{"id":1118,"date":"2015-09-26T18:22:55","date_gmt":"2015-09-26T16:22:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1118"},"modified":"2015-09-26T18:25:00","modified_gmt":"2015-09-26T16:25:00","slug":"mens-sana-in-corpore-sano-pero-por-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1118","title":{"rendered":"Mens sana in corpore sano, pero \u00bfpor qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p>Daniel Sanabria<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Anataman.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-15-cc-Anataman.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Anataman.<\/p><\/div><em>Practicar ejercicio f\u00edsico de forma regular est\u00e1 de moda. Una de las razones, con la que seguramente estar\u00edan de acuerdo muchos lectores, es que practicar ejercicio f\u00edsico se relaciona con un buen funciomiento cognitivo. Si bien el resultado de la investigaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os parece apoyar esta idea, todav\u00eda no est\u00e1 claro qu\u00e9 factores relacionados con la pr\u00e1ctica regular del ejercicio f\u00edsico son la causa de los beneficios observados a nivel cognitivo. En este art\u00edculo hacemos un breve repaso por las hip\u00f3tesis m\u00e1s relevantes.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-15.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Muchos de los lectores estar\u00e1n de acuerdo con la afirmaci\u00f3n de que practicar ejercicio f\u00edsico est\u00e1 relacionado con un mejor rendimiento cognitivo. Los resultados de multitud de estudios apoyan esta idea, mostrando un rendimiento superior en algunas tareas cognitivas en personas activas con respecto a personas sedentarias. Igualmente, someterse a un programa de entrenamiento tambi\u00e9n parece que incrementa el rendimiento cognitivo (p.ej., Kamijo y cols., 2011; v\u00e9ase <a title=\"Sanabria 2010\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=95\" target=\"_blank\">Sanabria, 2010<\/a>). Sin embargo, no est\u00e1 claro cu\u00e1les son los factores asociados a la pr\u00e1ctica de ejercicio que causan los cambios en la cognici\u00f3n. Repasamos aqu\u00ed brevemente las hip\u00f3tesis m\u00e1s destacables.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias de practicar ejercicio es la mejora de la forma f\u00edsica cardiovascular, lo que ha llevado a proponer la \u201chip\u00f3tesis cardiovascular\u201d. Esta afirma que el mejor funcionamiento cognitivo de los deportistas se debe directamente a los cambios cardiovasculares (Kramer y cols., 1999). Sin embargo, hay estudios que, si bien muestran diferencias a nivel cognitivo entre deportistas y sedentarios, no encuentran una correlaci\u00f3n significativa entre la forma f\u00edsica cardiovascular y el rendimiento cognitivo (p.ej., Ballester y cols., 2015). Adem\u00e1s, los resultados de varios meta-an\u00e1lisis muestran que las diferencias en forma f\u00edsica no explican las diferencias a nivel cognitivo. Las mejoras en forma f\u00edsica cardiovascular tras un periodo de entrenamiento tampoco parecen estar relacionadas directamente con las mejoras a nivel cognitivo (Etnier y cols., 2006).<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de las \u201chabilidades cognitivas\u201d propone que el mejor rendimiento cognitivo en deportistas se debe a que entrenan sus habilidades cognitivas durante la pr\u00e1ctica del ejercicio (Voss y cols., 2010). Esto supondr\u00eda que diferentes tipos de deportes estar\u00edan asociados a diferentes beneficios a nivel cognitivo. Por ejemplo, Mann y cols. (2007) encontraron que los atletas que practican deportes que requieren gran coordinaci\u00f3n entre el cuerpo (o partes del cuerpo) y objetos (p.ej., el tenis) mostraban tiempos de reacci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pidos en tareas cognitivas simples que atletas que practicaban deportes con menores demandas de coordinaci\u00f3n, como la carrera o la nataci\u00f3n. La confirmaci\u00f3n de esta hip\u00f3tesis podr\u00eda suponer que las mejoras cardiovasculares son solo un efecto m\u00e1s de la pr\u00e1ctica de ejercicio, pero no una causa directa de los cambios a nivel cognitivo. Sin embargo, no en todas las tareas cognitivas se encuentran diferencias en funci\u00f3n del tipo de deporte practicado y s\u00ed entre deportistas y personas sedentarias (p.ej., Lum y cols., 2002), lo que una vez m\u00e1s apunta a la complejidad de la relaci\u00f3n entre pr\u00e1ctica de ejercicio y la cognici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, otra de las hip\u00f3tesis, la del \u201cenriquecimiento por el ambiente\u201d, se basa en el hecho de que la pr\u00e1ctica de ejercicio, en muchas ocasiones, se realiza en ambientes \u201ccomplejos\u201d en t\u00e9rminos