{"id":1037,"date":"2015-03-19T12:39:35","date_gmt":"2015-03-19T10:39:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1037"},"modified":"2015-03-19T12:40:03","modified_gmt":"2015-03-19T10:40:03","slug":"cada-lengua-en-su-olfato-es-realmente-torpe-el-hombre-nombrando-olores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1037","title":{"rendered":"Cada lengua en su olfato: \u00bfEs realmente torpe el hombre nombrando olores?"},"content":{"rendered":"<p>Benam\u00ed Barros Garc\u00eda (a) y Francisco Claro Izaguirre (b)<br \/>\n(a) Grupo de investigaci\u00f3n \u201cEstudios en Filolog\u00eda eslava\u201d, Universidad de Granada, Espa\u00f1a, y European Humanities Research Centre, University of Oxford, UK<br \/>\n(b) Dept. de Psicobiolog\u00eda, UNED, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Pedro Riberiro Simoes.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-2-cc-PedroRiberiroSimoes.jpg\" width=\"300\" height=\"234\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Pedro Riberiro Simoes.<\/p><\/div>\n<p><em>Probemos a decir a qu\u00e9 huele la carne cruda o c\u00f3mo es algo que huele a viejo. Se ha asumido durante mucho tiempo que el ser humano es torpe nombrando olores y expresando sus cualidades abstractas. Recientes estudios sobre el jahai y el maniq, lenguas habladas por peque\u00f1as comunidades del sudeste asi\u00e1tico, ponen en duda la inefabilidad de los olores como caracter\u00edstica universal, a la vez que podr\u00edan aportar ideas en el estudio de los mecanismos de la percepci\u00f3n en su relaci\u00f3n con el lenguaje.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2015-2.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Resulta intrigante la ausencia de palabras referidas a cualidades abstractas de las sensaciones olfatorias. En castellano, ingl\u00e9s y otras lenguas europeas podemos nombrar colores, sabores, tonos o texturas de los objetos que percibimos, pero carecemos de t\u00e9rminos para referirnos a las cualidades de la percepci\u00f3n olfativa m\u00e1s all\u00e1 de una escala afectiva entre \u201cfragante\u201d y \u201chediondo\u201d, cruzada por otra escala de intensidad entre \u201cmucho\u201d y \u201cnada\u201d. Adem\u00e1s, para nombrar las sensaciones olfatorias utilizamos el nombre del objeto o la clase de objetos de los que se desprende el aroma (\u201color a gasolina\u201d, \u201color floral\u201d, etc.) y a veces nombres propios, como \u201cChanel n\u00ba 5\u201d, que nombran tanto el objeto (el l\u00edquido contenido en un frasco) como la impresi\u00f3n de sus efluvios en el olfato.<\/p>\n<p>Algunos estudiosos de la neurobiolog\u00eda del olfato (Wilson y Stevenson, 2006; Morgado, 2012) se\u00f1alan que el olfato es un sentido sint\u00e9tico, no anal\u00edtico, cuya funci\u00f3n es informar de qu\u00e9 desprende el olor y no de sus detalles, labor que corresponder\u00eda a los otros sistemas sensoriales. Por eso no tendr\u00eda sentido inventar palabras para nombrar sensaciones con una correspondencia un\u00edvoca con objetos que ya tienen nombre, conclusi\u00f3n apuntada en algunos estudios culturales (p.ej., Classen y col., 1994). Nuestra arquitectura cerebral nos permitir\u00eda decir \u201ccielo azul\u201d, \u201cpiel suave\u201d, \u201cvoz grave\u201d y \u201cagua salada\u201d y darlo a entender, pero, aparentemente, estar\u00eda fuera de nuestras posibilidades lograr algo parecido con un percepto olfativo.<\/p>\n<p>Sin embargo, trabajos recientes de Asifa Majid y sus colegas muestran que el vocabulario olfatorio de las lenguas jahai y maniq, habladas respectivamente por comunidades n\u00f3madas de unos 2000 hablantes en la frontera entre Tailandia y Malasia, y 300 hablantes del sur de Tailandia, es radicalmente diferente del observado en lenguas europeas, y apuntan contra la universalidad de la pobreza l\u00e9xica para nombrar olores y describir sus cualidades abstractas. Estos datos han reavivado el an\u00e1lisis interling\u00fc\u00edstico de repertorios l\u00e9xicos y campos sem\u00e1nticos del olfato (p.ej., San Roque y col., 2015).<\/p>\n<p>En jahai existe una docena de t\u00e9rminos para referirse a cualidades de percepciones olfatorias (Majid y Burenhult, 2014). La palabra \u201cc\u03b7\u03b5s\u201d califica \u201cel olor a gasolina, humo, excrementos y cuevas de murci\u00e9lagos, algunas especies de mil\u00edpedos, ra\u00edz de jengibre, madera de mango\u201d (Majid y Burenhult, 2014, p. 267), y podr\u00eda traducirse como la cualidad de lo que huele de forma aguda o punzante. \u201cP?us\u201d ser\u00eda la cualidad de lo que huele a humedad o a antiguo, y se aplica a casas viejas, hongos, comida rancia y algunas pieles o plumas. Esas palabras olfatorias \u201cb\u00e1sicas\u201d en jahai refieren cualidades abstractas de olores procedentes de grupos amplios de objetos y son independientes del nombre de \u00e9stos. Al comparar la efectividad para codificar olores y colores entre hablantes de jahai e ingl\u00e9s, encuentran que el jahai es igualmente eficaz codificando colores y olores, y significativamente m\u00e1s eficaz codificando olores que el ingl\u00e9s, que, a diferencia del jahai, apenas emplea t\u00e9rminos abstractos para ello. Asimismo, el jahai es menos eficaz que el ingl\u00e9s codificando colores, aunque es capaz de agruparlos de forma coherente, como hacen otras lenguas no alfabetizadas.