{"id":1126,"date":"2015-10-15T20:36:02","date_gmt":"2015-10-15T18:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1126"},"modified":"2015-10-15T20:36:30","modified_gmt":"2015-10-15T18:36:30","slug":"por-que-poedmos-leer-facilmnete-las-paalbras-con-lertas-trasnpuetsas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1126","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 poedmos leer f\u00e1cilmnete las paalbras con lertas trasnpuetsas?"},"content":{"rendered":"<p>Manuel Perea (a), Ana Marcet (a) y Pablo Gomez (b)<br \/>\n(a) ERI-Lectura y Departamento de Metodolog\u00eda, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Psychology Department, DePaul University, Estados Unidos de Am\u00e9rica<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Mark Rabo.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19-cc-MarkRabo.jpg\" width=\"300\" height=\"224\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Mark Rabo.<\/p><\/div>\n<p><em>Cuando leemos, es f\u00e1cil confundir CEDRO con CERDO. Un grupo de modelos explica los efectos de transposici\u00f3n de letras en funci\u00f3n de la incertidumbre perceptiva a la hora de asignar posiciones a los objetos visuales (es decir, las letras), mientras que otro grupo de modelos los explica mediante la activaci\u00f3n de \u201cbigramas abiertos\u201d a nivel ortogr\u00e1fico. Presentamos varios experimentos de nuestro laboratorio que fueron dise\u00f1ados para discriminar entre ambos tipos de modelos. Los resultados apoyan a los modelos que asumen que existe incertidumbre perceptiva al codificar la posici\u00f3n de las letras en las palabras. Adem\u00e1s, ofrecen un marco te\u00f3rico para examinar aquellos tipos de dislexia que tienen como origen un d\u00e9ficit en los mecanismos de asignaci\u00f3n de letras a posiciones.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Un curioso fen\u00f3meno que se ha hecho popular en internet empieza as\u00ed: \u201cSgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats (\u2026)\u201d. Si bien dicho estudio nunca tuvo lugar, un buen n\u00famero de experimentos en diferentes idiomas y alfabetos han mostrado que el sistema cognitivo no procesa la posici\u00f3n de las letras en palabras de una manera precisa. Por ejemplo, \u00edtems como CEDRO y CHOLOCATE se confunden f\u00e1cilmente con CERDO y CHOCOLATE (Perea y Lupker, 2004; v\u00e9ase Vergara-Mart\u00ednez, Gomez, Swaab y Perea, 2014, para evidencia neurofisiol\u00f3gica).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19-f1.jpg\" width=\"600\" height=\"313\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Modelo de solapamiento.<\/p><\/div>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se pueden explicar los efectos de transposici\u00f3n de letras? Se han propuesto dos tipos de teor\u00edas. La primera, asociada a modelos de atenci\u00f3n visual (v.g., Logan, 2006), es el modelo de solapamiento (Figura 1). Este asume que existe cierto ruido perceptivo al localizar objetos debido a las limitaciones del sistema visual; en el caso de la lectura, se asume cierta incertidumbre a la hora de asignar posiciones a las letras (los \u201cobjetos\u201d) en un palabra. Por ejemplo, la letra D en CEDRO activar\u00eda la tercera posici\u00f3n, pero tambi\u00e9n, en menor medida las posiciones cercanas. De esta manera, CEDRO y CERDO tendr\u00edan un alto grado de similitud perceptiva (modelo de codificaci\u00f3n espacial: Davis, 2010; modelo de solapamiento: Gomez, Ratcliff y Perea, 2008).<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19-f2.jpg\" width=\"500\" height=\"339\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Modelo de bigramas abiertos.