{"id":1264,"date":"2016-04-17T23:28:22","date_gmt":"2016-04-17T21:28:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1264"},"modified":"2016-04-17T23:30:11","modified_gmt":"2016-04-17T21:30:11","slug":"somos-racionales-las-personas-tras-un-conflicto-intergrupal-el-papel-civilizador-del-grupo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1264","title":{"rendered":"\u00bfSomos racionales las personas tras un conflicto intergrupal? El papel civilizador del grupo"},"content":{"rendered":"<p>Esther Gracia, Carolina Moliner y Vicente Mart\u00ednez-Tur<br \/>\nInstituto de Investigaci\u00f3n en Psicolog\u00eda de los Recursos Humanos, del Desarrollo Organizacional y de la Calidad de Vida laboral (IDOCAL), Universidad de Valencia, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Keoni Cabral.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-8-cc-KeoniCabral.jpg\" width=\"300\" height=\"169\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Keoni Cabral.<\/p><\/div>\n<p><em>Los seres humanos parecen tener dificultades para tomar decisiones cooperativas y racionales, en beneficio propio y de los dem\u00e1s, despu\u00e9s de haber experimentado un conflicto intergrupal. Tras el conflicto, los miembros del otro grupo despiertan emociones negativas en los miembros del propio grupo, que dificultan dicha racionalidad, algo que es congruente con las teor\u00edas sobre el razonamiento y la toma de decisiones m\u00e1s aceptadas actualmente. Sin embargo, la racionalidad cooperativa se puede estimular involucrando a las personas en discusiones grupales donde se pueda deliberar de manera m\u00e1s pausada acerca de las decisiones a tomar.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-8.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>En nuestra historia evolutiva los conflictos han sido persistentes y, en muchos casos, han desembocado en agresiones intergrupales. La hip\u00f3tesis de una vida armoniosa y sin agresiones intergrupales en los humanos cazadores-recolectores est\u00e1 cada vez m\u00e1s en entredicho (Ma\u00edllo Lahr y col., 2016). La violencia intergrupal parece haber proporcionado algunas ventajas, por ejemplo, en t\u00e9rminos reproductivos (v\u00e9ase Van Vugt, De Cremer y Janssen, 2007). Sin embargo, el estudio de nuestra historia evolutiva tambi\u00e9n nos ense\u00f1a que los humanos han sido capaces de establecer lazos de confianza y cooperaci\u00f3n que han aportado importantes beneficios (Kelly, 2004).<\/p>\n<p>Nos encontramos, pues, con una paradoja donde comportamientos aparentemente contradictorios entre s\u00ed, como son cooperaci\u00f3n y agresi\u00f3n, coexisten. Uno de los retos que tenemos es entender estos comportamientos y una de las \u00e1reas de mayor relevancia es la gesti\u00f3n post-conflicto. Las situaciones de animadversi\u00f3n hacia el otro grupo tras un conflicto tienden a alargarse en el tiempo y a \u201cenquistarse\u201d, perpetuando el recelo entre los grupos y facilitando la reaparici\u00f3n de un conflicto expl\u00edcito. Se trata de \u201cheridas emocionales\u201d que pueden dificultar una decisi\u00f3n cooperativa racional despu\u00e9s de un conflicto intergrupal, por lo que las partes tienen dificultades para obtener beneficios de la cooperaci\u00f3n con el otro grupo y evitar costes relevantes en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, de vidas humanas, etc.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 actuamos de este modo las personas y los grupos? La Teor\u00eda Dual propone que hay dos formas de toma de decisiones en los humanos: junto con un procesamiento de informaci\u00f3n racional, pausado y deliberativo, las personas tambi\u00e9n poseemos un sistema experiencial y autom\u00e1tico que tiene una gran base afectiva (Epstein, 1994; Kahneman, 2011). A lo largo de la vida, las personas asociamos emociones positivas y negativas a representaciones de objetos y eventos. Estas asociaciones afectivas permiten a los seres humanos actuar con rapidez ante la complejidad del entorno sin tener que involucrarse en procesos cognitivos costosos. Sin embargo, este sistema tiene inconvenientes. En ocasiones, se producen discrepancias entre los sistemas deliberativo y experiencial. Asimismo, el sistema experiencial comete errores cuando no es capaz de anticipar las consecuencias de la toma de decisiones. Por ejemplo, fumar puede generar excitaci\u00f3n ante lo nuevo en j\u00f3venes, que optan por ello sin entrar en un an\u00e1lisis pausado sobre sus riesgos (Slovic, 2001). En el caso de un conflicto intergrupal, el otro grupo se convierte en un est\u00edmulo que genera de manera autom\u00e1tica emociones negativas, dificultando una cooperaci\u00f3n racional que permita la obtenci\u00f3n de beneficios para el propio grupo.