sans-serif; color: #ffffff; background: #bd081c url('data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIGhlaWdodD0iMzBweCIgd2lkdGg9IjMwcHgiIHZpZXdCb3g9Ii0xIC0xIDMxIDMxIj48Zz48cGF0aCBkPSJNMjkuNDQ5LDE0LjY2MiBDMjkuNDQ5LDIyLjcyMiAyMi44NjgsMjkuMjU2IDE0Ljc1LDI5LjI1NiBDNi42MzIsMjkuMjU2IDAuMDUxLDIyLjcyMiAwLjA1MSwxNC42NjIgQzAuMDUxLDYuNjAxIDYuNjMyLDAuMDY3IDE0Ljc1LDAuMDY3IEMyMi44NjgsMC4wNjcgMjkuNDQ5LDYuNjAxIDI5LjQ0OSwxNC42NjIiIGZpbGw9IiNmZmYiIHN0cm9rZT0iI2ZmZiIgc3Ryb2tlLXdpZHRoPSIxIj48L3BhdGg+PHBhdGggZD0iTTE0LjczMywxLjY4NiBDNy41MTYsMS42ODYgMS42NjUsNy40OTUgMS42NjUsMTQuNjYyIEMxLjY2NSwyMC4xNTkgNS4xMDksMjQuODU0IDkuOTcsMjYuNzQ0IEM5Ljg1NiwyNS43MTggOS43NTMsMjQuMTQzIDEwLjAxNiwyMy4wMjIgQzEwLjI1MywyMi4wMSAxMS41NDgsMTYuNTcyIDExLjU0OCwxNi41NzIgQzExLjU0OCwxNi41NzIgMTEuMTU3LDE1Ljc5NSAxMS4xNTcsMTQuNjQ2IEMxMS4xNTcsMTIuODQyIDEyLjIxMSwxMS40OTUgMTMuNTIyLDExLjQ5NSBDMTQuNjM3LDExLjQ5NSAxNS4xNzUsMTIuMzI2IDE1LjE3NSwxMy4zMjMgQzE1LjE3NSwxNC40MzYgMTQuNDYyLDE2LjEgMTQuMDkzLDE3LjY0MyBDMTMuNzg1LDE4LjkzNSAxNC43NDUsMTkuOTg4IDE2LjAyOCwxOS45ODggQzE4LjM1MSwxOS45ODggMjAuMTM2LDE3LjU1NiAyMC4xMzYsMTQuMDQ2IEMyMC4xMzYsMTAuOTM5IDE3Ljg4OCw4Ljc2NyAxNC42NzgsOC43NjcgQzEwLjk1OSw4Ljc2NyA4Ljc3NywxMS41MzYgOC43NzcsMTQuMzk4IEM4Ljc3NywxNS41MTMgOS4yMSwxNi43MDkgOS43NDksMTcuMzU5IEM5Ljg1NiwxNy40ODggOS44NzIsMTcuNiA5Ljg0LDE3LjczMSBDOS43NDEsMTguMTQxIDkuNTIsMTkuMDIzIDkuNDc3LDE5LjIwMyBDOS40MiwxOS40NCA5LjI4OCwxOS40OTEgOS4wNCwxOS4zNzYgQzcuNDA4LDE4LjYyMiA2LjM4NywxNi4yNTIgNi4zODcsMTQuMzQ5IEM2LjM4NywxMC4yNTYgOS4zODMsNi40OTcgMTUuMDIyLDYuNDk3IEMxOS41NTUsNi40OTcgMjMuMDc4LDkuNzA1IDIzLjA3OCwxMy45OTEgQzIzLjA3OCwxOC40NjMgMjAuMjM5LDIyLjA2MiAxNi4yOTcsMjIuMDYyIEMxNC45NzMsMjIuMDYyIDEzLjcyOCwyMS4zNzkgMTMuMzAyLDIwLjU3MiBDMTMuMzAyLDIwLjU3MiAxMi42NDcsMjMuMDUgMTIuNDg4LDIzLjY1NyBDMTIuMTkzLDI0Ljc4NCAxMS4zOTYsMjYuMTk2IDEwLjg2MywyNy4wNTggQzEyLjA4NiwyNy40MzQgMTMuMzg2LDI3LjYzNyAxNC43MzMsMjcuNjM3IEMyMS45NSwyNy42MzcgMjcuODAxLDIxLjgyOCAyNy44MDEsMTQuNjYyIEMyNy44MDEsNy40OTUgMjEuOTUsMS42ODYgMTQuNzMzLDEuNjg2IiBmaWxsPSIjYmQwODFjIj48L3BhdGg+PC9nPjwvc3ZnPg==') no-repeat scroll 3px 50% \/ 14px 14px; 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