{"id":1221,"date":"2016-02-25T13:55:45","date_gmt":"2016-02-25T11:55:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1221"},"modified":"2016-02-25T13:55:45","modified_gmt":"2016-02-25T11:55:45","slug":"lo-que-los-movimientos-oculares-nos-cuentan-sobre-la-coactivacion-de-idiomas-en-bilingues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1221","title":{"rendered":"Lo que los movimientos oculares nos cuentan sobre la coactivaci\u00f3n de idiomas en biling\u00fces"},"content":{"rendered":"<p>Luis Morales<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda y Sociolog\u00eda, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Amodiovalerio Verde.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-1-cc-AmodiovalerioVerde.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Amodiovalerio Verde.<\/p><\/div>\n<p><em>Los movimientos oculares nos informan acerca del procesamiento ling\u00fc\u00edstico. En un estudio reciente de nuestro laboratorio registramos los movimientos oculares de hablantes nativos de italiano con un alto nivel de espa\u00f1ol en una tarea de comprensi\u00f3n auditiva para explorar la coactivaci\u00f3n e interferencia entre los idiomas. Cuando les dijimos el nombre espa\u00f1ol de un dibujo para que lo encontrasen en la pantalla, entre varios posibles, el porcentaje de fijaciones sobre los dibujos vari\u00f3 dependiendo de las propiedades gramaticales de su nombre en italiano. Los resultados demuestran que el idioma nativo de los biling\u00fces permanece activo durante la interpretaci\u00f3n del lenguaje hablado en su segunda lengua.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-1.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Actualmente se sabe que, en personas biling\u00fces, los dos idiomas permanecen activos e interconectados entre s\u00ed, de manera que las propiedades del idioma que no est\u00e1 en uso (p.ej., sus caracter\u00edsticas fonol\u00f3gicas o gramaticales) influyen en el procesamiento de la lengua en uso (Kroll, Bogulski, y McClain, 2012). Por ejemplo, los biling\u00fces italiano (L1) &#8211; espa\u00f1ol (L2; de aqu\u00ed en adelante, L1 representa la lengua nativa, y L2 la segunda lengua, de una persona biling\u00fce) son m\u00e1s lentos nombrando dibujos con nombres incongruentes en g\u00e9nero entre estos idiomas (p.ej., \u201ccama\u201d [fem] y \u201cletto\u201d [masc], femenino y masculino en espa\u00f1ol e italiano, respectivamente) respecto a los que tienen nombres congruentes (p.ej., \u201cbufanda\u201d [fem] y \u201csciarpa\u201d [fem], ambas femeninas) (Morales, Paolieri, y Bajo, 2011). Se cree que este efecto de interferencia se debe a que las palabras incongruentes en g\u00e9nero comparten menos informaci\u00f3n \u2013de tipo gramatical- entre ellas, y por ello, su activaci\u00f3n en L2 es menor, lo que las hace m\u00e1s dif\u00edciles de seleccionar.<\/p>\n<p>La interferencia de g\u00e9nero entre idiomas se ha encontrado tanto en producci\u00f3n del lenguaje como en comprensi\u00f3n escrita. Sin embargo, cabr\u00eda esperar que la influencia del g\u00e9nero variase en una tarea de comprensi\u00f3n auditiva. En espa\u00f1ol e italiano, la terminaci\u00f3n de la mayor\u00eda de las palabras informa sobre su g\u00e9nero gramatical: \u201c\u2013a\u201d para el femenino y \u201c\u2013o\u201d para el masculino. Mientras que a nivel escrito este marcador morfol\u00f3gico est\u00e1 visualmente presente desde que se presenta una palabra, no ocurre lo mismo a nivel auditivo, donde el procesamiento ocurre de manera incremental, esto es, conforme llega el sonido. Por tanto, este marcador no est\u00e1 presente hasta que suena el final de la palabra.