<\/p>\n<p>En un experimento que hemos realizado recientemente (Mart\u00ednez-Tur y col., 2014), sometimos a grupos de tres personas a situaciones de conflicto (condici\u00f3n experimental). En cada sesi\u00f3n experimental participaban dos grupos de tres personas, utilizando el caso de la compa\u00f1\u00eda Inversiones Vikingo (Howard, Gardner y Thompson, 2007). Mientras un grupo representaba a la compa\u00f1\u00eda de inversiones inmobiliarias, el otro grupo representaba los intereses de la carpinter\u00eda con la que se presentaba el conflicto. Despu\u00e9s de que cada grupo asumiera su rol, se organizaba una interacci\u00f3n cara a cara entre los dos grupos donde se hac\u00eda patente el conflicto existente. Otros grupos siguieron el mismo procedimiento, pero sin experimentar la situaci\u00f3n de conflicto intergrupal (condici\u00f3n de control), ya que simplemente realizaban un resumen neutral del caso cuando interactuaban con el otro grupo. Tras la interacci\u00f3n entre los grupos, se ped\u00eda a los participantes que decidiesen de forma an\u00f3nima e individual cu\u00e1nto dinero (hasta tres euros) le dar\u00edan a los miembros del otro grupo. \u00c9stos recibir\u00edan el triple de la cantidad decidida, pero deb\u00edan devolver al menos la cantidad que les asignaban. La decisi\u00f3n m\u00e1s racional, por tanto, consist\u00eda en enviar los tres euros al otro grupo, ya que esta inversi\u00f3n estaba asegurada y podr\u00eda generar beneficios adicionales. Asimismo, era la decisi\u00f3n m\u00e1s colaborativa, porque permit\u00eda que el otro grupo consiguiera m\u00e1s recursos. Tras esa primera decisi\u00f3n individual, dejamos cinco minutos para que se reuniese cada grupo y se tomase de nuevo una decisi\u00f3n, ahora grupal. Por \u00faltimo, les ped\u00edamos que tomasen de nuevo la decisi\u00f3n individual y an\u00f3nima.<\/p>\n<p>Los resultados indicaron que los participantes sometidos previamente a conflicto intergrupal estaban menos dispuestos a tomar decisiones racionales y cooperativas en los tres momentos (individual 1 \u2013 grupal \u2013 individual 2) que los participantes que no experimentaban previamente conflicto (v\u00e9ase la Figura 1). Sin embargo, la racionalidad en la toma de decisiones mejoraba cuando los participantes tomaban la decisi\u00f3n grupal e individual tras un proceso deliberativo en grupo.<\/p>\n<div style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-8-f1.png\" width=\"550\" height=\"301\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Toma de decisiones por etapas: 1\u00ba) individual; 2) grupal; 3) individual 2.<\/p><\/div>\n<p>Esto viene a constatar el papel civilizador del grupo. Por supuesto, el grupo puede funcionar de manera muy irracional, por ejemplo, cuando un grupo altamente cohesionado ejerce tanta presi\u00f3n sobre sus miembros que deteriora su capacidad individual de tomar decisiones (Janis, 1972). No obstante, tambi\u00e9n proporciona un contexto en el que se pueden abrir cauces de discusi\u00f3n que permitan corregir los posibles errores del sistema experiencial, prestando atenci\u00f3n a los beneficios de la cooperaci\u00f3n intergrupal.<\/p>\n<p>El estudio cient\u00edfico de la racionalidad en la toma de decisiones, tanto individual como grupal, a\u00fan tiene mucho camino que recorrer. Analizar los sistemas deliberativo y experiencial, y bajo qu\u00e9 condiciones tienen \u00e9xito, nos ayudar\u00e1 a enfrentarnos mejor a un mundo complejo cuyas incertidumbres superan muchas veces nuestras capacidades.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Epstein, S. (1994). Integration of the cognitive and psychodynamic unconscious. <em>American Psychologist<\/em>, 49, 709-724.<\/p>\n<p>Howard, E. S. , Gardner, W. L., y Thompson, L. (2007) The role of the self-concept and the social context in determining the behavior of power holders: Self-construal in intergroup versus dyadic dispute resolution negotiations. <em>Journal of Personality and Social Psychology<\/em>, 93, 614\u2013631.<\/p>\n<p>Janis, I. L. (1972). <em>Victims of Groupthink<\/em>. New York: Houghton Mifflin.<\/p>\n<p>Kahneman. D. (2011). <em>Thinking, Fast and Slow<\/em>. New York: Farrar, Straus, and Giroux.<\/p>\n<p>Kelly, R. C. (2004). The evolution of lethal intergroup violence. <em>Proceedings of the National Academy of Science<\/em>, 102, 15294\u201315298.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez-Tur, V., Pe\u00f1arroja, V., Serrano, M.A., Hidalgo, V., Moliner, C., Salvador, A., Alacreu-Crespo, A., Gracia, E., y Molina, A. (2014). Intergroup conflict and rational decision making. <em>Plos One<\/em>, e114013, doi:10.1371\/journal.pone.0114013<\/p>\n<p>Lahr, M. M., Rivera, F., Power, R. K., Mounier, A., Copsey, B., Crivellaro, F., &#8230; y Leakey, A. (2016). Inter-group violence among early Holocene hunter-gatherers of West Turkana, Kenya. <em>Nature<\/em>, 529, 394-398.<\/p>\n<p>Slovic, P. (2001). Cigarette smokers: Rational actors or rational fools? En: P. Slovic (Ed.), <em>Smoking: Risk, Perception, and Policy<\/em>. (pp. 97-124).Thousand Oaks, CA: Sage.<\/p>\n<p>Van Vugt, M., De Cremer, D., y Janssen, D. P. (2007). Gender differences in cooperation and competition: The male-warrior hypothesis. <em>Psychological Science<\/em>, 18, 19\u201323.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 29 de febrero de 2016.<br \/>\nAceptado el 20 de marzo de 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esther Gracia, Carolina Moliner y Vicente Mart\u00ednez-Tur Instituto de Investigaci\u00f3n en Psicolog\u00eda de los Recursos Humanos, del Desarrollo Organizacional y <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1264\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,190,3],"tags":[530,531,138,191],"class_list":["post-1264","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-economia","category-psicologia","tag-conflicto-intergrupal","tag-cooperacion","tag-racionalidad","tag-toma-de-decisiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1264"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1264\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1267,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1264\/revisions\/1267"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}