{"id":1165,"date":"2016-01-07T01:26:06","date_gmt":"2016-01-06T23:26:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1165"},"modified":"2016-01-07T01:26:06","modified_gmt":"2016-01-06T23:26:06","slug":"como-estas-atencion-cuales-son-y-como-se-evaluan-las-redes-neuronales-de-la-atencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1165","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s atenci\u00f3n? Cu\u00e1les son y c\u00f3mo se eval\u00faan las redes neuronales de la atenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Fernando Gabriel Luna (a,b), Juli\u00e1n Marino (b), Guillermo Macbeth (c) y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez (d)<br \/>\n(a) Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda, Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, Argentina<br \/>\n(b) Laboratorio de Procesamiento de Neuroim\u00e1genes, Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, Argentina<br \/>\n(c) Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas, Universidad Nacional de Entre R\u00edos, Argentina<br \/>\n(d) Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a.<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Leandro Su\u00e1rez.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-23-cc-LeandroSuarez.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Leandro Su\u00e1rez.<\/p><\/div>\n<p><em>Nuestro sistema cognitivo cuenta con redes neuronales que desarrollan diferentes funciones atencionales para afrontar la complejidad estimular del medio ambiente y adaptar nuestro comportamiento a la naturaleza y exigencia de m\u00faltiples situaciones. Las redes de la atenci\u00f3n conforman un sistema de estructuras cerebrales espec\u00edficas conectadas y sincronizadas entre s\u00ed que nos permiten orientarnos, alertarnos ante algunas se\u00f1ales, sostener nuestra atenci\u00f3n, y seleccionar y controlar ciertos est\u00edmulos. A continuaci\u00f3n se describe la estructura de estas redes, c\u00f3mo operan en diversas situaciones, y c\u00f3mo es posible obtener una medida confiable del rendimiento de cada una de las funciones atencionales.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-23.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Con frecuencia recorremos lugares que nos presentan complejidades estimulares muy distintas entre s\u00ed. A veces nos detenemos a admirar la belleza de un paisaje, y en otros momentos debemos conducir en una metr\u00f3polis en hora punta de tr\u00e1nsito. Para afrontar esta riqueza estimular, se implementan estrategias como detectar se\u00f1ales relevantes, modificar nuestros niveles de activaci\u00f3n, y realizar ciertos ajustes perceptuales. Estas funciones y sus estrategias son desarrolladas por un sistema atencional compuesto por tres redes neuronales (v\u00e9ase la Figura 1): 1) orientaci\u00f3n, 2) alerta f\u00e1sica y vigilancia, y 3) control ejecutivo atencional (Petersen y Posner, 2012).<\/p>\n<div style=\"width: 557px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-23-f1.jpg\" width=\"547\" height=\"473\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Modelo de redes neuronales de la atenci\u00f3n de Posner y colaboradores. La red posterior de orientaci\u00f3n est\u00e1 asociada a (1) los col\u00edculos superiores, (2) n\u00facleo pulvinar, (3) juntura temporo-parietal, (4) corteza parietal superior y (5) campo ocular frontal. La red de alerta y vigilancia est\u00e1 compuesta por (6) el t\u00e1lamo, (7) \u00e1rea parietal posterior y (8) zonas de la corteza prefrontal. La red anterior de control ejecutivo involucra principalmente (9) la corteza cingulada anterior y (10) regiones corticales prefrontales.