<\/p>\n<p>En un estudio reciente de nuestro laboratorio (Morales y col., en prensa, experimentos 2 y 3) exploramos la coactivaci\u00f3n de idiomas a trav\u00e9s del g\u00e9nero gramatical durante la interpretaci\u00f3n del discurso hablado en biling\u00fces italiano (L1) &#8211; espa\u00f1ol (L2). Para tal fin usamos el paradigma del mundo visual y el registro de los movimientos oculares (v\u00e9ase Huettig, Rommers, y Meyer, 2011, para una revisi\u00f3n). En este paradigma se pide al participante que seleccione uno de los dibujos presentados en pantalla mientras escucha una instrucci\u00f3n en su segundo idioma indic\u00e1ndole cu\u00e1l de ellos seleccionar (p.ej., \u201cencuentra la bufanda\u201d). En esta situaci\u00f3n los movimientos oculares se sincronizan finamente con el procesamiento del discurso, permiti\u00e9ndonos inferir los procesos de comprensi\u00f3n mediante el an\u00e1lisis de las fijaciones oculares de los participantes sobre los dibujos (Tanenhaus, Magnuson, Dahan, y Chambers, 2000). Por ejemplo, investigaciones previas han demostrado que, durante la interpretaci\u00f3n del lenguaje hablado, las personas miran brevemente a los objetos cuyos nombres comparten los rasgos fonol\u00f3gicos iniciales del nombre del objeto pronunciado (p.ej., los hablantes ingleses miran brevemente una vela \u2013\u201ccandle\u201d, en ingl\u00e9s\u2013 cuando tienen que encontrar un caramelo \u2013\u201ccandy\u201d; Spivey-Knowlton, Tanenhaus, Eberhard, y Sedivy, 1998).<\/p>\n<p>En nuestro estudio creamos dos condiciones experimentales (Figura 1). En la condici\u00f3n congruente los nombres de los dos dibujos son del mismo g\u00e9nero en italiano-L1 (\u201cpentola\u201d [fem] y \u201cfarfalla\u201d [fem], \u201colla\u201d [fem] y \u201cmariposa\u201d [fem], respectivamente), mientras que en la condici\u00f3n incongruente son de distinto g\u00e9nero (\u201ccuscino\u201d [masc] y \u201cpecora\u201d [fem], \u201calmohada\u201d [fem] y \u201coveja\u201d [fem], respectivamente). N\u00f3tese que en ambas condiciones los nombres son del mismo g\u00e9nero en espa\u00f1ol-L2 y que cualquier diferencia encontrada deber\u00eda atribuirse a la influencia del g\u00e9nero de L1. Por tanto, se espera encontrar interferencia en la condici\u00f3n incongruente, lo que se traducir\u00eda en un porcentaje menor de fijaciones sobre el dibujo objetivo cuando su nombre es incongruente en g\u00e9nero entre idiomas.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-1-fig1.jpg\" width=\"600\" height=\"243\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Ejemplos de las condiciones experimentales.<\/p><\/div>\n<p>Los resultados revelaron dicho patr\u00f3n, mostrando menos fijaciones hacia los dibujos objetivo en la condici\u00f3n incongruente. Por tanto, el italiano-L1 influy\u00f3 sobre el procesamiento del espa\u00f1ol-L2, dificultando el acceso al nombre del dibujo cuando \u00e9ste ten\u00eda nombre incongruente en g\u00e9nero entre los dos idiomas. M\u00e1s a\u00fan, el an\u00e1lisis del curso temporal de este efecto mostr\u00f3 que las diferencias entre condiciones empezaban a los 164 ms desde que comenzaba a sonar el nombre del dibujo (Figura 2, arriba). Dado que transcurren entre 150-200 ms desde que se programa un movimiento ocular hasta que se ejecuta, podemos concluir que el efecto se debe a la influencia del g\u00e9nero gramatical de las palabras de L1 sobre L2, y no al hecho de tener distintas terminaciones. Adem\u00e1s, el mismo experimento realizado por participantes monoling\u00fces de espa\u00f1ol no revel\u00f3 ninguna diferencia entre estas condiciones (Figura 2, abajo).