cognitivos. Por ejemplo, cuando corremos por un parque estamos expuestos a multitud de est\u00edmulos visuales, auditivos, e incluso propioceptivos, que van cambiando mientras realizamos ejercicio. Por el contrario, las personas sedentarias suelen pasar gran parte de su tiempo en ambientes cerrados y poco cambiantes. Por tanto, esta hip\u00f3tesis, apoyada por estudios en animales (p.ej., van Praag y cols., 2000), tambi\u00e9n podr\u00eda explicar c\u00f3mo el practicar ejercicio f\u00edsico influye sobre la cognici\u00f3n en humanos. Sin embargo, tambi\u00e9n hay estudios con animales que sugieren que no es necesario que el ejercicio se realice en ambientes \u201cricos\u201d en est\u00edmulos para provocar cambios cognitivos (p.ej., Kobilo y cols., 2011). En este punto se hace necesario desarrollar investigaci\u00f3n en humanos que compare la pr\u00e1ctica de ejercicio en diferentes contextos de estimulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su conjunto, todos los factores que hemos descrito podr\u00edan ser responsables de las diferencias observadas a nivel cognitivo relacionadas con la pr\u00e1ctica de ejercicio. De hecho, los distintos mecanismos propuestos no son mutuamente excluyentes: el ejercicio f\u00edsico mejora la forma cardiovascular, entrena habilidades cognitivas espec\u00edficas y crea ambientes ricos en los que interactuar. Nada impide que sus efectos se combinen de modos que a\u00fan no conocemos exactamente, y que podr\u00edan explicar los detalles del complejo patr\u00f3n de resultados encontrado hasta el momento. Como vemos, los investigadores tienen un largo y apasionante camino por recorrer para establecer de forma clara los m\u00faltiples factores involucrados en la relaci\u00f3n entre el ejercicio f\u00edsico y la cognici\u00f3n humanas.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Ballester, R., Huertas, F., Yuste, F. J., Llorens, F., y Sanabria, D. (2015). The Relationship between Regular Sports Participation and Vigilance in Male and Female Adolescents. <em>PLoS ONE<\/em>, 10(4), e0123898.<\/p>\n<p>Cotman, C. W., Berchtold, N. C., y Christie, L.-A. (2007). Exercise builds brain health: key roles of growth factor cascades and inflammation. <em>Trends in Neurosciences<\/em>, 30, 464-472.<\/p>\n<p>Etnier, J. L., Nowell, P. M., Landers, D. M., y Sibley, B. A. (2006). A meta-regression to examine the relationship between aerobic fitness and cognitive performance. <em>Brain Research Reviews<\/em>, 52, 119-130.<\/p>\n<p>Kamijo, K., Pontifex, M. B., O\u2019Leary, K. C., Scudder, M. R., Wu, C.-T., Castelli, D. M., y Hillman, C. H. (2011). The effects of an afterschool physical activity program on working memory in preadolescent children. <em>Developmental Science<\/em>, 14, 1046-1058.<\/p>\n<p>Kobilo, T., Liu, Q.-R., Gandhi, K., Mughal, M., Shaham, Y., y Praag, H. van. (2011). Running is the neurogenic and neurotrophic stimulus in environmental enrichment. <em>Learning &amp; Memory<\/em>, 18, 605-609.<\/p>\n<p>Kramer, A. F., y cols. (1999). Ageing, fitness and neurocognitive function. <em>Nature<\/em>, 400, 418-419.<\/p>\n<p>Lum, J., Enns, J. T., y Pratt, J. (2002). Visual orienting in college athletes: explorations of athlete type and gender. <em>Research Quarterly for Exercise and Sport<\/em>, 73, 156-167.<\/p>\n<p>Mann, D. T. Y., Williams, A. M., Ward, P., &amp; Janelle, C. M. (2007). Perceptual-cognitive expertise in sport: A meta-analysis. <em>Journal of Sport &amp; Exercise Psychology<\/em>, 29, 457\u2013478.<\/p>\n<p>Van Praag, H., Kempermann, G., y Gage, F. H. (2000). Neural consequences of enviromental enrichment. <em>Nature Reviews Neuroscience<\/em>, 1, 191-198.<\/p>\n<p>Voss, M. W., Kramer, A. F., Basak, C., Prakash, R. S., y Roberts, B. (2010). Are expert athletes \u2018expert\u2019 in the cognitive laboratory? A meta-analytic review of cognition and sport expertise. <em>Applied Cognitive Psychology<\/em>, 24, 812\u2013826.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 15 de mayo de 2015.<br \/>\nAceptado el 7 de agosto de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Sanabria Centro de Investigaci\u00f3n Mente Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Practicar ejercicio f\u00edsico de forma regular est\u00e1 <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1118\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[31,431,270],"class_list":["post-1118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-cognicion","tag-ejercicio-fisico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1118"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1118\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1123,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1118\/revisions\/1123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}