<\/p><\/div>\n<p>El segundo tipo de teor\u00eda es el modelo de bigramas abiertos (Figura 2). Este asume que el cerebro codifica la posici\u00f3n relativa de las letras en palabras mediante la activaci\u00f3n de parejas de letras no necesariamente consecutivas: los \u201cbigramas abiertos\u201d. En el caso de CEDRO, se activar\u00edan los \u201cbigramas abiertos\u201d CE-CD-CR-CO-ED-ER-EO-DR-DO-RO, mientras que para CERDO se activar\u00edan estos mismos bigramas con la excepci\u00f3n del bigrama DR\u2014se activar\u00eda en su lugar el bigrama RD. Cuantos m\u00e1s \u201cbigramas abiertos\u201d comparten dos est\u00edmulos, m\u00e1s similares son. Por tanto, CEDRO y CERDO tienen una elevada similitud perceptiva (modelo de bigramas abiertos: Grainger y van Heuven, 2003; modelo SERIOL: Whitney, 2001). Debido a que ambos tipos de modelos suelen hacer predicciones similares, es clave la realizaci\u00f3n de experimentos \u201ccruciales\u201d que permitan distinguirlos. Seguidamente, describimos dos experimentos recientes de nuestro laboratorio con tal fin.<\/p>\n<p>Perea, Jim\u00e9nez, Mart\u00edn-Suesta y Gomez (2015) examinaron si los efectos de transposici\u00f3n de letras durante la lectura eran mayores en la modalidad t\u00e1ctil (braille) que en la visual (en tinta). La idea fue la siguiente: si los efectos de transposici\u00f3n de letras ocurren debido a las limitaciones del sistema visual, como postulan los modelos de codificaci\u00f3n espacial y de solapamiento, \u00e9stos deber\u00edan ser sustancialmente mayores en la modalidad t\u00e1ctil que en la visual\u2014obs\u00e9rvese que en la modalidad t\u00e1ctil no ocurrir\u00eda dicha incertidumbre. En cambio, si los efectos de transposici\u00f3n de letras ocurren debido a la existencia de \u201cbigramas abiertos\u201d (es decir, a nivel de las representaciones ortogr\u00e1ficas), deber\u00edan ser similares en ambas modalidades sensoriales. Cabe se\u00f1alar que tanto la lectura visual como la t\u00e1ctil producen activaci\u00f3n ortogr\u00e1fica-l\u00e9xica en la misma \u00e1rea del cerebro: el giro fusiforme izquierdo. En el experimento de Perea y cols. (2015), un grupo de personas ciegas leyeron, en braille, frases que conten\u00edan palabras intactas o frases que conten\u00edan algunas palabras con letras transpuestas. A su vez, realizaron el mismo experimento, pero en la modalidad visual, con estudiantes sin problemas de visi\u00f3n. Como predicen los modelos que asumen la existencia de incertidumbre perceptiva a nivel visual, la diferencia en los tiempos de lectura de las frases intactas frente a las frases con palabras con letras transpuestas fue considerablemente mayor en la modalidad t\u00e1ctil que en la visual.<\/p>\n<p>Otra manera de distinguir ambos tipos de modelos es mediante experimentos con letras de alfabetos que sean desconocidos para el lector. Los modelos que asumen incertidumbre perceptiva predicen un efecto de transposici\u00f3n de letras: son \u201cobjetos\u201d visuales, y como tales, sujetos a ruido perceptivo. Sin embargo, los modelos que asumen la existencia de bigramas abiertos no predicen ning\u00fan efecto de transposici\u00f3n de letras: los participantes no han podido adquirir bigramas de unas letras que desconocen. En el experimento de Perea, Winskel, Abu Mallouh, Barnes y Gomez (2015) se presentaban, en cada ensayo, dos pares de est\u00edmulos compuestos por cuatro letras en un alfabeto que los participantes desconoc\u00edan, y que pod\u00edan ser iguales o diferentes (mediante transposici\u00f3n\/sustituci\u00f3n de dos letras; v\u00e9ase la Figura 3).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 3\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19-f3.jpg\" width=\"600\" height=\"425\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 3.- Condiciones experimentales en el estudio de Perea y col. (2015).<\/p><\/div>\n<p>La tarea del participante era decidir si los dos est\u00edmulos eran el mismo o no. Como predicen los modelos basados en el ruido perceptivo a la hora de asignar posiciones a las letras (esto es, los modelos de codificaci\u00f3n espacial y de solapamiento), los participantes cometieron un n\u00famero mayor de errores ante los pares con letras transpuestas que ante los pares con letras sustituidas (Figura 4).