Jennifer Balade (1) y Lucía Manso-Ortega (2)
(1) Dept. de Psicología Evolutiva y de la Educación, Universidad de La Laguna, España
(2) Dept. de Lengua Vasca y Comunicación, Universidad del País Vasco, España

(cc) Jennifer Balade.
En una pequeña isla volcánica del archipiélago canario, los pastores de La Gomera han silbado durante siglos por los barrancos. Pero no son sonidos arbitrarios: es una forma de comunicación estructurada, una lengua natural codificada en silbidos. Además, representa un desafío fascinante para la neurociencia: ¿puede el cerebro procesar silbidos como palabras? Estudios de neuroimagen revelan que esta lengua activa las mismas áreas cerebrales implicadas en el habla. El silbo es, además, testimonio de una comunidad que transformó el paisaje en un canal de comunicación, demostrando que el lenguaje no solo vive en el cerebro, sino también en la cultura.




