Con todo el pasado por delante: atender al pasado puede ponerlo delante de nosotros

Carmen Callizo, Juan Manuel de la Fuente y Julio Santiago
Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, España

(c) Hartwig H. Kopp Delaney. Reproducida con permiso de la autora.

(c) Hartwig H. Kopp Delaney. Reproducida con permiso de la autora.

Tendemos a pensar en el futuro como si estuviera delante de nosotros y el pasado detrás. De esa metáfora surgen expresiones como ”nos veremos más adelante” o “la infancia quedó atrás”. Sin embargo, estudios recientes muestran que las personas para las que el pasado es muy relevante tienden a situarlo delante. En el presente artículo se describe cómo esta hipótesis (conocida como Hipótesis del Foco Temporal) fue concebida por de la Fuente y col. (2014) en su estudio con participantes españoles y marroquíes y se muestra su desarrollo posterior con participantes principalmente chinos.

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Los seres humanos ordenamos los eventos que experimentamos en un mapa mental con el que distinguimos el pasado del futuro. Además, tendemos a pensar que el futuro está situado delante de nosotros y el pasado detrás, lo cual está principalmente motivado por el hecho de caminar hacia delante. Y es que frente a nosotros se encuentran los lugares donde estaremos en el futuro y detrás de nosotros aquéllos donde ya hemos estado (Lakoff y Johnson, 1980). Esto se manifiesta en nuestros gestos (señalando hacia adelante al hablar de un evento futuro) y en nuestro lenguaje en frases como “tres semanas atrás…” o “tener todo el futuro por delante”.

Sin embargo, hay culturas como los Aymara (un pueblo precolombino de los Andes) que representan el pasado como si estuviera delante, frente a sus ojos, porque ya lo han visto, mientras que el futuro lo sitúan detrás porque todavía es desconocido, como se revela en sus expresiones lingüísticas y gestuales (Núñez y Sweetser, 2006). También los marroquíes parecen situar el pasado delante. Esto lo descubrieron de la Fuente, Santiago, Román, Dumitrache y Casasanto (2014) mediante un experimento en el que utilizaron una tarea de asociación espacio-temporal en la cual el 88% de los españoles situaba el evento futuro delante, mientras que sólo el 15% de los marroquíes hacía lo mismo (Figura 1). Ahora bien, este hallazgo no podía deberse a la lengua de los marroquíes (el dariya, un dialecto del árabe) ya que, a diferencia del aymara y al igual que en el español, sus expresiones hacen referencia al futuro como si estuviera delante y el pasado detrás.

 Figura 1.- Materiales y resultados del primer estudio realizado por la Fuente y col. (2014). (a) Imagen usada en la tarea de asociación espacio-temporal. En esta tarea se pide a los participantes que digan en qué caja situarían un evento que esa persona hizo en el pasado y un evento que la persona hará en el futuro; (b) Porcentaje de respuesta de pasado delante y futuro delante en españoles y marroquíes. Las barras de error muestran el error estándar de la media.

Figura 1.- Materiales y resultados del primer estudio realizado por la Fuente y col. (2014). (a) Imagen usada en la tarea de asociación espacio-temporal. En esta tarea se pide a los participantes que digan en qué caja situarían un evento que esa persona hizo en el pasado y un evento que la persona hará en el futuro; (b) Porcentaje de respuesta de pasado delante y futuro delante en españoles y marroquíes. Las barras de error muestran el error estándar de la media.

De la Fuente y col. (2014) pensaron que la cultura marroquí podría tener un sesgo atencional hacia el pasado, ya que es más tradicional (es decir, le son más relevantes los valores relacionados con el pasado) que la española. En base a esto, los autores propusieron la Hipótesis del Foco Temporal (HFT), que sugiere que es la atención relativa prestada al pasado (frente al futuro) lo que hace que éste ocupe la posición frontal. Para poner a prueba esta hipótesis diseñaron un cuestionario de foco temporal en el que había que indicar el grado de acuerdo con frases relativas a valores tanto del pasado como del futuro en una escala del 1 al 5. Los resultados mostraron que, efectivamente, los marroquíes tenían un foco hacia el pasado significativamente mayor que los españoles.

Los autores razonaron que si el elemento clave es el grado de atención prestada al pasado, debía haber otros factores que influyan en el foco temporal, como la edad. Usando los mismos métodos en un nuevo estudio, mostraron que españoles jóvenes (edad media 20.2 años) tenían un mayor foco hacia el futuro y situaban el futuro delante en mayor proporción que españoles ancianos (73.6 años). Un nuevo grupo de marroquíes jóvenes (28.6 años) mostró, de nuevo, la menor proporción de localización del futuro delante (Figura 2).