<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 4\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-19-f4.jpg\" width=\"500\" height=\"298\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 4.- Porcentajes de error en las condiciones del estudio de Perea y col. (2015).<\/p><\/div>\n<p>La evidencia emp\u00edrica demuestra, por tanto, que la ra\u00edz de los efectos de transposici\u00f3n de letras en palabras se debe a la incertidumbre perceptiva a la hora de codificar la posici\u00f3n de objetos visuales. Ello no obsta a que, a diferencia de otros objetos visuales, en estadios posteriores en el procesamiento de las palabras pueda haber influencias l\u00e9xico-sem\u00e1nticas. Desde el punto de vista te\u00f3rico, estos estudios ponen de manifiesto c\u00f3mo el procesamiento de las palabras escritas debe lidiar con las caracter\u00edsticas propias del sistema visual, que incluyen una pobre resoluci\u00f3n posicional. Desde el punto de vista aplicado, estos estudios ofrecen un marco te\u00f3rico para examinar en detalle aquellos tipos de dislexia causados por un d\u00e9ficit en los mecanismos de asignaci\u00f3n de letras a posiciones (v\u00e9ase Kezilas, Kohnen, McKague y Castles, 2014).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Davis, C. J. (2010). The spatial coding model of visual word identification. <em>Psychological Review,<\/em> 117, 713-758.<\/p>\n<p>Gomez, P., Ratcliff, R. y Perea, M. (2008). The overlap model: A model of letter position coding. <em>Psychological Review,<\/em> 115, 577-601.<\/p>\n<p>Grainger, J. y van Heuven, W. J. B. (2003). Modeling letter position coding in printed word perception. En P. Bonin (Coord.), <em>Mental Lexicon: Some Words to Talk About Words<\/em> (pp. 1-23). Hauppauge, NY: Nova Science.<\/p>\n<p>Kezilas, Y., Kohnen, S., McKague, M. y Castles, A. (2014). The locus of impairment in English developmental letter position dyslexia. <em>Frontiers in Human Neuroscience,<\/em> 8, 1-14.<\/p>\n<p>Logan, G. D. (1996). The CODE theory of visual attention: an integration of space-based and object-based attention. <em>Psychological Review,<\/em> 103, 603-649.<\/p>\n<p>Perea, M. y Lupker, S. J. (2004). Can CANISO activate CASINO? Transposed-letter similarity effects with nonadjacent letter positions. <em>Journal of Memory and Language,<\/em> 51, 231-246.<\/p>\n<p>Perea, M., Jim\u00e9nez, M., Mart\u00edn-Suesta, M. y Gomez, P. (2015). Letter position coding across modalities: Braille and sighted reading of sentences with jumbled words. <em>Psychonomic Bulletin and Review,<\/em> 22, 531-536.<\/p>\n<p>Perea, M., Winskel, H., Abu Mallouh, R., Barnes, L. y Gomez, P. (2015). In defense of position uncertainty. <em>Psychological Science,<\/em> 26, 545-547.<\/p>\n<p>Vergara-Mart\u00ednez, M., Perea, M., Gomez, P. y Swaab, T. Y. (2013). ERP correlates of letter identity and letter position are modulated by lexical frequency. <em>Brain and Language,<\/em> 125, 11\u201327.<\/p>\n<p>Whitney, C. (2001). How the brain encodes the order of letters in a printed word: The SERIOL model and a selective literature review. <em>Psychonomic Bulletin and Review,<\/em> 8, 221-243.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 16 de julio de 2015.<br \/>\nAceptado el 11 de septiembre de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Perea (a), Ana Marcet (a) y Pablo Gomez (b) (a) ERI-Lectura y Departamento de Metodolog\u00eda, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1126\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[31,376,95,89],"class_list":["post-1126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-dislexia","tag-lectura","tag-percepcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1126"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1130,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1126\/revisions\/1130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}