<\/p><\/div>\n<p>La red de orientaci\u00f3n (1) est\u00e1 formada por \u00e1reas subcorticales, parietales y occipitales de la corteza cerebral. Se especializa en la localizaci\u00f3n de fuentes estimulares mediante la detecci\u00f3n de se\u00f1ales espaciales, como pueden ser los letreros que indican la salida de un edificio. Sin embargo, otras se\u00f1ales tienen un car\u00e1cter alarmante para el sistema atencional. El sonido de una sirena nos advierte sobre una situaci\u00f3n peligrosa, como el desarrollo de un incendio cercano. Estas se\u00f1ales elevan nuestros niveles de alerta f\u00e1sica o situacional (2), a la expectativa de algo inminente y que cesar\u00e1 posteriormente. La vigilancia (2), en cambio, mantiene una alerta m\u00e1s sostenida en el tiempo. Los niveles de vigilancia oscilan durante nuestras actividades diarias, aumentando para lograr una elevada concentraci\u00f3n y disminuyendo hasta caer en el sue\u00f1o. Adem\u00e1s, esta funci\u00f3n se especializa en la detecci\u00f3n de est\u00edmulos poco frecuentes: p.ej., detectar elementos prohibidos durante un control migratorio en el que circulan cientos de personas y equipajes por hora. Por \u00faltimo, la red de control ejecutivo (3) focaliza y filtra est\u00edmulos seg\u00fan su relevancia para la actividad que estemos realizando. La corteza cingulada anterior cumplir\u00eda un rol fundamental en la monitorizaci\u00f3n de los conflictos perceptuales que recibe el sistema cognitivo, enviando se\u00f1ales para su posterior resoluci\u00f3n a zonas corticales frontales (Petersen y Posner, 2012).<\/p>\n<p>Medir la eficacia y rendimiento de cada funci\u00f3n atencional ser\u00eda dif\u00edcil en situaciones reales. Por ello, en neuropsicolog\u00eda se han desarrollado tests en ordenador sumamente fiables para evaluar las redes atencionales. En uno de ellos nos presentan una flecha (est\u00edmulo \u201ctarget\u201d u \u201cobjetivo\u201d) en la pantalla. Si apunta hacia la izquierda respondemos con nuestra mano izquierda, y si indica la derecha lo haremos con nuestra mano derecha. En este contexto, una medida de alerta f\u00e1sica se obtiene comparando la respuesta cuando previamente a la flecha aparece una se\u00f1al de alarma (un pitido potente) frente a cuando no hay se\u00f1al previa. Las se\u00f1ales de alerta suelen aumentar la velocidad de la respuesta, aunque disminuyen su efectividad. El grado en que se acelere la respuesta tras la presentaci\u00f3n de la se\u00f1al de alarma constituye un \u00edndice de la efectividad de la alerta f\u00e1sica (Fan, McCandliss, Sommer, Raz, y Posner, 2002).<\/p>\n<p>La medida de orientaci\u00f3n tiene una l\u00f3gica similar, s\u00f3lo que la se\u00f1al (p.ej., un asterisco) puede indicar (es v\u00e1lida) o no (inv\u00e1lida) el lugar donde posteriormente aparecer\u00e1 la flecha. Las se\u00f1ales v\u00e1lidas facilitan la respuesta, aumentando su velocidad. La magnitud de este aumento de velocidad ante una se\u00f1al v\u00e1lida, frente a una inv\u00e1lida, nos indica cu\u00e1n efectivamente funciona la red de orientaci\u00f3n (Fan y col., 2002).<\/p>\n<p>\u00bfY si la flecha se presenta rodeada de flechas con la direcci\u00f3n opuesta? Estamos frente a un conflicto perceptual: hay competencia entre informaci\u00f3n relevante (flecha objetivo) e irrelevante (distractores que la rodean). El control ejecutivo sesga la informaci\u00f3n irrelevante, focaliza en la relevante y ejecuta la respuesta en miras al objetivo propuesto. Cuando los distractores son incongruentes (direcci\u00f3n opuesta) a la flecha objetivo, la respuesta suele ser m\u00e1s lenta y err\u00f3nea. Cuanto mayor sea este enlentecimiento, peor ser\u00e1 el funcionamiento del sistema atencional ejecutivo (Fan y col., 2002).<\/p>\n<p>En la medida de vigilancia se suelen encontrar dos tipos de tests. Para evaluar la habilidad en detecci\u00f3n de est\u00edmulos inusuales se administran los paradigmas de rendimiento continuo: son presentaciones de est\u00edmulos sencillos al azar (n\u00fameros del 0 al 9) ante los que se responde siempre igual, excepto con uno de ellos, p.ej., el 3. Para evaluar la capacidad de sostener la atenci\u00f3n en un tiempo prolongado se desarroll\u00f3 el test de vigilancia psicomotora. Durante 10 minutos, y en intervalos de entre 2 y 10 segundos, aparece un contador de milisegundos descendiendo hasta 0 que se debe detener lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Las personas con privaci\u00f3n de sue\u00f1o suelen tener dificultades en detener el contador r\u00e1pidamente conforme avanza el tiempo en la tarea (Lim y Dinges, 2008).