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2016-1-fig2.jpg\" width=\"600\" height=\"720\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Proporci\u00f3n de fijaciones al dibujo objetivo desde el art\u00edculo el\/la. Arriba: grupo biling\u00fce; el \u00e1rea sombreada muestra la ventana temporal con diferencias significativas entre las condiciones congruente e incongruente. Abajo: grupo monoling\u00fce.<\/p><\/div>\n<p>El an\u00e1lisis del patr\u00f3n de movimientos oculares es, por tanto, un buen indicador del procesamiento ling\u00fc\u00edstico y de c\u00f3mo se representan los idiomas en el cerebro biling\u00fce. En un contexto monoling\u00fce de L2, el L1 permanece activo durante la comprensi\u00f3n de, al menos, enunciados y palabras simples, ejerciendo una clara influencia sobre el procesamiento de la segunda lengua. Adem\u00e1s, este efecto es independiente del tipo de procesamiento implicado, ya sea producci\u00f3n, comprensi\u00f3n escrita o comprensi\u00f3n auditiva. En conclusi\u00f3n, estos resultados demuestran una activaci\u00f3n no selectiva de idiomas en biling\u00fces, y ponen de relieve la existencia de procesos de interferencia entre idiomas derivados de la conexi\u00f3n entre las representaciones mentales de cada lengua.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Huettig, F., Rommers, J., y Meyer, A.S. (2011). Using the visual world paradigm to study language processing: A review and critical evaluation. <em>Acta Psychologica<\/em>, 137, 151\u2013171.<\/p>\n<p>Kroll, J.F., Bogulski, C.A., y McClain, R. (2012). Psycholinguistic perspectives on second language learning and bilingualism: The course and consequence of cross-language competition. <em>Linguistic Approaches to Bilingualism<\/em>, 2, 1\u201324.<\/p>\n<p>Morales, L., Paolieri, D., y Bajo, M.T. (2011). Grammatical gender inhibition in bilinguals. <em>Frontiers in Psychology,<\/em> 2:284. doi: 10.3389\/fpsyg.2011.00284<\/p>\n<p>Morales, L., Paolieri, D., Dussias, P.E., Vald\u00e9s-Kroff, J.R., Gerfen, C., y Bajo, M.T. (en prensa). The gender congruency effect during bilingual spoken-word recognition. <em>Bilingualism: Language and Cognition.<\/em> doi: 10.1017\/S1366728915000176.<\/p>\n<p>Spivey-Knowlton, M.J., Tanenhaus, M.K., Eberhard, K.M., y Sedivy, J. (1998). Integration of visuospatial and linguistic information: Language comprehension in real-time and real-space. En: P. Olivier y K. Gapp (Eds.), <em>Representation and Processing of Spatial Expressions<\/em> (pp. 201\u2013214). Hillsdale, NJ: Erlbaum.<\/p>\n<p>Tanenhaus, M.K., Magnuson, J.S., Dahan, D., y Chambers, C.G. (2000). Eye movements and lexical access in spoken-language comprehension: Evaluating a linking hypothesis between fixations and linguistic processing. <em>Journal of Psycholinguistic Research<\/em>, 29, 557\u2013580.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 26 de enero de 2016.<br \/>\nAceptado el 12 de febrero de 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Morales Dept. de Psicolog\u00eda y Sociolog\u00eda, Universidad de Zaragoza, Espa\u00f1a Los movimientos oculares nos informan acerca del procesamiento ling\u00fc\u00edstico. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1221\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[515,524,49,467],"class_list":["post-1221","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-bilinguismo","tag-comprension","tag-lenguaje","tag-movimientos-oculares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1221"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1224,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions\/1224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}