{"id":13,"date":"2007-11-26T00:29:30","date_gmt":"2007-11-25T22:29:30","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=13"},"modified":"2010-02-04T11:42:11","modified_gmt":"2010-02-04T09:42:11","slug":"los-numeros-y-otras-secuencias-se-representan-espacialmente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=13","title":{"rendered":"Los n\u00fameros y otras secuencias se representan espacialmente"},"content":{"rendered":"<p>Antonio Gonz\u00e1lez-Hern\u00e1ndez<\/p>\n<p>Dipartamento de Psicolog\u00eca Generale. Universit\u00e0 degli Studi di Padova, Italia.<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2007-4.jpg\" alt=\"N\u00fameros en el cerebro\" height=\"145\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"200\" align=\"left\" \/><em>El estudio de la l\u00ednea num\u00e9rica mental ha dado paso a toda una serie de investigaciones centradas en la representaci\u00f3n de secuencias ordenadas en el cerebro humano. Los resultados de estas investigaciones demuestran que otros tipos de secuencias ordenadas tales como los meses, las letras, o los d\u00edas se encuentran representados en nuestro cerebro tambi\u00e9n de una manera espacial.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/GonzalezHernandez-CC-26noviembre2007.pdf\" title=\"Versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Una popular met\u00e1fora para la representaci\u00f3n de los n\u00fameros en el cerebro humano es la que se ha dado en llamar \u00abl\u00ednea num\u00e9rica mental\u00bb, seg\u00fan la cual los n\u00fameros se ordenan de izquierda a derecha en nuestra mente, a lo largo de un continuo basado en la magnitud.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os hemos asistido a la publicaci\u00f3n de un aluvi\u00f3n de estudios sobre la orientaci\u00f3n izquierda-derecha de la l\u00ednea num\u00e9rica mental. Gran parte de la evidencia que tenemos hasta la fecha proviene del estudio del efecto SNARC (Spatial Numerical Association of Response Codes; Dehaene, Bossini y Giraux, 1993): dado un intervalo num\u00e9rico, los participantes responden de manera m\u00e1s r\u00e1pida con su mano izquierda a los primeros n\u00fameros del intervalo, y m\u00e1s r\u00e1pido con la derecha en el caso de los n\u00fameros mayores. Esto ocurre incluso si la tarea a ejecutar no requiere procesamiento de la magnitud del n\u00famero (por ejemplo, decidir si un n\u00famero es par o impar). El efecto SNARC sugiere que la representaci\u00f3n mental de los n\u00fameros es de una naturaleza espacial sensible a las posiciones relativas izquierda-derecha de sus elementos.<\/p>\n<p>Zorzi, Priftis y Umilt\u00e0 (2002) estudiaron la l\u00ednea num\u00e9rica mental en pacientes con Heminegligencia. Estos pacientes ignoran los est\u00edmulos que aparecen en el lado contrario al lado del cerebro donde est\u00e1 su lesi\u00f3n (habitualmente el derecho). Simplemente, act\u00faan como si no existieran los est\u00edmulos de su izquierda. Lo curioso del caso de los pacientes con heminegligencia es que su d\u00e9ficit no se circunscribe a est\u00edmulos presentados en el ambiente, sino que se extiende tambi\u00e9n a la producci\u00f3n de im\u00e1genes mentales. Por ejemplo, un paciente puede \u00abignorar\u00bb los edificios de la parte izquierda de una plaza que conoce bien al describirla de memoria (Bisiach y Luzzatti, 1978). En pruebas como la bisecci\u00f3n de l\u00edneas dibujadas en un papel, los pacientes de heminegligencia suelen marcar el centro de la l\u00ednea desplazado hacia la derecha. Zorzi y su grupo razonaron que si realmente las secuencias num\u00e9ricas se representan a lo largo de una l\u00ednea espacial en nuestra mente, los pacientes de heminegligencia mostrar\u00edan el mismo tipo de distorsi\u00f3n al se\u00f1alar el punto medio de un intervalo num\u00e9rico que el que muestran al se\u00f1alar el centro de l\u00edneas f\u00edsicas. Y as\u00ed fue: sus pacientes desplazaban sistem\u00e1ticamente el punto medio de un intervalo num\u00e9rico, por ejemplo, respondiendo que el punto medio entre 2 y 6 era el 5. Sus conclusiones son claras: los pacientes ignoran todo aquello que se presenta en la parte izquierda, independientemente de si es un objeto, un dibujo, una imagen mental, o una representaci\u00f3n mental. Existe un isomorfismo entre la l\u00ednea num\u00e9rica mental y las l\u00edneas visuales, y la l\u00ednea num\u00e9rica mental es una representaci\u00f3n real en la mente humana.