<\/p>\n<p>Al estudiar el vocabulario olfatorio de la lengua maniq, Wnuk y Majid (2014) encuentran semejanzas con la lengua jahai y sugieren un n\u00facleo com\u00fan para sus t\u00e9rminos olfatorios; p.ej., \u201cpale\u014b\u201d en maniq y \u201cpl?e\u014b\u201d en jahai califican el olor de la sangre o de la carne cruda, y podr\u00edan traducirse como la cualidad de lo que huele a carne o a sangre, o \u201cha?\u0129t\u201d en maniq y \u201cha?\u0115t\u201d en jahai califican el olor de las heces o de la carne podrida. Mediante an\u00e1lisis factorial los autores proponen una estructura del l\u00e9xico olfativo en maniq ajustada a dos factores, agradabilidad y peligrosidad, similar a las encontradas en otros trabajos sobre percepci\u00f3n olfativa en humanos y animales, y sugieren que el l\u00e9xico olfativo del maniq estar\u00eda, por tanto, \u201creflejando la estructura del mundo\u201d (Wnuk y Majid, 2014, p. 133).<\/p>\n<p>Majid y su equipo urgen a revisar el dogma de la insignificancia del olfato humano, el concepto de inefabilidad de los olores (Levinson y Majid, 2014; Lycan, 2014), advierten del peligro de extrapolar los resultados obtenidos con hablantes de ingl\u00e9s a toda la humanidad y ponen en primer plano el relativismo ling\u00fc\u00edstico (del que varios art\u00edculos en esta revista se han hecho eco), as\u00ed como el impacto de la cultura, y los nichos ecol\u00f3gicos y socioculturales sobre la experiencia ling\u00fc\u00edstico-perceptual (p.ej., de la Fuente et al., 2014).<\/p>\n<p>El tiempo dir\u00e1 si estos estudios son confirmados, mostrando que la abstracci\u00f3n referida a los olores no s\u00f3lo es posible, sino que es realmente natural (condicionada por la cultura) en diferentes lenguas. En el marco de c\u00f3mo acontece la interacci\u00f3n entre cultura, discurso y cognici\u00f3n, investigaciones como las de Majid y sus colegas pueden arrojar luz sobre las diferencias entre los sistemas sensoriales, reavivar el debate sobre las especificidades del olfato (Keller y Young, 2014) y, en suma, inscribir los avances en la comprensi\u00f3n del lenguaje dentro de los modelos de la percepci\u00f3n sensorial.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Classen, C., Howes, D., y Synnott, A. (1994). <em>Aroma: The cultural history of smell<\/em>. London\/NY: Routledge.<\/p>\n<p>de la Fuente, J., Casasanto, D., Rom\u00e1n, A., y Santiago, J. (2014). Can culture influence body-specific associations between space and valence? <em>Cognitive Science<\/em>. doi:10.1111\/cogs.12177.<\/p>\n<p>Keller, A., y Young, B. (2014). Olfactory consciousness across disciplines. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 5, 931.<\/p>\n<p>Levinson, S., y Majid, A. (2014). Differential ineffability and the senses. <em>Mind &amp; Language<\/em>, 29, 407-427.<\/p>\n<p>Lycan, W. (2014). The intentionality of smell. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 5, 436.<\/p>\n<p>Majid, A. y Burenhult, N. (2014). Odors are expressible in language, as long as you speak the right language. <em>Cognition<\/em>, 130, 266-270.<\/p>\n<p>Morgado, I. (2012). <em>C\u00f3mo percibimos el mundo<\/em>. Barcelona: Ariel.<\/p>\n<p>San Roque, L., Kendrick, K. H., Norcliffe, E., Brown, P., Defina, R., Dingemanse, M., Dirksmeyer, T., Enfield, N. J., Floyd, S., Hammond, J., Rossi, G., Tufvesson, S., Van Putten, S., y Majid, A. (2015). Vision verbs dominate in conversation across cultures, but the ranking of non-visual verbs varies. <em>Cognitive Linguistics<\/em>. doi: 10.1515\/cog-2014-0089<\/p>\n<p>Wilson, D. y Stevenson, R. (2006). <em>Learning to smell<\/em>. Baltimore: The John Hopkins University Press.<\/p>\n<p>Wnuk, E., y Majid, A. (2014). Revisiting the limits of language: The odor lexicon of Maniq. <em>Cognition<\/em>, 131, 125-138.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 19 de enero de 2015.<br \/>\nAceptado el 24 de febrero de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Benam\u00ed Barros Garc\u00eda (a) y Francisco Claro Izaguirre (b) (a) Grupo de investigaci\u00f3n \u201cEstudios en Filolog\u00eda eslava\u201d, Universidad de Granada, <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1037\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,7,3],"tags":[324,49,491,89,45],"class_list":["post-1037","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-linguistica","category-psicologia","tag-cultura","tag-lenguaje","tag-olfato","tag-percepcion","tag-relativismo-linguistico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1037"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1042,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1037\/revisions\/1042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}