<\/p>\n<p>En la actualidad, uno de los tests que integran todas estas medidas es el Test de Redes Atencionales para Interacciones y Vigilancia (conocido como ANTI-V por sus siglas en ingl\u00e9s; Roca, Castro, L\u00f3pez-Ram\u00f3n, y Lupi\u00e1\u00f1ez, 2011). La tarea ANTI-V (v\u00e9ase la Figura 2) demanda la resoluci\u00f3n de un conflicto perceptual, con previa presentaci\u00f3n de se\u00f1ales de alerta y orientaci\u00f3n. Adem\u00e1s, en un porcentaje bajo de ensayos se debe detectar si la flecha objetivo est\u00e1 desplazada de su ubicaci\u00f3n, sin responder a su direcci\u00f3n, como una medida espec\u00edfica de vigilancia.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-23-f2.jpg\" width=\"600\" height=\"338\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Ejemplo de ensayo y dise\u00f1o de tarea ANTI-V. En color azul se observa la duraci\u00f3n de cada ensayo, y en negro la duraci\u00f3n de cada presentaci\u00f3n dentro de un ensayo. La persona debe mantener la mirada fija en el punto de fijaci\u00f3n (+) en el centro de la pantalla constantemente. Aleatoriamente, se presentan se\u00f1ales de alerta (tono auditivo) y espaciales de orientaci\u00f3n (asterisco). La se\u00f1al de orientaci\u00f3n es v\u00e1lida si su posici\u00f3n coincide con la posterior posici\u00f3n en la que aparecen las flechas est\u00edmulos. Cuando se debe detectar el desplazamiento central de la flecha, es indiferente la direcci\u00f3n que se\u00f1ala, s\u00f3lo se responde al desplazamiento de la flecha central.<\/p><\/div>\n<p>La tarea ANTI-V ha resultado ser muy \u00fatil para conocer c\u00f3mo funcionan de manera independiente y c\u00f3mo interact\u00faan las redes entre s\u00ed. Por ejemplo, se ha demostrado que un funcionamiento disminuido de la vigilancia en la tarea ANTI-V se encuentra relacionado con mayor n\u00famero de distracciones atencionales en conducci\u00f3n vehicular, y tambi\u00e9n se ha observado en personas que han tenido una privaci\u00f3n de sue\u00f1o mayor a 24 horas consecutivas (v\u00e9ase p.ej., Roca y col., 2012). La complementaci\u00f3n de datos conductuales y obtenidos de neuroim\u00e1genes ser\u00e1 cruciales para continuar comprendiendo la estructura y funcionamiento del sistema atencional humano.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Fan, J., McCandliss, B. D., Sommer, T., Raz, A., y Posner, M. I. (2002). Testing the efficiency and independence of attentional networks. <em>Journal of Cognitive Neuroscience<\/em>, 14, 340\u20137.<\/p>\n<p>Lim, J., y Dinges, D. F. (2008). Sleep deprivation and vigilant attention. <em>Annals of the New York Academy of Sciences<\/em>, 1129, 305\u201322.<\/p>\n<p>Petersen, S. E., y Posner, M. I. (2012). The attention system of the human brain: 20 years after. <em>Annual Reviews of Neuroscience<\/em>, 35, 73\u201389.<\/p>\n<p>Roca, J., Castro, C., L\u00f3pez-Ram\u00f3n, M. F., y Lupi\u00e1\u00f1ez, J. (2011). Measuring vigilance while assessing the functioning of the three attentional networks: the ANTI-Vigilance task. <em>Journal of Neuroscience Methods<\/em>, 198, 312\u201324.<\/p>\n<p>Roca, J., Fuentes, L. J., Marotta, A., L\u00f3pez-Ram\u00f3n, M.-F., Castro, C., Lupi\u00e1\u00f1ez, J., y Martella, D. (2012). The effects of sleep deprivation on the attentional functions and vigilance. <em>Acta Psychologica<\/em>, 140, 164\u201376.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 13 de noviembre de 2015.<br \/>\nAceptado el 21 de diciembre de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Gabriel Luna (a,b), Juli\u00e1n Marino (b), Guillermo Macbeth (c) y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez (d) (a) Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda, <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1165\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,4,3],"tags":[146,31,518],"class_list":["post-1165","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-clasicos","category-neurociencia","category-psicologia","tag-atencion","tag-cerebro","tag-evaluacion-psicologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1165"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1170,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1165\/revisions\/1170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}