Figura 2.- Resultados del cuarto estudio de de la Fuente y col. (2014). (a) Promedio del acuerdo con las frases focalizadas en el pasado y en el futuro en el cuestionario de foco temporal y (b) porcentaje de respuesta de pasado delante y futuro delante en españoles jóvenes, españoles ancianos y marroquíes jóvenes. Las barras de error muestran el error estándar de la media.

Figura 2.- Resultados del cuarto estudio de de la Fuente y col. (2014). (a) Promedio del acuerdo con las frases focalizadas en el pasado y en el futuro en el cuestionario de foco temporal y (b) porcentaje de respuesta de pasado delante y futuro delante en españoles jóvenes, españoles ancianos y marroquíes jóvenes. Las barras de error muestran el error estándar de la media.

Finalmente, de la Fuente y col. (2014) mostraron que el foco temporal puede ser modificado experimentalmente. Para ello pidieron a un grupo de españoles jóvenes que contestaran por escrito una serie de preguntas sobre su pasado mientras que otro grupo contestó preguntas sobre su futuro. El 54% de los que pensaron en su pasado colocó el pasado delante, comparado con sólo el 5% de los que pensaron sobre su futuro.

Investigaciones posteriores respaldan estos resultados y muestran otros factores que pueden afectar al foco temporal. Li, Van Bui y Cao (2018) compararon la subcultura del norte de Vietnam (más tradicional) con la del sur (más progresista) y encontraron que en el norte hay una mayor proporción de personas que sitúan el pasado delante. Además, en la población china, situaciones como visitar un museo de arte antiguo (frente a uno de arte moderno; Li y Cao, 2017) o el hecho de que sea por la tarde (frente a que sea por la mañana; Li, 2018) pueden fortalecer el foco temporal hacia el pasado y la consecuente tendencia a situar el pasado delante, mientras que mujeres embarazadas, cuya atención se centra en el nacimiento y desarrollo futuro de su hijo, ponen el futuro delante en mayor proporción que mujeres que aún no han tenido hijos (Li y Cao, 2018a). En su estudio más reciente, Li y Cao (2018b) mostraron que los budistas, que otorgan mucha importancia a las acciones pasadas (karma), sitúan el pasado delante de ellos en mayor proporción que los taoístas, que se centran en alcanzar la inmortalidad en el futuro.

En suma, parece que las personas tendemos a localizar el pasado y el futuro en el espacio de un modo que depende de la atención que les prestamos. Nuestro foco temporal puede variar debido a un amplio repertorio de factores: desde fenómenos como la cultura (o subcultura) y la religión, hasta variables como la edad, la hora del día o ciertas experiencias cotidianas. Estos factores pueden llegar a ponernos el pasado por delante.

Referencias

de la Fuente, J., Santiago, J., Roman, A., Dumitrache, C., y Casasanto, D. (2014). When you think about it, your past is in front of you: How culture shapes spatial conceptions of time. Psychological Science, 25, 1682-1690.

Lakoff, G., y Johnson, M. (1980). Metaphors we live by. Chicago, IL: University of Chicago Press.

Li, H. (2018). A future-minded lark in the morning: The influence of time-of-day and chronotype on metaphorical associations between space and time. Metaphor and Symbol, 33, 48–57.

Li, H., Van Bui, Q., y Cao, Y. (2018). One country, two cultures: Implicit space-time mappings in Southern and Northern Vietnamese. European Journal of Social Psychology, 48, 560-565.

Li, H., y Cao, Y. (2017). Personal attitudes toward time: The relationship between temporal focus, space-time mappings and real life experiences. Scandinavian Journal of Psychology, 58, 193–198.

Li, H., y Cao, Y. (2018a). The hope of the future: The experience of pregnancy influences women’s implicit space–time mappings. The Journal of Social Psychology, 158, 152-156.

Li, H., y Cao, Y. (2018b). Karma or immortality: Can religion influence space-time mappings? Cognitive Science, 42, 1041-1056.

Núñez, R.E., y Sweetser, E. (2006). With the future behind them: Convergent evidence from Aymara language and gesture in the crosslinguistic comparision of spatial construals of time. Cognitive Science, 30, 401-450.

Manuscrito recibido el 1 de agosto de 2018.
Aceptado el 28 de enero de 2019.

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