{"id":1276,"date":"2016-05-20T12:42:53","date_gmt":"2016-05-20T10:42:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1276"},"modified":"2016-05-20T12:42:53","modified_gmt":"2016-05-20T10:42:53","slug":"que-pasa-en-el-cerebro-de-los-perros-cuando-ven-caras-humanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1276","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pasa en el cerebro de los perros cuando ven caras humanas?"},"content":{"rendered":"<p>Laura V. Cuaya, Ra\u00fal Hern\u00e1ndez-P\u00e9rez y Luis Concha<br \/>\nInstituto de Neurobiolog\u00eda, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, M\u00e9xico<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Laura Cuaya.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-12-cc-LauraCuaya.png\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Laura Cuaya.<\/p><\/div>\n<p><em>Cuando tu perro te ve, no s\u00f3lo se iluminan sus ojos, tambi\u00e9n su cerebro. Aqu\u00ed resumimos un experimento que realizamos para conocer el procesamiento cerebral de las caras humanas en perros, utilizando im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica funcional, en el que encontramos actividad en la corteza temporal, frontal y el n\u00facleo caudado. La actividad en la corteza temporal sugiere que los perros procesan las caras de manera similar a nosotros. Fue inesperado encontrar actividad en el n\u00facleo caudado, porque sugiere que los perros procesan las caras humanas como recompensas, incluso si son caras de humanos desconocidos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-12.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>No creas que es una pregunta trivial, las caras y los perros son interesantes. Las caras son importantes porque nos dan informaci\u00f3n social \u00fatil que nos ayuda a adaptarnos a la sociedad (distinguir entre personas, conocer la edad, el g\u00e9nero e incluso el estado atencional de alguien s\u00f3lo mirando su rostro). La informaci\u00f3n que extraemos de una cara es tan sutil que nos resulta dif\u00edcil distinguir entre personas de nuestra misma especie, pero de otras culturas. Y los perros son interesantes porque son la especie que, sin entrenamiento, mejor puede interpretar las claves sociales humanas, incluyendo, por supuesto, nuestra cara. Esta habilidad no se observa en primates no humanos ni en otros c\u00e1nidos como los lobos. A diferencia de los perros, los primates no humanos no interpretan adecuadamente el se\u00f1alamiento (Br\u00e4uer, Kaminski, Riedel, Call, y Tomasello, 2006); y, ante un problema irresoluble, s\u00f3lo los perros (y no los lobos) miran hacia la cara de su cuidador humano (Mikl\u00f3si y cols., 2003).<\/p>\n<p>Aunque el reconocimiento de caras de individuos de la misma especie ocurre en muchas especies (Leopold y Rhodes, 2010), su mecanismo cerebral se conoce en pocas de ellas. En humanos existe un \u00e1rea cerebral en la corteza temporal especializada en el reconocimiento de caras (Kanwisher y Yovel, 2006). A pesar de las obvias diferencias anat\u00f3micas del cerebro entre especies, nos preguntamos: \u00bfprocesan los perros las caras de forma similar a como lo hacemos los humanos? (Cuaya, Hern\u00e1ndez-P\u00e9rez, &amp; Concha, 2016). Saberlo dar\u00e1 pistas acerca de la especializaci\u00f3n cerebral en el reconocimiento de caras entre especies diferentes.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lograr saber qu\u00e9 pasa en el cerebro de los perros? El m\u00e9todo perfecto es mediante im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica funcional, porque es un m\u00e9todo no invasivo. Aunque nuestra pregunta es interesante, no es m\u00e1s importante que el bienestar de los perros. Logramos obtener im\u00e1genes cerebrales de siete perros despu\u00e9s de un entrenamiento con recompensas para que voluntariamente se mantuvieran tranquilos y atentos durante el experimento. Es importante mencionar que los perros pod\u00edan salir del resonador en cualquier momento. Ya entrenados los perros, medimos el funcionamiento de su cerebro mientras les present\u00e1bamos im\u00e1genes de caras humanas y de objetos cotidianos. Para conocer los correlatos cerebrales del procesamiento de caras humanas en los perros, comparamos la actividad cerebral relacionada con observar objetos con aquella relacionada con observar caras humanas. De esta forma sabemos que la actividad cerebral resultante no es provocada por la estimulaci\u00f3n visual, sino por el contenido de lo que observan. En la Figura 1 se muestran los resultados.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-12-f1.jpg\" width=\"600\" height=\"343\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Actividad cerebral relacionada con la percepci\u00f3n de caras humanas. De izquierda a derecha, se muestran vistas lateral izquierda, inferior y lateral derecha. Resultados promedio de siete perros. La escala de rojos representa el valor de z.