<\/p>\n<p>La espacialidad de los n\u00fameros tiene efectos sobre otras tareas. Por ejemplo, Fischer, Castel, Dodd, y Pratt (2003) han demostrado que, si se presenta un n\u00famero peque\u00f1o en el centro de una pantalla, resulta m\u00e1s sencillo detectar un est\u00edmulo que aparece a continuaci\u00f3n en la parte izquierda del campo visual. Al presentar un n\u00famero de magnitud mayor, la facilitaci\u00f3n se produce para los est\u00edmulos presentados en la parte derecha del campo visual. Parece por tanto que los n\u00fameros tienen una especie de estatus especial debido a su representaci\u00f3n espacial, ya que influyen en la ejecuci\u00f3n incluso de tareas no num\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Otro estudio de Gevers, Reynvoet y Fias (2003) sugiere que esta representaci\u00f3n espacial no es exclusiva de los n\u00fameros, sino que tambi\u00e9n la comparten otros tipos de secuencias ordenadas, tales como las letras del alfabeto o los meses del a\u00f1o. Al igual que sucede con los n\u00fameros, las letras (o meses) del inicio del alfabeto (o del a\u00f1o) produjeron respuestas m\u00e1s r\u00e1pidas con la mano izquierda, y se obtuvieron respuestas m\u00e1s r\u00e1pidas con la derecha para los elementos del final de la secuencia.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible cambiar voluntariamente la forma de la representaci\u00f3n mental espacial de los n\u00fameros? B\u00e4chtold, Baum\u00fcller y Brugger (1998) pidieron a un grupo de participantes imaginar los n\u00fameros del 1 al 11 \u00abcomo en una regla\u00bb, mientras que otro grupo deb\u00eda hacerlo \u00abcomo en un reloj\u00bb. El primer grupo mostr\u00f3 el conocido efecto SNARC, mientras que el segundo revel\u00f3 el efecto opuesto: se respond\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido a los n\u00fameros mayores (los situados a la izquierda del reloj) con la mano izquierda, y a los menores con la derecha.<\/p>\n<p>Junto con estudios relativos a la representaci\u00f3n mental del tiempo (v\u00e9ase Rom\u00e1n, 2007), podemos concluir que las secuencias ordenadas est\u00e1n representadas en nuestro cerebro de manera espacial: algunas como l\u00edneas a lo largo de los ejes izquierda-derecha, delante-detr\u00e1s, arriba-abajo, otras de modo parecido a como las representamos en la vida real (horas del reloj). El humano tiende as\u00ed a crear la analog\u00eda que mejor le facilita su comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Bisiach, E., y Luzzatti, C. (1978). Unilateral neglect of representational space. Cortex, 14, 129-133.<\/p>\n<p>Dehaene, S., Bossini, S. y Giraux, P. (1993) The mental representation of parity and number magnitude. Journal of Experimental Psychology: General, 122, 371-396.<\/p>\n<p>Fischer, M. H., Castel, A. D., Dodd, M. D., y Pratt, J. (2003). Perceiving numbers causes spatial shifts of attention. Nature Neuroscience, 6, 555-556.<\/p>\n<p>Gevers, W., Reynvoet, B., y Fias, W. (2003). The mental representation of ordinal sequences is spatially organized. Cognition, 87, 87-95.<\/p>\n<p>Rom\u00e1n, A. (2007). \u00bfC\u00f3mo pensamos acerca del tiempo?. Ciencia Cognitiva: Revista Electr\u00f3nica de Divulgaci\u00f3n, vol. 1, 15 de noviembre.<\/p>\n<p>Zorzi, M., Priftis, K., y Umilt\u00e0, C. (2002). Neglect disrupts the mental number line. Nature, 417, 138-139.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estudio de la l\u00ednea num\u00e9rica mental ha dado paso a toda una serie de investigaciones centradas en la representaci\u00f3n de secuencias ordenadas en el cerebro humano. 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