<\/p><\/div>\n<p>En este video se muestra una vista tridimensional:<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/KchPrNorsJo\" height=\"315\" width=\"560\" allowfullscreen=\"\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/p>\n<p>La actividad cerebral que encontramos relacionada con el procesamiento de caras humanas en perros se resume en tres regiones cerebrales:<\/p>\n<p>1) Corteza temporal: Se ha informado de actividad similar en primates (Kanwisher y Yovel, 2006) y ovejas (Kendrick, da Costa, Leigh, Hinton, y Peirce, 2001). Es interesante que especies tan distantes filogen\u00e9ticamente procesen las caras en un \u00e1rea cerebral similar. Una posibilidad es que se trate de una especializaci\u00f3n cerebral filogen\u00e9ticamente antigua. A nivel individual, todos los perros mostraron una mayor actividad en la corteza temporal durante el procesamiento de caras que durante el de objetos.<\/p>\n<p>2) Corteza frontal: Este resultado es m\u00e1s complicado de interpretar, porque la corteza frontal est\u00e1 relacionada con una amplia variedad de procesos cognitivos y, por tanto, con nuestros datos no podemos atribuir la actividad frontal a un proceso cognitivo espec\u00edfico. En futuros experimentos, queremos determinar si la actividad frontal est\u00e1 relacionada con el procesamiento de caras en general o de caras humanas en particular.<\/p>\n<p>3) N\u00facleo caudado: En perros, el n\u00facleo caudado se ha relacionado con el procesamiento de recompensas (Berns, Brooks, y Spivak, 2013). Es interesante que nuestros datos sugieren que los perros interpretan las caras humanas de manera similar a una recompensa. Esto es a\u00fan m\u00e1s interesante porque las caras que utilizamos como est\u00edmulos fueron de personas desconocidas para los perros y mostraban una expresi\u00f3n facial neutral. Por supuesto, una limitaci\u00f3n experimental es que nuestros participantes son \u00abperros felices\u00bb: siempre han sido cuidados por una familia humana y sus experiencias con humanos han sido generalmente positivas. Seguramente, la experiencia con los humanos puede moldear la actividad del n\u00facleo caudado hacia im\u00e1genes de caras humanas en los perros.<\/p>\n<p>Estos resultados muestran que diferentes regiones del cerebro de los perros participan en el procesamiento de caras humanas. Consideramos que la percepci\u00f3n de caras humanas es uno de los fundamentos de la asombrosa cognici\u00f3n social de los perros. Interpretar una cara humana debi\u00f3 ser importante para la adaptaci\u00f3n de los perros a entornos humanos; conocer sus mecanismos cerebrales puede llevarnos a una comprensi\u00f3n integral de la percepci\u00f3n de caras humanas en perros. Esperamos que, adem\u00e1s de contribuir a conocer mejor a nuestros mejores amigos, este tipo de investigaciones ayude al reconocimiento de los perros como seres con una compleja vida cognitiva, emocional y social.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Berns, G. S., Brooks, A., y Spivak, M. (2013). Replicability and heterogeneity of awake unrestrained canine FMRI responses. <em>PloS One<\/em>, 8(12), e81698.<\/p>\n<p>Br\u00e4uer, J., Kaminski, J., Riedel, J., Call, J., y Tomasello, M. (2006). Making Inferences about the location of hidden food\u202f: Social dog, causal ape. <em>Journal of Comparative Psychology<\/em>, 120, 38\u201347.<\/p>\n<p>Cuaya, L. V., Hern\u00e1ndez-P\u00e9rez, R., y Concha, L. (2016). Our faces in the dog\u2019s brain: Functional imaging reveals temporal cortex activation during perception of human faces. <em>PloS One<\/em>, 11(3), e0149431.<\/p>\n<p>Kanwisher, N., y Yovel, G. (2006). The fusiform face area: A cortical region specialized for the perception of faces. <em>Philosophical Transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological Sciences<\/em>, 361, 2109\u201328.<\/p>\n<p>Kendrick, K. M., da Costa, A. P., Leigh, A. E., Hinton, M. R., y Peirce, J. W. (2001). Sheep don\u2019t forget a face. <em>Nature<\/em>, 414, 165\u20136.<\/p>\n<p>Leopold, D. A., y Rhodes, G. (2010). A comparative view of face perception. <em>Journal of Comparative Psychology<\/em>, 124, 233\u2013251.<\/p>\n<p>Mikl\u00f3si, \u00c1., Kubinyi, E., Top\u00e1l, J., G\u00e1csi, M., Vir\u00e1nyi, Z., y Cs\u00e1nyi, V. (2003). A simple reason for a big difference: wolves do not look back at humans, but dogs do. <em>Current Biology<\/em>, 13, 763\u2013766.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 29 de marzo de 2016.<br \/>\nAceptado el 18 de abril de 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura V. Cuaya, Ra\u00fal Hern\u00e1ndez-P\u00e9rez y Luis Concha Instituto de Neurobiolog\u00eda, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, M\u00e9xico Cuando tu perro <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1276\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[31,510,534,468],"class_list":["post-1276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-fmri","tag-perros","tag-reconocimiento-de-caras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1276"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1280,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1276\/revisions\/1280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}